Los retos del nuevo centro Metropolitan en Pere Garau: un edificio de nueve plantas para 30.000 vecinos

Las instalaciones incluirán una comisaría de la Policía Local, una guardería, una biblioteca, una unidad básica de salud y plazas de aparcamiento

Paneles con detalles del proyecto.
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PalmaLos antiguos cines Metropolitan de Pere Garau, en Palma, se convertirán en un centro multieservicio de nueve plantas con una inversión de unos 14,5 millones de euros. Las obras de este equipamiento de 8.000 metros cuadrados comenzarán el tercer trimestre del 2027.

Recreación de la futura fachada del edificio en los antiguos cines Metropolitan de Pere Garau en Palma.

El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha explicado este jueves, durante una rueda de prensa celebrada en las antiguas instalaciones del cine, que el nuevo centro incluirá una comisaría de la Policía Local, una guardería, una biblioteca, una unidad básica de salud y plazas de aparcamiento.

Precisamente, el aparcamiento, distribuido en tres plantas subterráneas, será una de las partes más complejas del proyecto. "Será costosísimo y complejísimo, porque habrá que excavar tres alturas y no sabemos qué nos encontraremos", ha advertido uno de los arquitectos del proyecto Joan Fortuny.

Para compensar el tiempo que requerirá esta excavación, se utilizarán materiales prefabricados en otras partes del edificio para agilizar su construcción, ha detallado.

Martínez ha defendido que el compromiso con el barrio es "irreversible" y ha asegurado que el proyecto "no se ha hecho de espaldas a los vecinos". Según el alcalde, la infraestructura quiere "convertirse en el corazón del barrio" y en "un espacio de encuentro para los residentes". "Será un antes y un después para Pere Garau. No se trata solo de recuperar un edificio abandonado, sino de activar un espacio de vida y de interacción", ha afirmado.

Recreación de los bajos del nuevo centro multiservicio en el antiguo cine Metropolitan de Pere Garau en Palma.

Durante la presentación, los ganadores del concurso de ideas impulsado por el Ajuntamiento de Palma, Fortuny y el otro arquitecto responsable, Martí Sanz, han descrito la iniciativa como "un pequeño rascacielos prácticamente autosostenible y con un consumo energético externo mínimo".

Arquitectónicamente complejo

Fortuny ha remarcado que el plan de usos planteado por Cort es "brutalmente completo", pero también arquitectónicamente complejo. "La clave ha sido entender, reinterpretar y ordenar el programa, porque hay usos muy estáticos y otros más versátiles. Algunos, además, deben estar obligatoriamente a pie de calle", ha explicado. Así, cinco servicios tendrán acceso directo desde la vía pública: la comisaría, la unidad básica de salud, la guardería, la OAC y el centro de día.

De izq. a dcha.: Toni Costa, Joan Fortuny, Jaime Martínez, Martí Sanz y Lourdes Roca.

Para hacer posible esta distribución, complicada por la altura del inmueble y el hecho de que solo dispone de una fachada principal, el proyecto prevé crear un pasillo interior que conectará las dos calles y facilitará el acceso a los diferentes servicios. "Hemos generado una pequeña plaza dentro del edificio, abierta a la calle, desde la cual se podrá acceder a todos los espacios. A partir de aquí, el edificio crecerá en altura", ha detallado Fortuny.

Las plantas superiores, según el arquitecto, ofrecerán "más versatilidad y diversidad de usos", con espacios transformables según las necesidades futuras del barrio. Fortuny ha destacado que esta flexibilidad es especialmente importante en una zona como Pere Garau, donde viven unas 30.000 personas en solo 63 hectáreas, una densidad que supera los "límites recomendables" en relación con la oferta de equipamientos públicos y zonas verdes.

Espacios de cohesión

También ha señalado que cuatro de cada diez residentes son extranjeros procedentes de una decena de países diferentes, una realidad que "aporta mucha riqueza", pero que también evidencia "la falta de espacios de cohesión".

Por su parte, Sanz ha incidido en las dificultades derivadas de la gran volumetría del edificio, hecho que les llevó a apostar por espacios interiores escalonados para reducir su impacto sobre el entorno urbano.

El alcalde Jaime Martínez.
Paneles con detalles del proyecto.

"El volumen nos daba miedo. Por eso, la primera decisión importante fue hacer el edificio menos contundente visualmente, más ajustado, y escalonar el interior para que generase menos sombra a los vecinos y fuera más respetuoso con el entorno", ha explicado.

Al acto han asistido numerosos vecinos, representantes de diversas asociaciones y el consejero Antoni Costa, entre otras autoridades.

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