Sector primario

La nave de l'Esplet, a la venta por cinco millones de euros

MÉS per Mallorca acusa el director general de Agricultura de favorecer la especulación con la empresa poblera

31/03/2026

PalmaLa venta de la nave y el terreno rústico que explotaba la empresa poblana l'Esplet ya es el último capítulo de la desaparición de un referente del campo balear. A principios de mes se hizo público el cierre de la empresa y el despido de los 19 trabajadores por problemas económicos. Ahora, dos semanas más tarde, la empresa pone a la venta la nave y el terreno por cinco millones de euros.

El anuncio, publicado en el portal inmobiliario Idealista, explica que el espacio dispone de dos fincas (una industrial y una rústica). Concretamente, los propietarios detallan que la finca industrial tiene 5.385 m² de terreno y 3.991 m² construidos y aseguran que es "ideal para proyectos logísticos, comerciales o productivos". Por otra parte, explican que la finca rústica, con declaración de interés general vigente, dispone de 13.085 m² de superficie y 3.107 m² edificados, y que, por tanto, es "perfecta para desarrollos complementarios". Además, ofrecen la opción de comprar solo la parte industrial por más de tres millones de euros.

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Cabe recordar que este mismo mes de marzo la cooperativa agrícola l'Esplet de sa Pobla cerró definitivamente por la pérdida de socios, desavenencias internas y la imposibilidad de formalizar la venta de sus instalaciones. La SAT, que había reducido sus miembros a solo siete personas, despidió a los 19 trabajadores y ha dejado de producir y exportar patata. Este cierre supone un nuevo golpe al sector agroalimentario de Mallorca, después de que hace poco más de un mes se anunciara el cierre de la fábrica Agama y el adiós de la marca Laccao como producto mallorquín.

Ataques y acusaciones entre los partidos políticos

MÉS per Mallorca ha acusat el director general d’Agricultura, Fernando Fernández –que ja va ocupar el càrrec l’anterior legislatura amb Podem– d’afavorir l’especulació amb l’Esplet, l’antic portal exportador de patates de sa Pobla, la nau del qual s’ha venut per cinc milions d’euros. El portaveu de MÉS al Parlament, Lluís Apesteguia, ha recordat en el ple d'aquest dimarts que Fernández va decidir desprendre's de les accions del Govern just abans de les eleccions del 2023, una operació que va beneficiar la resta d'accionistes, entre els quals "un empresari llegat al PP" i Asaja, "la patronal on feia feina l'actual conseller Joan Simonet".

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La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha defendido la actuación de su ejecutivo y ha asegurado que se ha hecho todo lo posible para mantener la industria agroalimentaria, y ha criticado a MÉS per Mallorca por cuestionar decisiones de legislaturas anteriores, además de recordar que la responsabilidad final recae sobre los consellers y la presidencia, no solo sobre el director general. Así, se dibuja un cruce de acusaciones: MÉS denuncia una gestión arbitraria y perjudicial para el interés público, mientras que Prohens defiende la transparencia y responsabilidad del Govern actual, y destaca la continuidad de la política agroalimentaria.

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L'Esplet, un referente del sector que desaparece

L'Esplet nació en 1993 como el tercer intento de mantener viva la producción de patata en sa Pobla, después de la quiebra de cooperativas anteriores que no habían podido consolidar el sector. Durante años, la cooperativa recibió subvenciones públicas y participaciones del Gobierno que permitieron su actividad agrícola, pero con el tiempo perdió socios y capacidad productiva. Además, generó controversia por la gestión interna y la influencia de la dirección sobre las decisiones de la cooperativa, lo que debilitó su estructura y limitó el relevo de nuevos actores en el sector.

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A lo largo de su trayectoria, Esplet se convirtió en un referente de la exportación de patata mallorquina a mercados europeos exigentes, combinando suelo industrial y rústico e invirtiendo en maquinaria y logística propia para garantizar la calidad y la distribución del producto. A pesar de estas inversiones, los conflictos internos, las jubilaciones y la retirada de apoyo institucional generaron una situación de vulnerabilidad que ha culminado con el cierre. El proceso de venta previsto para preservar la actividad y los puestos de trabajo no se concretó, lo que deja un vacío en el sector agroalimentario local y pone en evidencia las dificultades de las cooperativas tradicionales de Mallorca para sobrevivir en un mercado globalizado.