Menorca

Menorca ya no es la isla del viento

Desaparece la producción eólica, mientras que crece la implantación de parques solares y el Consell busca cómo fomentar la instalación de molinos sobre el territorio para alcanzar la matriz energética

Tres molinos aerogeneradores que se desmontaron en 2022.
Menorca
19/02/2026
4 min

CiudadelaMenorca, conocida como la isla del viento, no ha sacado durante el último año ningún provecho de su potencial eólico. Por primera vez en un cuarto de siglo, la producción de este tipo de energía renovable ha sido prácticamente nula mientras crece la implantación de parques solares sobre el territorio.

Los datos que acaba de actualizar el Observatorio Socioambiental de Menorca (Obsam) lo dejan claro. La generación de renovables ha experimentado un incremento significativo desde 2023, a raíz de la puesta en marcha del parque solar de Son Salomó en Ciutadella y de la reciente conexión del Agrisolar del Mercadal, pero todavía queda lejos de los objetivos marcados por la Estrategia Menorca 2030. Las renovables aportaron el año pasado 8% 84. la energía conectada a la red, cuando deberían suponer ya el 54%, hasta alcanzar el 85% en 2030. Con todo, el porcentaje apunta al alza, con el mayor parque de la isla (Menorca Solar, de 87 MW) en construcción, mientras baja la dependencia de la central térmica de Maó.

Aún así, la implantación fotovoltaica se ajusta bastante a lo previsto. Los parques solares instalados suman una potencia de 143 MW, cerca de los 160 que deberían totalizar y por el camino de alcanzar los 261 MW dentro de cinco años. Incluso las instalaciones particulares de autoconsumo están por encima de los objetivos. Generan 26 megavatios, diez más de los que deberían sumar en estos momentos ya un paso de llegar a los 30 MW en 2030.

La energía eólica es la que falla en Menorca. En 2025, con el parque de Milán fuera de servicio, no aportó ni un solo megavatio a la red eléctrica, cuando debería generar al menos el 8% de la energía y tiene el objetivo de cubrir en cinco años el 16,5% de la potencia renovable instalada.

Un repuesto para el parque de Milán

Este mes se han acabado de desmantelar los cuatro molinos del parque eólico de Milán, de 3,2 MW de potencia, el primero que se construyó en Baleares hace veinte años, y el único de ese alcance que seguía en manos públicas. La instalación se ha deshecho porque hace un año que acabó su vida útil y por su inviabilidad económica. Durante los 19 años que funcionó, generó unos ingresos de 7,7 millones de euros y unos gastos superiores a 8,1 millones. Las continuas averías, sobre todo después de la pandemia, han hecho que su actividad finalizara con un déficit acumulado cercano a los 400.000 euros.

El Consorcio de Residuos y Energía –participado por el Consell y los ocho ayuntamientos de la isla– ha invertido casi el doble, 760.282 euros, en el desmantelamiento. Pero la retirada de los molinos no es una despedida de la transición energética en Menorca: el presidente Adolfo Vilafranca piensa en "nuevos proyectos renovables en la zona" que hagan posible la "matriz energética de la isla". Es "un paso más hacia la adaptación y modernización de las infraestructuras energéticas, con el máximo respeto por el territorio y el medio ambiente", dice.

El Consejo promueve la elaboración de un cuaderno sobre la energía eólica en Menorca. Con el documento pretende analizar los precedentes, a partir de la experiencia del parque de Milán, así como el potencial e impacto social, territorial y económico de los molinos. Pero también la posibilidad de que se autoricen parques eólicos marinos, contraponiendo su impacto visual cerca de la costa al beneficio de alejarlos de los núcleos rurales y espacios naturales. Todo esto para evidenciar la necesidad de alcanzar la "matriz eléctrica" ​​para no depender sólo del sol para producir energía renovable.

El contrato público para realizar el cuaderno incide en que "la fotovoltaica por sí sola no basta para cubrir la demanda nocturna ni invernal sin un apoyo eólico equilibrado". Quiere "crear un sentido de urgencia" para cumplir con los compromisos de la Estrategia Menorca 2030 y remarcar el potencial eólico de la isla como "un recurso propio y soberano, de kilómetro cero, que reduce la dependencia del cable submarino y de los combustibles fósiles".

Comunidades energéticas y molinos en el mar

La idea es explorar posibles ubicaciones compatibles con el Plan Territorial Insular (PTI), que permitan implantar parques "microeólicos" de baja intensidad y que puedan integrarse en zonas degradadas y de uso industrial. O bien estudiar los beneficios socioeconómicos de crear comunidades energéticas en las que los ciudadanos puedan ser copropietarios de los molinos que se instalen, conseguir bajar la factura eléctrica y generar un empleo especializado en la isla. El modelo a seguir es el de la isla canaria del Hierro –también Reserva de Biosfera– o la isla danesa de Samsø. Ambas han logrado abastecerse al 100% de energía renovable.

El GOB aplaude que la apuesta renovable en Menorca implique la energía solar, "porque no distorsiona tanto el paisaje como los parques eólicos". Con todo, considera que centrarse sólo en la fotovoltaica limita la producción a las horas de sol, y que disponer, además, de una cuota de energía eólica "podría ser positivo para combinar la apuesta actual".

Actualmente, Menorca tiene más fotovoltaica operativa de la que se pide y tiene otras decenas de MW pendientes de conexión. La interconexión con Mallorca permite dar salida a parte de esta producción. Pero lo que en ningún caso podría absorberse, según la organización ecologista, es la producción de los dos megaparques eólicos marinos que, al amparo del Ministerio para la Transición Ecológica, se proyectan en la costa noreste de Menorca y que dejarían la capacidad productiva en torno a los 500 MW. Tanto que el GOB avisa de que se pondría en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico balear.

La entidad proteccionista ha alegado contra los dos proyectos de parque eólico marino, por el impacto de los aerogeneradores de hasta 325 metros de altura a sólo cinco kilómetros del litoral. Además, provocarían una contaminación acústica en la franja nocturna más de 100 veces superior al nivel máximo de ruido permitido en núcleos residenciales como el Grau, la Mezquida, Macaret y es Castell.

El secretario de Estado de Energía, el mallorquín Joan Groizard, reconoció en diciembre en el Senado que los proyectos de parque eólico marino supondrían una sobreproducción energética para Menorca. "La actual red eléctrica no estaría preparada ni para aprovechar la energía ni para echarla", se queja el senador popular Tóbal Marquès. El debate está sobre la mesa.

stats