Menorca

"Entiendo que los 'tempos' de la Administración frustren a la gente"

Un mes después de ser investida, la nueva alcaldesa de Ciutadella, Maria Jesús Bagur, se enfrenta a la lenta tramitación de los grandes proyectos llamados a transformar la ciudad

Maria Jesús Bagur es la tercera alcaldesa de Ciutadella este mandato.
18/03/2026
6 min

CiudadelaEs el tercer alcalde de Ciutadella en este mandato y la quinta mujer que ocupa el despacho de la alcaldía desde el inicio de la democracia. Discípula de la hoy diputada Joana Gomila (Más por Menorca), con la que entró en el Ayuntamiento en 2019, Maria Jesús Bagur (1979) asume el reto de terminar los cambios que transformarán la ciudad a lo largo de la próxima década.

La reforma de la plaza del Born, el nuevo centro sanitario, la estación de autobuses, la escuela de música, el nuevo geriátrico, la ampliación del polígono industrial, el Plan General y el primer parking sótano en la historia de la ciudad están en su despacho, a la espera de culminar una compleja y larga tramitación, para la que demana de la comprensión a la comprensión. "Entiendo que, desde fuera, cueste entender que las cosas vayan tan lentas, pero damos todos los pasos necesarios", anuncia. Añade: "Los tempos de la Administración son tan largos que es normal que los ciudadanos sientan frustración, pero es importante combatir la desafección política e impedir que la impaciencia empuje a la gente a no ir a votar".

El espejo de María Jesús Bagur han sido sus padres, implicados desde que ella era muy pequeña en entidades sociales y vecinales. y que fue el primer concejal que en 1979 representó al naciente Partido Socialista de Menorca (PSM) en la corporación constituyente de la democracia en el Consistorio. tiempo más que suficiente para comprender que las ausencias de su familia van a ser cada vez más numerosas.

Maria Jesús Bagur asume la alcaldía de Ciutadella

Primeras acciones

En su primer mes de alcaldesa ya ha tenido tiempo de atender urgencias como el desalojo del edificio municipal de la OAR, que ha obligado a cerrar el bar de la planta baja y echar a la COPE ya las entidades que la empleaban, "al menos hasta que se haya consolidado la estructura y se disponga de un proceso de reforma" que determine la viabilidad.

También se ha topado por primera vez con el "juego político" del gobierno del PP en el Consell insular, que ha tardado poco en acusar al nuevo gobierno municipal de Ciutadella de "querer bloquear" el proyecto de la nueva estación de autobuses que la ciudad espera desde hace más de un cuarto de siglo. "Ni ponemos palos en las ruedas, ni nos descolgamos, ni paramos nada. Tan sólo luchamos por los intereses de los ciudadanos y por defender lo mejor para el pueblo", contesta concluyendo la alcaldesa.

El conflicto se explica nuevamente por la lentitud de la Administración. Cuando las dos instituciones se reunieron en febrero del año pasado se detectó que los terrenos donde construir la estación se ubican en una zona inundable, lo que provocó realizar la consulta pertinente a Recursos Hídricos. El informe que se esperaba en un plazo de un mes ha tardado casi diez meses en llegar y, por este motivo, no ha habido otro encuentro con el Consell hasta diciembre pasado, "que fue cuando nos entregaron el anteproyecto". Ha sido en el momento de revisarle que los técnicos municipales se han dado cuenta de que el espacio es insuficiente para garantizar los accesos y la maniobrabilidad de los buses. Es por este motivo –apunta la alcaldesa– que se han iniciado las conversaciones y el procedimiento para adquirir otros terrenos, adyacentes a los municipales, a fin de ceder superficie suficiente al Consell para ejecutar las obras. El convenio marco de colaboración entre ambas administraciones acaba de llegar también al Ayuntamiento. "Siempre hemos ido de cara y, por nuestra parte, la cordialidad siempre estará ahí. No queremos conflictos, sino soluciones. Necesitamos al Consell y él nos necesita a nosotros y no hay más remedio que andar juntos".

El gobierno de izquierdas formado por el PSOE, el PSM-Més por Menorca y Ciutadella Adelante que ahora encabeza se atrevió el pasado julio, hace ocho meses, a sacar los coches de la plaza del Born y hacer realidad el paso que gobiernos de diferente color político llevaban décadas prometiendo. Pero la necesaria reforma que consolidará este emblemático espacio está todavía lejos de llevarse a cabo. El primer paso es la firma de un convenio con el Colegio de Arquitectos para impulsar un concurso de ideas que dibuje su propuesta definitiva, pero el desacuerdo en el ámbito técnico retrasa su solución. Mientras, el gobierno municipal descarta realizar una actuación temporal que mejore su estética y funcionalidad en estos años deimpasse, porque "invertir tanto para después tener que deshacerlo no es muy aconsejable, cuando todavía hay otros edificios y prioridades que requieren nuestra atención", se justifica Bagur. Lo importante, remarca, "es que hemos conseguido convertir la plaza en un espacio de convivencia y hemos acabado con el caos circulatorio que se sufría cada verano. Ahora bien –se adelanta– sabemos que las obras que se hagan no serán fáciles, sino que se alargarán en el tiempo y darán problemas. Pero seguramente valdrá la pena soportar ese perjuicio por poder".

El Ayuntamiento quiere seguir en este caso el ejemplo de la nueva Escola de Música. Hará ya tres años que impulsó, de la mano del Colegio de Arquitectos, un concurso de ideas para decidir su diseño. A estas alturas, todavía se redacta su proyecto ejecutivo, aunque la intención de la alcaldesa es llegar al final del mandato con las obras a punto de empezar.

Habrá que esperar más para tener nuevas plazas geriátricas en el municipio. El equipo de gobierno ha renunciado a promover la ampliación de la actual residencia y tramita la cesión de terrenos al Govern balear en la zona de Son Blanc para que construya una nueva. "Sabemos que la lista de espera crece día a día, así como el número de mayores que necesitan atención, pero no estamos parados. Todo sigue su camino", afirma.

También el nuevo Plan General sigue vivo, cuando hace ya casi diez años, en 2016, que se inició su revisión. La insuficiencia de agua para poder atender al aumento de población que se prevé ha bloqueado el planeamiento durante años. Ahora, la solución implica conectar a la desalinizadora con el depósito municipal del Caragolí, una obra que ya tramita la Conselleria de la Mar y que se refleja en el Plan General para conseguir que Recursos Hídricos dé vía libre a la aprobación.

Revisión de tasas

También se anuncia una inminente revisión de tasas, como la de estiércol, para incrementar los ingresos que el Ayuntamiento necesita para compensar el coste real de los servicios y pagar más a su personal, fruto de la Reclasificación de Puestos de Empleo (RPT) y la carrera profesional. Sin embargo, por suerte hay cosas más agradecidas que no implican una espera tan larga y que María Jesús Bagur confía llevar a cabo en su escaso año y medio de alcaldía. Es el caso de la reapertura del túnel de la Guerra Civil, "que no sólo tiene un valor patrimonial, sino que es un espacio de memoria que nos recuerda qué ocurre cuando se vulneran de pie y el silencio se impone. La sociedad sólo avanza cuando aprende del pasado y, con este hecho, Ciutadella podrá mirar de cara al pasado y convertirlo en un aprendizaje colectivo de cara al futuro".

Ya lo hará también en las próximas semanas con el ciclista Albert Torres, que dará nombre al polideportivo municipal, y con el desaparecido Joan Francesc López Casasnovas, profesor, exdiputado, exconsejero y defensor de la lengua, que dentro de poco tiempo tendrá un recuerdo permanente en la biblioteca pública.

Muchos retos por encarar, pero con la unidad del pacto de izquierdas ahora sí consolidada tras el frustrado inicio de mandato, que dio el primer año de gobierno al PP y necesitó el impulso de una moción de censura para "restablecer la normalidad democrática" a la corporación. "El PP repite un mantra como si hubiéramos cometido una ilegalidad cuando, realmente, nos hemos limitado a ejecutar el mandato democrático de las urnas", apunta la alcaldesa. Veinte meses de gobierno en común le han convencido de que "ahora sí somos un equipo. La comunicación siempre ha sido fluida y no ha sido necesario ponerme al día, porque las tres portavoces siempre hemos estado al corriente de todo". Así que, al menos, habrá paz interna, y sin nuevo cambio de alcalde, hasta las elecciones.

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