El chalet abandonado que Manacor quiere comprar para no perder 2 millones de euros
El Ayuntamiento negocia adquirir Can Blau, valorado en cerca de 1,8 millones de euros, para redirigir unos fondos Next Generation tras el fracaso de un proyecto turístico
ManacorEs una de las estampas más reconocidas de Portocristo. Y, al mismo tiempo, curiosamente, una de las más desconocidas. El gran chalet de arriba de la costa de Blau (oficialmente, calle de Bordils) lleva años abandonado en medio de un pinar particular y las miradas de locales y turistas que bajan camino a la playa.
La gran casa, hecha de volúmenes y una torre blanca con sus características ventanas azules, es ahora uno de los deseos del Ayuntamiento manacorí, el cual se ha interesado en la compra en los últimos meses y ha pedido precio a los dos hermanos herederos de la propiedad.
El proceso de los acontecimientos es el siguiente: Entre los años 2021 y 2022, durante la pasada legislatura, el Consistorio manacorense, a través de la concejala responsable de Turismo —entonces, Maria Antònia Truyols—, presentó oficialmente un ambicioso proyecto turístico para situar a Portocristo en el mapa de la desestacional.
Se trataba de conseguir dos cosas a la vez: por un lado, construir un arrecife submarino que sirviera para regenerar la fauna y flora marina, muy dañada durante décadas por las redes de arrastre de las barcas pescaderas. Y, por otro, aprovechar la ocasión para hundir reproducciones a escala de media docena de barcos históricos de varios siglos en Portocristo (como los restos romanos de Ses Llumetes) y conseguir una especie de museo submarino para buceadores, un hito muy poco visto en España y que, por tanto, atraería turismo durante todo.
El proyecto, que ya tenía financiación de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation y un presupuesto de 2 millones de euros, debía estar terminado en junio de 2025. Pero los problemas constantes para que la Administración consiguiera llevar adelante cada uno de los pasos técnicos (y después de que Europa concediera un año de prórroga) hicieron que hace dos meses la concejala de AI vivo. Ni el arrecife ni el centro de interpretación-museo que debía abrirse a los edificios del club náutico.
Dos millones para gastar
Entonces… ¿deben devolverse los dos millones de euros concedidos por la Unión Europea? Esto es lo que tanto la concejalía de Turismo como el Ayuntamiento de Manacor en bloque han intentado detener durante estos meses, reconduciendo la partida hacia otra parte: en este caso, la compra del chalet icónico de Can Blau.
Las conversaciones con los miembros de la familia titular del inmueble y los terrenos, a través de sus abogados palmesanos (ya que viven en Puerto Rico), se han ido sucediendo con diversas ofertas económicas. Las negociaciones no afectan a todo el solar de Can Blau, de entre 7.000 y 8.000 metros cuadrados, sino a la vivienda y parte del terreno anexo. La ventaja de que dispone el Consistorio es que el inmueble está catalogado como histórico por el Ayuntamiento de Manacor y, por tanto, protegido. Así, no puede modificarse ni tomarse.
El resto de los terrenos, si llegara el caso, podrían aprovecharse urbanísticamente para construir entre siete y ocho chalets o viviendas privadas.
Las negociaciones arrancaron con un precio de entre 1,3 y 1,5 millones de euros, un importe que, según las fuentes consultadas, fue descartado por los herederos. Las últimas ofertas municipales, encaminadas a dejar cierto margen presupuestario para después reformar el chalet y transformarlo en un centro cultural y turístico, han ascendido y rondan los 1,8 millones de euros.
Ahora falta saber si la compraventa se concretará o si el Consistorio acabará por abandonar la idea, enfocará la inversión a otro lado o si, finalmente, tendrá que devolver los 2 millones de las ayudas Next Generation.