Expertos alertan de que la mitad de las masas de agua subterránea de las Islas se encuentran en mal estado ambiental
En el marco del programa de actividades de la Academia del Clima, la asociación Pla de Mallorca XXI ha organizado hoy en Lloret una jornada de debate sobre el agua
PalmaLa asociación Pla de Mallorca XXI ha organizado este sábado, 29 de noviembre, en el Convento de los Dominicos de Lloret de Vistalegre una jornada de debate dedicada a analizar la situación del agua en el Pla de Mallorca, uno de los retos ambientales más urgentes que afronta hoy el territorio.
La jornada forma parte de las actividades programadas por la Academia del Clima –nacida el mes de octubre con el objetivo de concienciar y formar a la ciudadanía hacia el cambio climático y los retos que implica y para impulsar nuevas ideas para avanzar en una transición ecológica justa– y ha reunido a expertos, entidades y representantes institucionales en un el agua y que está cada vez más amenazado por la sequía, la presión sobre los acuíferos y el impacto del cambio climático.
Según explicó durante la jornada Cels Garcia, catedrático del Departamento de Geografía de la UIB e investigador principal del grupo consolidado de I+D+i de Recursos Hídricos y Estudios Urbanos, actualmente hasta 38 masas de agua subterránea de las Islas Baleares (el 43,7%) se encuentran en mal estado cuantitativo, lo que significa que han perdido, por tanto, menos. Se considera en buen estado cuantitativo aquella masa donde la explotación actual no supere el 80% del recurso disponible, de modo que la explotación por encima de este porcentaje evidencia su mal estado.
García añadió que, además, el estado químico indica que existe una cifra incluso superior de masas de agua en mal estado. El estado químico de las masas de agua subterránea se define a partir de la concentración de nitratos, cloruros y substancias. En este sentido, detalló que municipios como Algaida, Lloret y, especialmente, Petra tienen valores de nitratos y cloruros muy superiores a los límites legales en las aguas subterráneas. De hecho, según ha añadido el experto, la mitad de las masas de agua subterránea se encuentran en mal estado ambiental.
Según indicó el experto, el problema es que las planificaciones del Plan hidrológico "se hacen partiendo del supuesto que tenemos disponible el 100 por ciento del agua, mientras que realmente esta disponibilidad es del 50 por ciento". En cuanto a las EDAR del Pla de Mallorca, el experto afirmó que el efluente que la mayoría de las depuradoras vierte en los torrentes presenta valores de cloruros superiores a los 250, lo que dificulta el uso de estas aguas para recargar acuíferos.
Por su parte, el director general de Recursos Hídricos del Gobierno de las Islas Baleares, Joan Calafat, ha compartido en buena medida el diagnóstico de García y, por ejemplo, ha asegurado que la unidad hídrica del Plan "ha tenido una tendencia durante los últimos años que ya lo pone en una situación de emergencia". "Estamos a un 44% de disponibilidad de agua en octubre de 2025. No podemos estar tranquilos", ha advertido el director.
Calafat se ha referido también al marco legislativo actual -marcado por la redacción del nuevo Plan hidrológico- y las futuras políticas de gestión del agua. Indicó que el Plan hidrológico debe fundamentarse en mejorar su eficiencia, garantizar los recursos y gestionar la demanda, y con medidas para evitar la contaminación y para impulsar la regeneración del agua.
Actualmente, están en período de consulta los documentos iniciales de la revisión de cuarto ciclo de planificación hidrológica de las Islas Baleares (2028 - 2033). Con estos documentos se inicia el proceso de revisión del plan hidrológico vigente, un proceso que deberá culminar antes del 31 de diciembre de 2027 con la aprobación definitiva del plan hidrológico de las Illes Balears. Respecto al Plan hidrológico, Cels Garcia ha apuntado que los datos relativos a este cuarto ciclo de la planificación hidrológica evidencian un empeoramiento de las masas subterráneas respecto al anterior ciclo.
Tras las ponencias de Cels Garcia y de Joan Calafat, ha habido una mesa de debate en la que Miquel Coll, presidente de Apaema; Tomeu Vilafranca, presidente de Hidrobal, y Biel Vicenç, biólogo e investigador, han intercambiado opiniones y análisis sobre los retos a los que se enfrenta el Plan de Mallorca por la progresiva pérdida de los recursos hídricos y su gestión. Así, advirtieron de las dificultades existentes por la potabilización del agua en la comarca y plantearon que la agricultura y la ganadería ecológicas pueden contribuir a mejorar tanto el estado ambiental de las masas de agua subterráneas como el de este recurso en general.
El documental El camino del agua, de Miquel Micer y Pep Cirer –en el que los autores hablan de los negativos efectos de la actividad humana en las camas de los torrentes tanto para la agricultura como para el medio en general–, ha completado una intensa jornada de trabajo y debate sobre el agua y la necesidad de una gestión más respetuosa de este recurso para garantizar su futuro.
La presidenta de la Mancomunidad del Plan, Joana Maria Pascual Sansó, ha sido la encargada de cerrar la jornada, a la que han asistido representantes de diferentes ayuntamientos del Plan y durante la cual se ha puesto de relieve la importancia de involucrar a la ciudadanía, el sector agrario y las instituciones en un debate que afecta al futuro del territorio y que requiere responsabilidad.