Nueva tensión en el pleno de Manacor con el regidor polémico de Vox: "Sois unos dictadores, unos faranduleros"
El alcalde advierte al portavoz de Vox por las interrupciones constantes en un debate encendido sobre cultura y lengua que acaba con fuertes acusaciones cruzadas
ManacorQue las sesiones plenarias del Ayuntamiento de Manacor son otra cosa es un hecho demostrable con los vídeos que el mismo Consistorio cuelga cada mes en su canal de Youtube. Está claro que como todo buen ‘espectáculo’, el pleno tiene momentos políticamente aburridos y de trámite administrativo; pero tiene otros, sobre todo al llegar el turno de ruegos y preguntas, que la emoción se dispara (y muchas veces al pie).
Los contendientes que dan más juego son los de ideales más opuestos: MÉS-Esquerra (equipo mayoritario del equipo de gobierno, con AIPC y PSOE de socios) y Vox (en la oposición con el PP). El partido ultraderechista, que dispone desde esta legislatura de dos concejales, tiene a Esteve Sureda como portavoz.
Turbante, cola de caballo y gafas de montura roja por fuera de las orejas: la imagen marca el personaje Sureda. Un hombre que empezó la última campaña como candidato de Nou Ordre Nacional (también de derechas y que desde hace unos meses se ha fusionado en Manacor con Unió Mallorquina), pero que las desavenencias con Pedro Duran, su ideólogo y patrocinador, lo llevaron a un cambio de club pocos días antes del cierre del mercado de fichajes preelectoral.
“A la tercera lo sacaré fuera”“Nunca lo he visto en la recolección o en los toros”
Después de diversas referencias históricas falsas sobre la represión republicana durante la Guerra Civil en Manacor, Sureda cuestionó a Ferran Montero, concejal de Cultura, sobre los criterios teatrales que el municipio aplicará, “priorizando las obras en catalán, sin tener en cuenta si otra en castellano es mejor o tiene mejores actores”.
“Tambié lo habría podido exponer en la última Junta rectora del teatro… pero no vino. También a la anterior, pero tampoco vino… De hecho, señor Sureda, hace tres años que no viene a la Junta rectora del teatro para hablar del teatro. Por lo tanto, le diré que no se centre tanto en el catalán y se centre más en hacer trabajo”, contestaba Montero, dejando en fuera de juego a Sureda, que quiso contraatacar con poca fortuna.
“No le he visto nunca en la recolectada o a los toros”“Señor Montero, no me mande usted trabajos. ¿Usted viene a la recolectada de la Cruz para defender los intereses de los campesinos?, porque yo no le he visto nunca. ¿Viene usted a los toros o a la Feria de Abril? Os habéis apoderado de algo que no es vuestro. ¡No todo el mundo es catalán, ni catalanista, ni independentista!”, replicaba Sureda como estrategia de confrontación que continuaba con una especie de profecía: “Usted dice: lo continuaremos potenciando y lo continuaremos haciendo… No es verdad, porque el año 2027 ustedes ya no estarán, aquí. Habrá otros y no harán lo que usted dice. A mí no me tiene que mandar ningún trabajo, no tengo por qué ir al teatro”, acababa.
El debate idiomático, que hierve cuando la chispa de Vox se enciende en un municipio tradicionalmente comprometido con el teatro y la lengua propia como Manacor, continuó con reproches surtidos y nuevas interrupciones. “Señor Sureda, compórtese. La gente se queja de que aquí nos venimos a pelear, y lo único que hacemos es el ridículo… usted el primero”, reprendía Oliver.
“Es la tercera vez que le llamo la atención”, decía Oliver. “También me han insultado a mí”, saltaba Sureda. “Si usted se siente insultado es su problema. Está contestando al señor Llodrà haciendo uso de su turno de intervención, según prevé el reglamento, y si vuelve a interrumpir, le sacaré fuera”.
Llodrà cerró finalmente el debate lingüístico: “Hay 50 canales de televisión y solo hay uno y medio en catalán (en referencia a TV3 y IB3), se publican miles de libros en el mundo y en España en castellano, y en catalán, muy pocos; por tanto, es evidente que a nosotros nos toca compensar. Y una cosita, hacer teatro en castellano tampoco es garantía de que los fascistas no te fusilen, porque eso es lo que le pasó a Federico García Lorca”.