Voluntarios de Son Reus piden dimisiones: "La han convertido en una prisión"

Una campaña ciudadana denuncia que los perros pasan meses sin salir a pasear, falta de cuidados y condiciones inadecuadas en el centro municipal de acogida de animales de Palma

Un cartel colgado en una jaula de Son Reus: "Este perro no puede salir a pasear"
08/04/2026
2 min

PalmaUn grupo de voluntarios de Son Reus ha lanzado una campaña pública para denunciar la situación del centro de acogida animal de Palma. Aseguran que las condiciones de los animales se han deteriorado gravemente y reclaman la dimisión de los responsables de la instalación.

La iniciativa, impulsada por el colectivo Los Ángeles de Son Reus a través de una petición en Change.org, apunta directamente contra Sebastià Pujol, director de Bienestar Animal en Cort, y Carlos Llopis, director provisional del centro. Les acusan de gestionar el espacio sin criterios de bienestar animal: "Ha dejado de ser un refugio para convertirse en una prisión".

Perros que pasan meses sin salir a pasear

Según denuncian, la situación de los animales se ha deteriorado gravemente en los últimos meses. Aseguran que hay perros que pasan meses sin salir a pasear, que se imponen bozales sin adaptación previa y que se aplican castigos como el aislamiento. También alertan de deficiencias en la limpieza de las instalaciones, raciones de comida insuficientes y episodios de estrés entre los animales.

Tensiones con la dirección

La denuncia no se limita a los animales. Los voluntarios también critican el trato recibido por parte de la dirección del centro. Aseguran que diversas personas han sido expulsadas del voluntariado sin expediente ni justificación, a pesar de que algunas hacía años que colaboraban en el cuidado y socialización de los animales. Además, denuncian que se les ha prohibido el acceso al centro incluso como ciudadanos, a pesar de tratarse de un equipamiento público.

Según explican, estas decisiones se han tomado en un contexto de “tensiones constantes” y con amenazas por parte de la dirección.

Una nave cerrada

Entre las situaciones que denuncian, también señalan que una de las naves del centro se mantiene cerrada con candado desde el exterior y con un cartel que indica que “esta puerta debe quedar siempre cerrada”, a pesar de ser una zona de paso para voluntarios y posibles adoptantes.

La campaña reclama, además de las dimisiones, una auditoría externa del centro, la reincorporación de los voluntarios expulsados y la implantación de protocolos individualizados para cada animal. Además, los impulsores han trasladado las denuncias al Ayuntamiento de Palma y han enviado una carta abierta al alcalde, Jaime Martínez, y a los grupos municipales para exigir cambios urgentes en la gestión del centro.

Otras entidades se suman

Adopta Voluntarios de Son Reus, otra entidad implicada en la defensa de los animales del centro, ha calificado la situación de "patética" en línea con los Ángeles de Son Reus. La asociación denuncia que la gestión actual se hace de manera autoritaria y sin tener en cuenta la experiencia de los voluntarios, a los cuales consideran imprescindibles para garantizar el bienestar de los animales. "Se ha instaurado una especie de dictadura, para decirlo claro: no nos tienen en cuenta y, sin nosotros, los perros no saldrían ni a pasear", ha remarcado uno de los voluntarios. En este sentido, alertan que la progresiva exclusión del voluntariado puede agravar aún más las condiciones de los animales y reclaman que se les vuelva a integrar en el funcionamiento habitual del centro.

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