En venta la casa del poeta Guillem Colom por 1,5 millones de euros en el centro de Sóller
El inmueble tiene 575 metros cuadrados construidos, un jardín de 661 metros y vistas a las montañas, la iglesia y el tren de Sóller
PalmaUna inmobiliaria de Sóller tiene a la venta una de las propiedades más singulares del pueblo. Se trata de la casa natal del poeta, dramaturgo y traductor sollerense Guillem Colom (Sóller, Mallorca, 1890 - Palma, 1979) que se vende por 1,5 millones de euros y está situada en el mismo centro del municipio, a pocos minutos de la plaza del Ayuntamiento. El inmueble, que necesita una reforma para adaptarlo a los nuevos usos, conserva unas dimensiones y unas características que lo convierten en una propiedad especialmente singular dentro del núcleo sollerense.
La casa está distribuida en cuatro plantas más un sótano y dispone de 575 metros cuadrados construidos. La propiedad incluye también un amplio jardín de 661 metros cuadrados, uno de sus principales atractivos, al cual se llega a través de un puente que atraviesa el torrente. La vivienda cuenta actualmente con seis dormitorios, dos baños, cocina y diversas estancias, aunque la planta superior ofrece la posibilidad de habilitar hasta tres habitaciones más.
Entre los elementos que más destacan de la propiedad están las vistas a la sierra de Tramuntana, a la iglesia de San Bartolomé de Sóller y al tren de Sóller, tres de los elementos más característicos del paisaje y del patrimonio del municipio. La finca conserva, además, derechos de agua de cinco horas semanales, un elemento añadido al valor de la propiedad y especialmente relevante en una casa con un jardín de estas dimensiones.
Nacido en una familia acomodada asociada a la industria sollerense, Colom estudió lenguas clásicas en el seminario con Llorenç Riber como maestro. En 1906 pasa al Instituto Balear y entre los años 1912 y 1917 estudia Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona. En 1918 va a Madrid para realizar los cursos de doctorado. El mismo año publica su primer libro de poemas, Iuvenília y comienza las colaboraciones en el semanario Sóller. Al volver de Madrid se establece otra vez en Mallorca y vive entre Sóller y Palma.
Entre los años 1953 y 1962 dirige el colegio de bachillerato de Sóller. La posguerra es un momento de gran producción literaria del autor. Durante este periodo escribe las obras Cançons de la terra (1947) y Ofrena mística (1949). Con El Comte Mal (1950), fue premiado en los Juegos Florales de Perpiñán y con La terra al cor (1957), obtiene el Premio Ciudad de Palma de 1956. En esta época también aparecen los poemarios Terra endins (1950) y Pedrís al sol i altres poemes (1956), así como las obras de teatro Cecília de Solanda (1945) y Jaume IV de Mallorca (1955).