Palma hace la penúltima pasa por blindar el monolito de la Feixina

El Gobierno quiere que la Feixina se declare espacio contrario a la memoria democrática.
21/03/2026
3 min

PalmaEl Ayuntamiento de Palma, con los votos favorables del PP y Vox, ha dado un paso más para otorgar la máxima protección al monolito de la Feixina. La Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente ha debatido este viernes la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para incluir el monumento en el Catálogo de edificios y elementos protegidos de la ciudad. La medida, que ya fue aprobada inicialmente por la Gerencia de Urbanismo el pasado año, afronta ahora el penúltimo trámite antes de la validación definitiva. La votación final está prevista para el próximo pleno municipal, que se celebrará la próxima semana.

La portavoz de MÁS por Palma, Neus Truyol, ha cargado contra la decisión y ha denunciado que supone "consolidar la presencia de un monumento fascista" que rinde homenaje al crucero Baleares, vinculado a la matanza de la Desbandá de Málaga. "Es una decisión grave porque glorifica la violencia contra la población civil y forma parte de una estrategia de la derecha para blanquear al franquismo", aseveró.

Truyol ha ido más allá y ha acusado al PP y Vox de ser "herederos políticos del franquismo". Según ha dicho, en marzo de 2026 quedará marcado como el "mes de la cruzada contra la memoria", en referencia a la derogación de la ley de memoria democrática, la censura de un acto escolar sobre Aurora Picornell y la protección del monolito.

MÁS también critica que el gobierno municipal no priorice la protección del patrimonio urbano. "En Palma hay más de 600 elementos patrimoniales pendientes de protección y barriadas con gran valor como el Eixample, Son Espanyolet y El Molinar, pero el PP no ha movido ni un dedo", lamentó. "Es indecente dejar caer el patrimonio vivo mientras se blinda un símbolo de la dictadura", añadió.

La 'Desbandá' y el crucero 'Baleares'

El crucero Baleares participó en el bombardeo de civiles que huían de Málaga en 1937, en un episodio conocido como la Desbandá, una de las mayores masacres de la Guerra Civil. Se calcula que entre 3.000 y 5.000 personas –muchas de ellas mujeres, niños y ancianos– murieron mientras intentaban escapar por la carretera almeriense.

En el año 2010, con Aina Calvo como alcaldesa, el Ayuntamiento optó por mantener el monumento pero eliminar sus elementos franquistas, con el objetivo de resignificarlo como un espacio de memoria y de rechazo a la guerra. Sin embargo, la decisión no logró cerrar la polémica. En 2016, Margalida Capellà escribía para este diario: "La opción por la contextualización de 2010 fue, en mi opinión, muy pensada pero también arriesgada y no ha sido entendida por parte de la ciudadanía afectada, en concreto por las víctimas del franquismo, que siguen viendo un símbolo franquista".

En 2025, Cort reactivó la voluntad de proteger definitivamente el monolito, un proceso que podría culminar la próxima semana. Paralelamente, MÁS por Mallorca ha solicitado la inclusión del monumento de la Feixina y del monolito de la Explanada de Maó dentro del Catálogo estatal de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática, una propuesta que, según el diputado Vicenç Vidal, "en principio, ven con buenos ojos" desde el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

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