Las claves del cierre de la cocina de Can Arabí a nueve días de acabar el curso escolar: "Alguna vez nos hemos quejado de la comida"

La decisión de Salud suspende la actividad de manera cautelar después de una visita programada a las instalaciones

El comedor de un centro educativo de Palma
09/06/2026
4 min

PalmaPor incumplimientos en la elaboración, la manipulación y el transporte de los alimentos destinados a los centros educativos. Estas son las razones por las cuales la Conselleria de Salut ha ordenado el cierre cautelar de la cocina central del restaurante Can Arabí cuando faltan solo nueve días para acabar el curso escolar. La decisión ha obligado a redistribuir, de un día para otro, cerca de 2.000 menús escolares de 33 centros entre tres empresas diferentes. En total, Can Arabí gestiona 45 comedores escolares y muchos de ellos en cátering. La inspección se llevó a cabo este lunes y, bien entrada la noche, técnicos de la Conselleria d’Educació contactaban con equipos directivos y familias para informarles de la situación y activar un plan de emergencia que permitiera mantener el servicio de comedor.

¿Qué ha pasado para que, a tan pocos días del final de curso, se haya ordenado el cierre de una de las principales cocinas centrales que abastecen escuelas de Mallorca?

Según fuentes próximas a la Conselleria de Salut, la decisión llega después de múltiples advertencias efectuadas por los servicios de inspección. Estas mismas fuentes aseguran que la empresa presuntamente acumulaba faltas y malas prácticas detectadas por los inspectores sanitarios y que, a pesar de los requerimientos efectuados, no se habrían corregido adecuadamente. Las fuentes consultadas afirman que el cátering no acataba las indicaciones de Sanidad porque consideraba que su dimensión y el volumen de alumnos a los que prestaba servicio dificultaban una eventual sustitución.

Por su parte, de manera oficial, Salut reconoce que ya se le habían abierto expedientes con anterioridad. “En cualquier caso, si se había vuelto a autorizar la actividad es porque se habían subsanado los incumplimientos detectados. La suspensión cautelar de este lunes responde únicamente a los incumplimientos detectados durante la última inspección”. ARA Balears ha intentado hablar con algún responsable de Can Arabí, sin obtener respuesta.

Un día de transición

A pesar del impacto de la medida, diversos centros educativos destacan la rapidez con que se ha reaccionado una vez adoptada la decisión. Marina Vallcaneras, directora del CEIPIESO Pintor Joan Miró, explica que "se ha gestionado muy bien, porque la información llegó tarde, pero nos contactaron personalmente desde la Conselleria". La directora añade que "avisamos a las familias con tiempo de que podían traer fiambrera".

Una valoración similar hace Xisca Chacopino, directora del CEIP Joan Capó, que reconoce desconocer el origen exacto de los hechos. "No sé muy bien qué ha pasado. A veces la comida está buena y otras, no tanto. Pero, en general, la comida de los comedores escolares, si no es cocina in situ…", señala. La directora considera, en cualquier caso, que la respuesta institucional ha sido adecuada: "Sea lo que sea, la consellera lo ha resuelto bien". Chacopino explica también que en su centro no tienen alumnos con intolerancia a la lactosa, pero sí "mucha musculatura" y que este martes se les había servido atún, de manera que aún deben comprobar cómo funciona el nuevo dispositivo. Mientras tanto, el centro mantiene la relación administrativa con la empresa afectada: "Continuamos haciendo los pedidos de los menús y del agua a Can Arabí, pero la comida nos la sirve otra empresa".

La situación, sin embargo, no ha sido homogénea en todos los centros. De la Part Forana, una dirección describe horas de incertidumbre y cambios constantes en la redistribución de los menús. "Hay un lío... desde las 7.00 de hoy por la mañana hasta ahora (las 10.00 h de martes), han cambiado el menú tres veces", explican. Según este testimonio, la situación se ha complicado especialmente con los menús adaptados: "Solo traen los ordinarios; los de alérgicos, intolerantes y otros no los traen", añaden.

Otros centros consultados explican que las incidencias con Can Arabí no siempre estaban relacionadas con la comida. La directora de una escuela de Palma asegura que "alguna vez nos hemos quejado de la poca calidad de la comida". También apunta dificultades en otros ámbitos del servicio: "Hemos tenido problemas con la monitorización y con la falta de indicaciones y de formación del personal", expone.

Esta misma directora explica que el centro tuvo que pedir medidas extraordinarias para garantizar el funcionamiento del comedor. "Pedimos la presencia de profesores de manera excepcional –aunque, por las ratios bajas, no nos correspondía– y nos lo aceptaron. Ahora hay cada día un maestro en el comedor".

Un informe de Llubí denunciaba incumplimientos del contrato

Más allá de las cuestiones sanitarias que han motivado el cierre cautelar, la gestión de Can Arabí ya había sido objeto de críticas por parte de algunas comunidades educativas. Un ejemplo es el informe elaborado por la comisión de comedor de la AFA del CEIP Duran Estrany de Llubí, fechado el 18 de mayo de 2025. El documento analiza el cumplimiento del contrato adjudicado a Can Arabí y concluye que numerosos compromisos incorporados a la oferta no habían sido acreditados.

Entre otras cuestiones, el informe señala que no quedaba claro el cumplimiento de los compromisos relativos a productos de proximidad, pescado con certificación de pesca sostenible, productos con garantías de bienestar animal, alimentos ecológicos y productos de comercio justo. Los responsables del documento remarcan de manera reiterada que estos aspectos no se habían justificado mediante facturas ni memorias económicas.

El informe también recoge que no se había implantado la aplicación de gestión del comedor comprometida por la empresa, que no se había llevado a cabo la charla informativa con las familias prevista en el contrato y que tampoco se habían presentado los informes trimestrales de seguridad alimentaria que se habían ofrecido como mejora. Además, la comisión sostiene que no se había aplicado ni comunicado a las familias la reducción del 10% del precio del comedor para los hermanos que hicieran uso simultáneo.

La situación ha tenido consecuencias inmediatas en el centro, que rescindió el contrato de Can Arabí dos años antes de que venciera. En un correo electrónico enviado este martes a las familias, una vez conocido el cierre de la cocina central, la dirección del CEIP Duran Estrany informa que el servicio de comedor hasta final de curso quedará en manos de la empresa Maria Magdalena Bonnín. El mismo mensaje también comunica que, con vistas a los próximos cursos, la gestión del comedor pasará a Ses Maduixetes Càtering.

La clausura cautelar de Can Arabí llega en pleno final de curso. Ahora será la investigación administrativa la que deberá aclarar el alcance exacto de las irregularidades detectadas y las consecuencias que se puedan derivar. Mientras tanto, Educación garantiza que este miércoles los comedores afectados funcionarán con normalidad.

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