Temperatura

El mar balear bate récords de calor y encadena tres meses de "ola de calor marina"

La temperatura media de la superficie del mar ha llegado a los 29,5 grados los últimos diez días, 3,7 grados por encima de lo habitual

El mar balear está batiendo récords sin precedentes durante este mes
Susana López Lamata/ EFE
18/08/2026 - 11:13 h.
4 min

PalmaEl mar Balear está viviendo un episodio de calor sin precedentes para un mes de agosto. La temperatura media de la superficie marina ha alcanzado los 29,5 grados durante los últimos diez días, una cifra que se sitúa 3,7 grados por encima de los valores habituales para esta época. El 15 de agosto, además, los satélites registraron el récord absoluto de 29,7 grados, según los datos del Sistema de Predicción y Observación Costero de las Baleares (Icts-Socib).

"Es muchísimo, sobre todo porque ya hace muchos días que está así", explica a EFE la oceanógrafa e investigadora del Socib Mélanie Juza, que describe la situación como "sin precedentes en el mes de agosto en el mar balear". Lo que preocupa especialmente a los científicos no es solo el valor máximo alcanzado, sino la duración del episodio: "Solo estamos a mediados de mes", advierte.

El calor, de hecho, no es exclusivo de las aguas abiertas que analizan los satélites. Las boyas que operan Puertos del Estado y el mismo Socib han registrado también temperaturas extraordinariamente elevadas en diferentes puntos del Archipiélago. En La Dragonera se llegó a los 33 grados el 5 de agosto, el valor más alto jamás registrado por esta boya. Desde entonces, casi cada día entre las 12 y las 15 horas se han alcanzado los 30 grados y el día 16 se llegaron a los 31,2.

En Maó, la boya marcó 32,3 grados el 8 de agosto, mientras que en la bahía de Palma se registraron 31 grados el mismo día. El mareógrafo de Pollença, por su parte, alcanzó los 32,1 grados el 11 de agosto. "Son muchos valores por encima de los 30 grados y muchos son récords", señala Juza.

Tres meses con el mar extraordinariamente caliente

El episodio actual no es, sin embargo, un fenómeno puntual. El Socib detectó la primera ola de calor marina en Baleares ya en el mes de mayo, antes de lo habitual, con una anomalía superior a los cuatro grados de media. Desde mediados de junio, el mar Balear se encuentra inmerso en una nueva ola de calor marina que se ha prolongado con diferentes intensidades y que ha alcanzado una severidad especialmente elevada durante las últimas semanas.

Los científicos consideran que hay una ola de calor marina cuando la temperatura supera el 90% de los registros históricos de una zona durante al menos cinco días consecutivos. Lo que diferencia el episodio actual, sin embargo, es la persistencia y la repetición del fenómeno.

"Nos enfrentamos a un escenario inédito porque tenemos olas de calor marinas muy intensas, muy largas y recurrentes durante varios años consecutivos", explica Juza. Este 2026 es, según la investigadora, el quinto verano consecutivo con temperaturas marinas excepcionales, una situación que está provocando un estrés térmico que aún no se sabe hasta dónde puede llegar.

La posidonia, entre las especies afectadas

El calentamiento del mar no es solo un dato meteorológico. Las temperaturas elevadas pueden tener consecuencias directas sobre los ecosistemas marinos, desde la pérdida de praderas de posidonia hasta la mortalidad de organismos, alteraciones en el crecimiento y la reproducción de especies y cambios en su abundancia y distribución.

En el caso de la posidonia oceánica, ya se sabe que temperaturas superiores a los 28 grados pueden provocar alteraciones. El problema es que ahora estos valores no se registran de manera puntual, sino durante periodos cada vez más largos y después de varios veranos excepcionalmente cálidos.

"Quizás asistamos también a un agotamiento de especies o de plantas, con tantos veranos y tanto estrés térmico a lo largo de los años", alerta Juza. La investigadora señala que todavía hay muchas incógnitas sobre los efectos acumulativos de este fenómeno, ya que la comunidad científica conoce mejor las consecuencias de episodios puntuales que no las de una sucesión de años con temperaturas extraordinariamente elevadas.

Más calor en otoño y noches tropicales

El calentamiento del mar también puede tener consecuencias más allá de los ecosistemas marinos. Una de las preocupaciones de los científicos es qué puede pasar cuando llegue el otoño, ya que un mar excepcionalmente caliente aporta más calor y humedad a la atmósfera, unas condiciones que pueden contribuir a intensificar episodios de tormentas y lluvias torrenciales.

Las aguas cálidas también dificultan el enfriamiento nocturno de las zonas costeras y favorecen la persistencia de las noches tropicales, con efectos directos sobre el confort y el bienestar de la población.

Además, el calentamiento de la columna de agua provoca una expansión térmica que contribuye al aumento del nivel del mar. En Baleares, este fenómeno puede acabar teniendo consecuencias sobre la línea de costa, los ecosistemas, las infraestructuras y las comunidades que viven allí.

La investigadora del Socib considera que el escenario actual obliga a reforzar el seguimiento del océano. "Lo que no se observa y no se conoce no se puede gestionar", defiende. Por ello reclama continuar monitorizando, analizando y prediciendo la evolución del mar para poder anticipar los efectos del cambio climático.

Al mismo tiempo, recuerda que, para limitar el calentamiento global, la comunidad científica coincide en que la única vía es una reducción inmediata y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero, junto con la protección de los océanos frente a otras presiones como la contaminación, la sobrepesca y el tráfico marítimo.

stats