El aeropuerto de Palma continúa engordando la temporada alta: el 63% del crecimiento se concentra entre mayo y julio
Los 19,6 millones de pasajeros registrados entre enero y julio de este año en Son Sant Joan suponen 2,8 millones más que durante el mismo periodo del 2019
PalmaAunque el discurso público apuesta por repartir los turistas durante el invierno y reducir su llegada o, al menos, evitar que aumenten en verano, la realidad es terca: en julio de 2026, y toda la temporada alta, el aeropuerto de Palma ha batido los registros. Con los 19,6 millones de pasajeros alcanzados hasta julio, Son Sant Joan confirma que el incremento no se detiene y que, además, se concentra entre mayo y julio, a la espera de lo que pueda pasar durante agosto.
Los 19,6 millones de pasajeros registrados entre enero y julio de este año en el aeropuerto de Palma suponen 2,8 millones más que durante el mismo período de 2019, el último año completo antes de la pandemia y que entonces ya se consideró un año de récord turístico. Esto representa un incremento del 16,7% en solo siete años.
Pero el dato más significativo aparece cuando se observa en qué meses se ha producido este crecimiento. Casi dos de cada tres pasajeros adicionales se han concentrado solo entre mayo, junio y julio. En estos tres meses, el aeropuerto ha ganado 1,76 millones de pasajeros respecto a 2019, el 63% de todo el incremento acumulado este año.
Mayo es probablemente el ejemplo más contundente. Son Sant Joan registró 4.009.687 pasajeros este mayo, frente a los 3.181.577 del mismo mes de 2019. En solo siete años —descontando la alteración provocada por la pandemia— el tránsito del mes que tradicionalmente marcaba el inicio de la temporada alta ha aumentado en 828.110 pasajeros, un 26%. Y el fenómeno no desaparece cuando se llega al corazón del verano. Junio ha pasado de 3,85 millones de pasajeros en 2019 a 4,30 millones este 2026, un 11,5% más.
Todavía resulta más significativa la evolución de julio, un mes en el que difícilmente se puede hablar de desestacionalización, porque Mallorca ya se encuentra en plena temporada alta. Son Sant Joan ha registrado este julio 4.696.690 pasajeros, casi medio millón más que los 4.207.218 de julio de 2019. El incremento es del 11,6%.
Según la serie analizada, este julio se ha convertido en el segundo mes con más tránsito de la historia de Son Sant Joan, solo ligeramente por detrás de agosto de 2025, cuando se alcanzaron los 4,70 millones de pasajeros.
La temporada baja no sustituye la alta
El crecimiento del verano no impide que también durante los meses de invierno vengan más pasajeros, pero en menor grado. Los datos confirman una extensión de la temporada turística. Marzo de 2026 supera al de 2019 en un 22,5% y abril en casi un 23%. Es una evidencia, por tanto, que Mallorca ha conseguido más actividad turística en los meses que tradicionalmente quedaban al margen del verano. El problema es que este crecimiento no ha sustituido al de la temporada alta, sino que se le ha añadido.
La comparación con 2025 lo vuelve a evidenciar. Este año, el tráfico comenzó con descensos del 3% tanto en enero como en febrero en comparación con el año anterior. Pero con la llegada de la temporada turística la tendencia se invirtió: marzo y abril volvieron a crecer, y mayo lo hizo casi un 5% en solo un año. Junio sumó otro 1,6% y julio un 2,2%, a pesar de partir ya de máximos históricos.
Así, solo entre mayo, junio y julio, Son Sant Joan ha incorporado 355.000 pasajeros más este año que durante los mismos meses de 2025. El resultado plantea una contradicción en medio del debate sobre los límites del turismo. Mallorca consigue alargar la temporada y aumentar la actividad en primavera, pero al mismo tiempo continúa batiendo récords o rozándolos durante los meses en que carreteras, playas, infraestructuras y servicios soportan la máxima presión.
La desestacionalización, al menos por lo que muestran los datos aeroportuarios, no descongestiona el verano, sino que el incremento de viajeros es constante. La temporada se amplía, pero esto no impide que el número de pasajeros aumente durante la temporada alta también. Hay que recordar que estas cifras son de pasajeros y, por tanto, también incorporan los movimientos de los residentes, los cuales tampoco han parado de aumentar en número.