¿Qué es el 'edge computing' y cómo conecta a las Baleares?
Telefónica ha instalado en Palma un nodo para reducir la latencia de internet y facilitar el desarrollo de servicios digitales
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PalmaCon internet, el mundo quedó conectado. El primer correo electrónico se envió en 1985, pero la red no llegó de manera masiva a los hogares hasta una década después. Desde entonces, una persona de Manacor, donde en 1999 nació el portal infoManacor, se puede comunicar con otra de Wisconsin casi al instante. Más de 30 años después de la expansión de internet, sin embargo, el reto ya no es solo conectar a personas de todo el mundo, sino también conseguir que los datos viajen más rápidamente y se procesen más cerca de donde se necesitan.
Las Baleares parten de una posición favorable para afrontar este reto. La cobertura de fibra óptica y de 5G supera el 97% de la población, un nivel de penetración que, según Jordi Giné, director de Grandes Cuentas y administraciones públicas de Telefónica en el territorio, sitúa a las Islas en una posición destacada en los contextos estatal y europeo.
En este escenario se enmarca la instalación en Palma de un nodo deedge computing de Telefónica, inaugurado en junio. Esta tecnología consiste en acercar la capacidad de procesamiento de datos al lugar donde se generan o se utilizan, en vez de enviarlos necesariamente a centros de datos alejados. "Esto permite que los datos se procesen en las Baleares y queden en las Baleares", resume Giné.
La proximidad tiene una ventaja principal: reduce la latencia, es decir, el tiempo que necesita la información para ir y volver entre el usuario y el sistema que la procesa. Esta rapidez es especialmente importante para aplicaciones que necesitan respuestas casi inmediatas y que pueden combinar la computación tradicional con la inteligencia artificial.
Las posibilidades se extienden a sectores diversos, desde los videojuegos hasta la industria 4.0, el machine learning y los vehículos conectados, que pueden generar grandes cantidades de información. En el caso de los coches, los datos que producen pueden llegar a 25 gigabytes por hora. Esta tecnología también puede facilitar el desarrollo de servicios basados en inteligencia artificial que necesitan procesar información con rapidez.
El nodo balear forma parte del despliegue de una red de edge computing de Telefónica que prevé 17 nodos en España, uno de los cuales, en Palma. La infraestructura pone a disposición de empresas e instituciones una capacidad de computación próxima, integrada en la red de comunicaciones. Ahora, según Giné, el reto es que el tejido productivo aproveche estas posibilidades y las transforme en servicios y procesos de más valor.
Medir los movimientos de población
La gestión de los datos abre otras posibilidades. Giné destaca herramientas como Smart Steps, una plataforma que permite analizar los movimientos de la población a partir de datos anonimizados de conectividad de los teléfonos móviles. Esta información puede ayudar a administraciones y empresas a estudiar cómo se desplaza la población, siempre con garantías de seguridad y confidencialidad.
La plataforma combina tecnologías como la inteligencia artificial y el big data para convertir datos agregados y anonimizados de líneas móviles en información útil sobre los patrones de comportamiento de grupos de personas. Así, explica Giné, las administraciones podrían obtener estimaciones sobre cuántos nómadas digitales viven en las Baleares, por ejemplo.
Inteligencia artificial y ciberseguridad
Según Giné, la gestión documental en la Administración es uno de los campos en los que la inteligencia artificial puede agilizar los procedimientos que implican manejar grandes volúmenes de documentos y contribuir a acortar los plazos de tramitación. En el sector privado, las oportunidades implican mejorar la eficiencia de los procesos internos, conocer mejor a los clientes, adaptar a ellos la atención y desarrollar servicios nuevos. Estas herramientas también pueden ayudar a los equipos directivos a tomar decisiones.
La digitalización, sin embargo, también conlleva riesgos. "A medida que digitalizamos procesos, también abrimos la puerta a nuevos riesgos y ataques", advierte Giné. Por ello, defiende que la ciberseguridad debe incorporarse desde el principio en el desarrollo de las soluciones tecnológicas, en lugar de añadirla posteriormente para corregir posibles vulnerabilidades.
"No se trata de desarrollar primero una tecnología y, después, añadirle una solución de seguridad para corregir los riesgos", señala. "La ciberseguridad debe estar integrada desde el principio en las propuestas tecnológicas que ponemos a disposición de los clientes", concluye.