Lo que esconde el conflicto de la Policía Local de Palma: quieren cobrar un complemento mensual de 2.500 euros brutos
Pese a la subida del presupuesto municipal año tras año, el alcalde se enfrenta a un conflicto sin solución fácil con los sindicatos policiales
PalmaLa muñeca consentida del alcalde de Palma, la Policía Local, comienza a perder la paciencia. Tras no llegar a ningún acuerdo con el Ayuntamiento por el nuevo plan de ordenación, los agentes amenazan ya con movilizaciones. Jaime Martínez nunca ha sido un guiño a Sant Ferran: el cuartel fue la primera dependencia municipal que visitó al asumir el cargo, en junio del 2023, y una de sus grandes promesas electorales fue reforzar el cuerpo con 300 nuevos efectivos. Y, sobre todo, año tras año ha ido aumentando su presupuesto. Ahora, en los primeros meses de 2026, un conflicto silenciado amenaza estallar: con el nuevo plan de ordenación, los policías reclaman un complemento salarial de hasta 31.000 euros anuales, que se añadirían a sus salarios base. Esto significa cobrar más de 2.500 euros brutos mensuales sólo en complementos.
Según la propuesta sindical, a la que ha tenido acceso el ARA Baleares, el nuevo plan de ordenación busca una organización policial más estable, especializada y eficiente, con garantías jurídicas y con un mejor servicio a la ciudadanía. La propuesta defiende una transición ordenada hacia el nuevo modelo, mediante una disposición transitoria que permita que determinados agentes mantengan temporalmente su puesto y condiciones de trabajo (por antigüedad, proximidad a la jubilación o conciliación familiar), sin frenar la implantación del plan.
Los sindicatos reclaman reducir la multifuncionalidad excesiva del turno operativo y simplificar la organización con unidades especializadas con personal estable y formato, como la UVAC (para accidentes y atestados), la patrulla verde, la de denuncias-atestados y el 092. Además de estas unidades (unidades de calle, reactivas, de acción preventiva...) y el turno de soporte operativo (personal de oficinas). Por último, piden eliminar la Unidad de destinos especiales, apostando por que las situaciones médicas se gestionen mediante el sistema general de la Seguridad Social o, en su caso, con reubicaciones fuera de la organización policial.
Con esta simplificación, la propuesta incluye la armonización de los complementos salariales. En estos momentos, la unidad que menos complementos cobra recibe unos 17.000 euros adicionales (además del sueldo, la antigüedad y las pagas extras). La idea es equiparar a todas las categorías para que cada policía llegue a los 31.000 euros, independientemente de sus funciones, según explican fuentes municipales. Administrativamente esto supone un arrecife, ya que modificar un complemento supone hacerlo según unos criterios objetivos. Primero, se analiza un puesto de trabajo y, en función de los conceptos objetivos (nocturnidad, peligrosidad, penosidad, disponibilidad, turnos...) que se cumplan, se otorga una puntuación que se traduce en una determinada cantidad económica.
Según fuentes municipales, la complicación radica en adaptar una cantidad de dinero concreta, 31.000 euros, a un complemento específico abstracto. Es decir, justificar que cobre el mismo complemento una persona que trabaja en una oficina y otra que trabaja en un dispositivo de intervención en conflictos en la calle, por ejemplo. Por ello, el consistorio ha contratado a una empresa externa para realizar una guía que cuantifique de forma categórica cómo subir los complementos.
Complemento para todo el Ayuntamiento
Por otra parte, el Ayuntamiento quiere negociar la subida de complementos en toda la administración a la vez. Es decir, que la subida salarial se refleje –en la cantidad que pueda subirse–, en todos los ámbitos de la corporación local y que la subida no beneficie sólo al cuerpo policial.
Las primeras desavenencias entre Cort y los sindicatos policiales se remontan en mayo del 2024, poco antes de cumplirse el primer año de mandato de Martínez, cuando los sindicatos UGT, CCOO, CSIF y SPPME organizaron una protesta ante el Ayuntamiento. Pedían el plan de ordenación y la adecuación de las condiciones laborales. A raíz de la movilización, el equipo de gobierno municipal convocó a los representantes sindicales y aceptó negociar su elaboración. Después de un año sin avances significativos, de tira y afloja, en junio de 2025 el alcalde se comprometió personalmente a sacar adelante el plan de ordenación y fijó como fecha de entrada en vigor el 1 de enero, asumiendo públicamente este compromiso.
Este enero de 2026, sin embargo, después de que no se hayan cumplido los plazos por parte de la corporación municipal, CSIF, SPPME, UGT y CCOO han anunciado el regreso a las movilizaciones. Esta vez no serán puntuales, sino que se ha anunciado que irán escalando el conflicto. No descartan volver a manifestarse en Cort ni tampoco las concentraciones a pie de calle. La primera concentración tendrá lugar el 29 de enero a las 10 h en la plaza de Cort. Los sindicatos critican que Función Pública les informó en diciembre que por problemas técnicos y administrativos, el plan de ordenación no se pondría en marcha como estaba previsto y los convocaron a una reunión el 7 de enero, un encuentro que nunca llegó a producirse.
Además, fuentes policiales han explicado a este diario que pese a la predisposición del alcalde de cara a la galería, las mejoras de cara al cuerpo han sido escasas. Han llegado pocos vehículos nuevos y las convocatorias de empleo, que gestiona la Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP), entes que depende del Govern, se convocan con cuentagotas.
Compromiso pactado
"No solo no se ha cumplido con el compromiso pactado. Vemos con inquietud que nadie hace nada y pasaremos otra legislatura igual. Tenemos la sensación de que juegan con nosotros y, además, se ríen en nuestra cara", señalaron las organizaciones sindicales en un comunicado unitario emitido el 12 de enero. Así, avisaron que hasta que no se ponga en marcha el plan habrá manifestaciones, presencia en las actividades del alcalde, en el pleno y otras acciones. "Será nuestra forma de demostrar que estamos hartos", destacaron. La concentración en Cort de día 29 de enero será "la primera de muchas" hasta que el plan de ordenación y adecuación salarial estén en marcha, alertaron.
En un giro de los eventos, la concejala de Hacienda y portavoz del Ayuntamiento de Palma, Mercedes Celeste, ha asegurado este 14 de enero que su voluntad es terminar el plan de ordenación del cuerpo "en el menor tiempo posible", pero que no puede dar una "fecha concreta" para ponerlo en funcionamiento.
El alcalde de Palma tiene la pelota en su tejado. Al principio de la legislatura, sus obsesiones —antes de tocar la casa pública— eran los grafitis, los patinetes eléctricos y la okupación. Ahora, además, parece que tienen más que ver con resolver el arrecife del plan de ordenación, una alargada sombra que sobrevuela la gestión municipal sin solución fácil.