Pensiones

Jubilados con la pensión mínima: “Acabo el mes con un céntimo en el banco”

Entidades de pensionistas piden al Gobierno que equipare sus subsidios con el sueldo mínimo interprofesional, mientras que los expertos apelan a la proporcionalidad ya cobrar según lo cotizado

Un hombre jubilado anda por una calle de Palma.
26/02/2026
5 min

PalmaCarmen se duchó con agua fría todo un invierno. No tenía dinero para comprar un calentador nuevo. A 54 años perdió su trabajo como auxiliar de información turística cuando el Consell de Menorca privatizó el servicio. Cobró el paro y no volvió a encontrar un empleo. Luego sobrevivió con un subsidio de 400 euros, que no le permitía ni cubrir el alquiler. Daba clases de repaso por cinco euros, sistematizadas como una media jornada. "Me sacaba 300 euros más. Estuve ocho años resistiendo un desahucio", confiesa.

El Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) no podía concederle un piso de protección oficial porque no tenía los ingresos mínimos requeridos. Ahora ya tiene un hogar. A 68 años, cobra 970 euros, la pensión mínima establecida, y reivindica que se equipare con el Sueldo Mínimo Interprofesional (SMI), situado para 2026 en 14 pagas de 1.221 euros, 37 más que el año pasado.

La Coordinadora Balear por la Defensa de las Pensiones Públicas –integrada por sindicatos, plataformas de pensionistas de todas las Islas y otras entidades sociales– presentó en septiembre del 2025 una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en el Parlament para crear un sistema de complemento autonómico de pensiones que cubra la equiparación expuesta.

El movimiento reclama resolver una situación de injusticia y reforzar la protección social y la autonomía personal, como establecen la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Baleares. Proponen que puedan cobrar este extra los mayores de 60 años, atendiendo a sus necesidades económicas y otros requisitos recogidos en la ley.

Entre los objetivos está el de reducir la brecha de género de los subsidios, ya que las principales beneficiarias serían las mujeres, muchas de ellas con pensiones no contributivas. Es el caso de María, viuda de 79 años, que trabajó sin contrato en el servicio doméstico mientras cuidaba a sus hijos. "Mi hombre era autónomo. Aquí no teníamos a nadie y yo limpiaba casas y comercios desde que dejaba a mis hijos en la escuela hasta que los recogía. No tenía otra opción", se justifica sobre por qué no ha cotizado. Su marido murió hace cinco años. Tiene la casa pagada "con mucho esfuerzo" y cobra 930 euros. "Lo he pasado muy mal. Pago todos los gastos, hago la compra y he conseguido, a mi edad, vivir tranquila. Mis amigas comen en un restaurante cada domingo. Yo, no. No puedo. Prefiero quedarme en casa y ahorrar algo de dinero por si me surge un imprevisto", explica.

Gráfico de pensiones

Brecha de género

La pensión media en Baleares se ha incrementado más allá del doble en los últimos 20 años: un 122%, al pasar de 551 euros en el 2005 a 1.224 en el 2025. Hace dos décadas ya se apreciaba la brecha de género: los hombres cobraban 688,92 euros, frente a los 43 euros. En 2025, la situación no había cambiado: 1.456,19 euros de subsidio para ellos, frente a 1.032,61 para ellas. Sin embargo, la pensión del Archipiélago se sitúa por debajo de la española, actualmente de 1.363 euros. Por tanto, un isleño cobra de media 139 euros menos cuando debe afrontar un coste de la vida más elevado. "Debemos añadir el problema de la insularidad y la dependencia absoluta de la industria turística, que genera un mercado laboral de fijos discontinuos. Exigimos lo mínimo para vivir dignamente, porque detrás de la postal turística, se esconde un pozo de pobreza insoportable. Hay gente cobrando 500 euros e incluso menos del pensión no contribuye. deuda. La precariedad no genera rebeldía sino sumisión.

Además de las mujeres, que no han cotizado para cuidar a sus familias, los autónomos son otro de los grupos más afectados por las pensiones bajas. Toni se jubiló en abril. A 65 años. Con más de 40 años cotizados como transportista cobra una pensión de 860 euros. En realidad, ha sido un falso autónomo: la empresa para la que trabajaba le daba los horarios, los clientes, la carga, pero no lo tenía contratado. "Los autónomos tenemos los inconvenientes de un trabajador asalariado y los de un empresario. Parece que ganas mucho, pero cuando ibas descontando los gastos, quedaba en nada. Si el camión se estropeaba, tenía que repararlo y, mientras, no cobraba. He trabajado como un burro. Sábados y domingo."

Toni pagaba unos 300 euros como cotización de autónomo. "Era lo que solíamos hacer todos", asegura. Una mayor aportación le habría procurado una pensión más alta: "Había que elegir entre pagar más o pagar la letra de tu casa y alimentar a la familia. No me arrepiento, porque si ahora ganase 1.500 euros de pensión y no tuviera una vivienda en propiedad, no tendría dónde vivir. Elige mi tranquilo, y en vez de hacer cruceros." Pero reivindica la equiparación con el SMI como un sistema justo y frente a quienes tienen como "objetivo incentivar los planes de pensiones privados mientras no nos aseguran la existencia del sistema público dentro de 20 años".

Según detalla la ILP que pide su equiparación, 126.138 pensionistas tienen ingresos inferiores a 1.184 euros en Baleares. Además, la brecha entre las pensiones y el SMI se ha ampliado. En 2011 representaba un 93,7% del SMI, mientras que en 2023 había descendido al 72,5%. La diferencia refleja "una situación de injusticia, pobreza y desigualdad que requiere acciones inmediatas". La plataforma estima que 94.017 personas se beneficiarían del complemento (después de descontar duplicidades y situaciones específicas) y el coste sería aproximadamente entre el 4% y el 5% del presupuesto anual de la Comunidad Autónoma.

Complementos a mínimos

En Baleares, 32.749 pensionistas reciben los llamados complementos a mínimos para alcanzar la cuantía mínima legalmente establecida. Entre ellos, Carmen. De los 970 euros que cobra, 324 van para el alquiler del Ibavi. El resto lo gestiona con sumo cuidado. "No menj vedella ni peix. Compr el més barat i em faig llistes amb el que necessit més urgent. Tot són aliments molt bàsics. És trist arribar a aquesta edat i viure sabent que si se'm romp la gelera, tindré un problema. Vaig vendre el meu cotxe i no he tornat a tenir-ne i m'he de moure en una illa on el transport funciona molt malament. Ni em planteig sopar en un restaurante ni, incluso, permitirme un café en un bar. Para Carmen es "una barbaridad" que no igualen su pensión en el SMI. "He estado siempre fija discontinua porque así funciona la estacionalidad en Menorca. Entonces, alguien como yo debería haber cotizado 70 años", sentencia.

El economista Guillem López Casasnovas cuestiona la equiparación entre pensiones mínimas y el SMI y defiende el principio de proporcionalidad entre lo aportado y percibido. A su juicio, "muchos preferían pagar menos cotizaciones y ahorrar más por acumular patrimonio", por lo que "no tiene sentido que los que han cotizado muy poco reciban lo mismo que los que más han aportado".

El experto entiende que el esfuerzo colectivo ya se hace. "Si la pensión mínima fuera de 3.000 euros y el salario mínimo, de 3.000 euros, me seguiría pareciendo injusto que quien cotiza gane lo mismo que el que recibe una pensión". Sobre la sostenibilidad del sistema, el economista advierte que el actual equilibrio depende de transferencias del Estado a la Seguridad Social. "La única manera de sostener las pensiones es con ese dinero. Si hubiera que pagarlas con los sueldos actuales, deberían subir tanto las cotizaciones que los trabajadores cobrarían aún menos. E incluso menos que los pensionistas. No tiene sentido", asegura antes de apuntalar su idea: "Si la Seguridad Social financiara por sí sola las pensiones, España. las generaciones futuras". Su idea es clara: "Según cotices, así cobrarás".

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