Hito a hito

El monte de la Barca, discreto, pero extremadamente resolutivo

Itinerario breve y complejo que nos permite medir, por el paso y la mirada, los bosques altos de Son Valentí, Ses Mosqueras y Sa Granja

La ruta
06/02/2026
5 min

PalmaEn el monte de la Barca se le puede definir como discreto, pero hay que añadir, a su favor, que es extremadamente resolutivo. De fácil ascensión, sus peñascos nos regalan una espléndida visión del muletón de la Granja y de la muela de Planícia, sobre el comellar de Les Rotasses. La ruta que le ofrecemos traza un recorrido diferente por las tierras altas del municipio de Banyalbufar, entre las posesiones de Son Valentí, Ses Mosqueras y Sa Granja. Un regalo para los sentidos, un auténtico sacrificio para las piernas.

La ruta

[00 min] Nos ponemos a andar desde el collado del Vent, entre el pk 80 y 81 de la Ma-10, en dirección a Esporles. Apenas hemos dado los primeros pasos, dejamos a la derecha la parada del bus TIB (L-131 y L2022) y, a continuación, giramos costero arriba por un camino ancho de tierra. Orientados hacia el mediodía, abandonamos de repente la pista y continuamos ascendiendo por un sendero que sube por dentro del comellar que rápidamente alcanza un camino de carro, a los pies de los peñascos blanquecinos de la Talaieta [15 min].

Situados sobre dicho camino, giramos a la derecha y pasamos un portillo sin barrera. Salimos pronto sobre el camino del Correo (GR 221) [20 min], a la altura del punto donde arranca el camino de Les Rotasses. Nosotros seguimos el camino de la Ruta de Piedra en Seco en dirección a Esporles para, de este modo, alcanzar en unos minutos el collado de la Talaieta [25 min]. Un cocó en medio del camino acota la leyenda de la potada del caballo del rey Don Jaime. Un animal alto, fuerte y poderoso, y también bueno, ágil y atrevido. Para visitar la Talaieta, desde el mismo collado giramos a la izquierda, de cara al mar, y recorremos el peñasco hasta el extremo más lejano [40 min].

El bosque de Son Valentí se nos revela en determinadas épocas del año tanto misterioso como seductor.

Cerca del acantilado y en las zonas más llanas, descubrimos estructuras que podrían ser de época andalusí. El asentamiento de la Talaieta se encuentra en la finca de Ses Mosqueras y el nombre de la colina donde se sitúa tampoco es gratuito, ya que es habitual encontrarlo asociado a yacimientos arqueológicos. Las diversas excavaciones que se han realizado han descubierto estructuras rectangulares adosadas y algunos muros que podrían tener carácter defensivo. Entre los fragmentos cerámicos que acompañan a los restos destacan los típicos cordones plásticos de las alfabias andalusíes.

Volvemos atrás hasta el collado [55 min] y continuamos nuestra caminata en dirección a Esporles. Pasamos unas curvas de bajada y en un tramo plano, a la altura de las casas de Ses Mosqueres, encontramos aferrado al camino un horno de cal. Abandonamos la ruta principal (GR 221) por la derecha y seguimos un camino de carro que rápidamente se interna en el bosque. Pronto se bifurca, tomamos el de la derecha (sur/suroeste), ancho y claro, con marcas de pintura azul y mojones. Allí donde parece desvanecerse el camino, los mojones nos conducen hacia una pared medianera, que hace deslinde entre Ses Mosqueras y Sa Granja, coincidiendo con el deslinde de los términos municipales de Banyalbufar y Esporles. [1 h 15 min] Este punto marca el inicio de la ruta en la cima del Moletó por el paso del peñón Rojo.

El sendero gira hacia poniente, por subida rosta y ligera, debido a la hojarasca y la extrema sequedad actual del terreno. Encontramos buenos hitos que nos orientan claramente por medio del espeso encinar y nos ayudan a superar cada tramo de esta vieja ruta de carboneros y de collados de cazadores con hilados. En tramos podemos distinguir todavía los escalones y el margen de sostenimiento que daba forma y rumbo al camino. [1 h 25 min] Alcanzamos un rellano, con silo y barraca, que nos permite recuperar el aliento antes de acometer la segunda parte de la subida. Nuevamente, aparecen trazas de antiguos senderos, los cuales ponen de manifiesto la intensa actividad que se viviría tiempo atrás en estos parajes.

Una curva estrecha, donde el camino atraviesa una estrecha y rosta hendida, nos sitúa sobre el peñón Rojo, que pasa por al lado de un cuello de cazador que tiene por nombre Freu. [1 h 35 min] Parece que empezamos a tocar techo, aunque todavía queda un rato. Botamos una pared seca, baja y medio derrumbada, que corresponde al deslinde de Ses Mosqueres y Sa Granja, a la altura del peñón Pelat. Proseguimos la marcha hacia suroeste, bordeando un peñasco que nos queda a la derecha. [1 h 45 min] Después de una sinuosa travesía nos situamos sobre un gran silo. Tras la barraca podemos ver hitos a derecha e izquierda que nos obligan a tomar partido por una u otra opción para alcanzar la cima. Cualquiera de las dos tiradas nos lleva hacia nuestro objetivo. Las más directas están a la derecha. Rápidamente, sacamos la cabeza por encima del bosque y disfrutamos de una inmensa panorámica de todo el entorno montañoso que nos rodea. [2 h 00 min] Estamos en lo alto del muletón de la Granja (675 m).

Iniciamos el descenso, por la vertiente norte del monte. Bajamos al collado ancho, desde donde hemos alcanzado la cima y seguimos los mojones que nos conducen hacia poniente, a nuestra izquierda. Después de un breve y sinuoso recorrido [2 h 15 min] salimos al caminito que desde Les Rotasses sube a lo alto de la muela de Planícia. Giramos a la derecha y continuamos descendiendo. Pasamos una pared –coll dels Bous– [2 h 20 min], deslinde de Sa Granja y Son Valentí. El sendero se convierte progresivamente en un camino de carro que nos permite alcanzar cómodamente el collado que separa el moletón de la Granja del monte de la Barca, hacia donde nos dirigimos [2 h 30 min].

Discreto pero resolutivo, el monte de sa Barca nos abre una ventana grande hacia el Moletó de sa Granja.

Puig de la Barca

Dejamos a la derecha el camino de Les Rotasses y seguimos un sendero que atraviesa el bosque hacia poniente. Después de un breve y suave descenso, iniciamos una subida no muy rosta que nos acerca al monte de la Barca (582 m) [2h 45 min]. Se trata de unos peñascos que sobresalen a la derecha, unos metros por encima del encinar, y nos regalan una espléndida panorámica del entorno. Un monte discreto, pero extremadamente resolutivo, que pide tanta atención como prudencia.

Nos preparamos para el descenso. Debemos prestar atención y orientarnos bien. Dejamos el monte a nuestra espalda y nos dirigimos hacia mistral. Un tirón casi llano que termina sobre un rollo de silo con excelentes vistas sobre Son Bunyola. [2 h 50 min] De aquí, bajamos un primer escalón de roca y avanzamos con decisión, ligeramente sesgados a la izquierda, hasta toparse con una barraca y un rollo de silo, acotado con dos suelas de zapato [3 h 00 min]. De este punto, mirando al mar, nace un camino de carro que seguiremos sin ningún problema hasta desembocar sobre el camino del Correo [3 h 25 min]. Nos incorporamos por la derecha, en dirección a Esporles. Pronto encontramos una explanada que sobresale a la izquierda del camino, el lugar conocido como Era del Moro [3 h 30 min]. De ahí nace un camino que conecta con el camino Nou de Planícia. Un descenso rápido que nos acerca a la carretera Ma-10, a pocos metros del collado del Vent, a nuestra derecha, donde termina la ruta [3 h 50 min].

Los datos

Dificultad 3 sobre 5

Distancia 7,42 km

Desnivel 456 m

Duración 3 h 50 min

Altitud máxima 675 m

Ruta circular

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