Cultura

Palma no será Capital Europea de la Cultura 2031

Cáceres, Granada, Las Palmas de Gran Canaria y Oviedo son las ciudades finalistas españolas

El alcalde de Palma, Jaime Martínez, y el teniente de alcalde, Javier Bonet, durante la presentación de Palma como candidata a Capital Europea de la Cultura en 2031.
13/03/2026
3 min

PalmaPalma no será Capital Europea de la Cultura en 2031. Las ciudades seleccionadas por el comité de expertos internacional son Cáceres, Granada, Las Palmas de Gran Canaria y Oviedo, según ha anunciado este viernes Tanja Mlaker, presidenta del comité. Palma ha quedado excluida.

El comité está formado por diez expertos independientes: ocho designados por las instituciones europeas implicadas en la Capitalidad Europea de la Cultura y dos designados por el Ministerio de Cultura español. Los miembros han valorado las nueve candidaturas presentadas, entre ellas las de Burgos, Palma, Jerez de la Frontera, Potries y Toledo.

Mlaker ha destacado la "pasión y el compromiso" de todas las ciudades participantes y ha recordado que las finalistas disponen de nueve meses para perfeccionar sus propuestas. El comité volverá a reunirse en diciembre para decidir qué ciudad se llevará el título.

La capital balear no ha conseguido pasar este primer cribado, pese a los esfuerzos del equipo local por mostrar el potencial cultural y patrimonial de Palma. Las ciudades seleccionadas continuarán compitiendo con un enfoque renovado y mejoras concretas en sus proyectos culturales, con el objetivo de consolidarse como destinos europeos de referencia.

Pese a no haberse seleccionado, la candidatura de Palma, conocida como 'Palma 2031', ha sido uno de los proyectos más visibles del último año en eventos culturales e institucionales, con la implicación directa del alcalde, Jaime Martínez, y del área de Cultura del Ayuntamiento. La estrategia pretendía transformar la ciudad a través de la cultura, cuyo proyecto se ha querido presentar como participativo y con visión de largo plazo.

Antoni Riera, coordinador de la candidatura

La redacción del proyecto fue coordinada por el economista Antoni Riera, y se presentó públicamente el pasado 9 de diciembre. Riera, director de la Fundación Impulsa y coordinador de la Mesa de sostenibilidad del Govern, ha sido el encargado de dirigir las mesas de expertos y preparar el dossier de 60 páginas que debía entregarse antes del 19 de diciembre, plazo de la primera fase de presentación.

Fuentes del Ayuntamiento señalan que Riera no ha percibido remuneración por su papel, mientras que los 24 miembros de las dos mesas han recibido 600 euros cada uno por su participación en ocho reuniones presenciales. El proyecto preveía movilizar 48,5 millones de euros entre 2026 y 2031, con inversiones globales vinculadas a la candidatura que podrían alcanzar los 275 millones de euros, incluyendo la reconversión del edificio de Gesa, el nuevo centro de interpretación de la ciudad y la creación de la Fundación Palma 2031, con dirección

Implicación ciudadana y críticas

Aunque el equipo de gobierno insistió en que la candidatura era un proyecto "de todos y no surgido de un despacho", varios sectores de la ciudad, como la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, criticaron que la participación real fue limitada a la presentación del proyecto y no a la toma de decisiones. También ha habido tensiones con el sector cultural: asociaciones de artes escénicas y el Gremi d'Editors denuncian malas prácticas y falta de transparencia, y no han tenido voz ni voto en la definición de los ejes de la candidatura.

Presentaciones y embajadores

Durante el año se han llevado a cabo diversas presentaciones del proyecto, como la Fundació Miró y el teatro Mar i Terra, con un fuerte componente turístico. La candidatura tenía tres embajadores, todos varones: el músico Rels B; el director de la Atlántida Film Fest, Jaume Ripoll, y el artista Jaume Plensa. Su labor, según el alcalde, sería representar a la ciudad y proyectar la candidatura internacionalmente.

El lema de la candidatura

La estrategia cultural se resumía en el lema 'Mediterranean in motion', concebido como una propuesta de transformación urbana y social más que como un calendario de eventos puntuales. El alcalde y los responsables del proyecto han defendido que la candidatura pretendía reconvertir "el riesgo de desgaste de una ciudad en la que el turismo ha derivado en presión y tensiones" en una "oportunidad" de desarrollo cultural y económico.

Pese a toda esta preparación y visibilidad, Palma no ha logrado superar el primer cribado del comité, y las ciudades finalistas españolas continuarán trabajando durante los próximos meses para intentar ganar la designación, que supone un reconocimiento europeo y un impulso importante para la proyección cultural y turística del territorio.

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