Urbanismo

Pollença aprueba su primer Catálogo de patrimonio después de dos décadas de intentos fallidos

El municipio se pone al día con una herramienta clave para proteger los elementos con valor histórico y el paisaje y regular las intervenciones urbanísticas

Tomeu Antich coordinador de urbanismo y Jaume Lluis Salas arquitecto redactor del catálogo en la presentación de hoy
Bruno Rodríguez
18/03/2026
3 min

PollençaPollença ha aprobado finalmente su Catálogo de patrimonio, una herramienta clave para la protección y regulación de los bienes culturales que llega después de más de dos décadas de intentos sin éxito. El documento, validado en el pleno ordinario del mes de febrero, pone punto y final a una larga etapa de bloqueos y sitúa al municipio en la línea del resto de pueblos de Mallorca, que ya hace años que disponen de este tipo de instrumentos que son obligatorios por ley.

El retraso no ha sido menor. Tal y como explica el arquitecto redactor del catálogo, Jaume Lluís Salas, "la normativa urbanística de las Islas Baleares dice que todos los municipios deben tener un catálogo de patrimonio aprobado, y Pollença tiene una situación particular, ya que desde 2005 se han hecho intentos de aprobación que hasta ahora no habían sido exitosos". Estas dificultades han impedido hasta el momento disponer de una herramienta fundamental para ordenar el crecimiento y proteger los elementos con valor histórico, arquitectónico y paisajístico.

El nuevo catálogo abarca todo el término municipal e incluye ámbitos tan diversos como el núcleo de Pollença, el Puerto de Pollença, Cala Sant Vicenç y la zona de Formentor, e incorpora así una visión global del patrimonio que define la identidad del municipio. No se trata sólo de un inventario de edificios, sino de un documento normativo que establece cómo debe actuar sobre estos bienes y su entorno.

Hasta ahora Pollença formaba parte de la larga lista de municipios que aún incumplen la normativa que, desde hace décadas, obliga a elaborar un catálogo que defina claramente aquellas propiedades y elementos que merecen ser protegidos. A menudo, según explican los expertos en patrimonio, los intereses particulares y el miedo a los consistorios de tener polémicas con determinados titulares de edificios han acabado por dejar el catálogo sin aprobar. Hay que recordar que cuando un elemento es catalogado, sus propietarios no pueden alterar sus elementos más significativos, y mucho menos derribar la casa o el elemento en cuestión.

Personalidades y público asistente a la presentación.

En este sentido, el coordinador de Urbanismo, Tomeu Antich, subraya la importancia de la herramienta y afirma que "es una herramienta para preservar el paisaje, la idiosincrasia del municipio y los diferentes elementos con valor patrimonial". Esta voluntad de preservación se traduce en una regulación concreta que afectará directamente a las intervenciones urbanísticas a partir de ahora.

De hecho, Antich remarca que "en el momento de dar licencias o hacer intervenciones, habrá una serie de normas que deberán respetarse" y ha dejado claro que el catálogo no es sólo declarativo, sino que tendrá consecuencias prácticas en el día a día del municipio. Cualquier actuación sobre un bien catalogado deberá ajustarse a los criterios establecidos, con distintos niveles de protección: integral, parcial y ambiental, que determinarán el tipo de intervención permitida.

Uno de los aspectos destacados del documento es la ampliación del concepto de patrimonio. Además de los edificios singulares, se incluyen elementos etnológicos como bancales, caminos tradicionales y construcciones vinculadas a la actividad agraria, además de determinados paisajes que forman parte del carácter propio de Pollença. También se regulan los entornos de protección, con el objetivo de preservar no sólo el bien en sí, sino también su contexto y las visuales que le rodean.

Habrá mecanismos de control

El catálogo establece igualmente mecanismos de control y obligaciones para los propietarios, que tendrán que garantizar el buen estado de conservación de los inmuebles, además de la posible exigencia de estudios históricos o arqueológicos en determinadas intervenciones. Todo ello con un régimen sancionador en caso de incumplimiento.

Con esta aprobación, Pollença deja atrás una larga etapa de incertidumbre y se dota, por primera vez, de una herramienta integral para gestionar su patrimonio. En un municipio donde el paisaje y la identidad cultural son elementos esenciales, el catálogo se presenta como pieza clave para encontrar el equilibrio entre la conservación y el desarrollo. El reto, a partir de ahora, será su aplicación con criterio y constancia.

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