SIAU critica el adelanto de las oposiciones docentes: "Coincidirán con los exámenes finales y las sesiones de evaluación"
La Conselleria de Educación quiere que se hagan en mayo, para tener más margen para realizar todos los procesos selectivos
PalmaLa Conselleria de Educación quiere avanzar las oposiciones docentes de 2026 en el mes de mayo con el objetivo de que todas las vacantes estén cubiertas desde el primer día del curso escolar. Según ha explicado el departamento, el cambio de calendario permitiría concentrar durante el mes de julio los principales trámites administrativos, las adjudicaciones de plazas y los procesos relacionados con el profesorado interino, evitando así que el curso comience con plazas sin cubrir. La previsión es que las pruebas tengan lugar a principios de mayo, en lugar de junio, como era habitual hasta ahora. La Conselleria defiende que esta reorganización del calendario responde a criterios de planificación y eficiencia y recuerda que otras comunidades autónomas ya convocan las oposiciones en fechas similares. Educació también argumenta que el adelanto facilitará una mayor estabilidad de las plantillas y una mejor organización de los centros educativos de cara al inicio del curso.
Sin embargo, la decisión ha generado rechazo sindical. Fuentes del Sindicato Independiente, Autónomo y Unitario (SIAU) denuncian "el desprecio constante de la Conselleria de Educación hacia el profesorado, especialmente hacia los opositores y los interinos en fraude de ley". El sindicato critica que la decisión se haya comunicado "con sólo unos meses de margen y sin ningún tipo de planificación ni diálogo previo", lo que, según afirman, es "una nueva muestra de improvisación, irresponsabilidad y carencia absoluta de consideración hacia la comunidad educativa".
SIAU advierte que el adelanto de las oposiciones "supone un perjuicio directo tanto para los opositores, que ven reducido de forma drástica el tiempo de estudio", como para los centros educativos, que se verán inmersos en "un auténtico caos organizativo". Según el sindicato, las pruebas coincidirán con "los exámenes de fin de curso, las sesiones de evaluación y todas las actividades propias de los dos últimos meses lectivos", con una afectación grave al normal funcionamiento de los centros ya la atención educativa del alumnado.
El sindicato rechaza que esta medida se pueda consolidar en el futuro y remarca que "no debe aplicarse ni ahora ni en el futuro". En este sentido, SIAU se desmarca explícitamente de otras organizaciones sindicales que han planteado la posibilidad de mantener ese calendario en próximas convocatorias.
Otra de las críticas hace referencia a la composición de los tribunales. SIAU considera "especialmente grave" permitir que hasta un 75% de sus miembros sean voluntarios, ya que, según denuncian, esta decisión "blinda el clientelismo, incrementa la sospecha de amiguismo y consolida situaciones en las que preparadores de opositores pueden acabar evaluando a su alumnado". El sindicato alerta de que "si el modelo de oposiciones ya presentaba graves carencias de objetividad, con este cambio la subjetividad todavía se agravará más" e insiste en que "el'enchufismo no debería tener cabida en ningún proceso selectivo".
Oposiciones caducadas
SIAU también carga contra el modelo actual de oposiciones, que califica de "engaño público" porque se basa en "un modelo memorístico arcaico, totalmente alejado de los modelos pedagógicos del siglo XXI que la propia Conselleria dice defender". Según el sindicato, esta contradicción evidencia que "se predica lo que no se practica" y reclama "una reforma profunda del sistema de acceso a la función docente, adaptada a la realidad educativa actual y fundamentada en criterios objetivos, justos y transparentes".
El comunicado pone también el foco en la situación de los interinos en fraude de ley, que, según SIAU, sufren "un maltrato continuado por parte de la Administración". Denuncian que se les niegan derechos reconocidos por las instituciones europeas, "como la fijeza", y que se les condena a "una precarización planificada que provoca desgaste, frustración y desafección hacia la profesión". El sindicato vincula esta situación con que "las listas de interinos están prácticamente vacías".
Por último, SIAU cuestiona las cifras de plazas anunciadas por Educació y asegura que "no se ajustan a la realidad de las plantillas orgánicas". Según el sindicato, mantener estas cifras tendrá consecuencias negativas tanto para los funcionarios de carrera como para los futuros docentes, puesto que "se está jugando con la vida de las personas y se las condena a una inestabilidad crónica absolutamente inadmisible".
El sindicato concluye que todo este escenario acabará repercutiendo en el alumnado "no por culpa de los docentes, sino por la incapacidad y la falta de responsabilidad de aquellos que ostentan los principales cargos de decisión dentro de la Conselleria de Educación". Por eso, SIAU exige "una rectificación inmediata, una planificación seria y respetuosa, y un cambio real de rumbo en las políticas educativas de las Islas Baleares", porque "el profesorado merece dignidad, estabilidad y respeto, y la educación pública, rigor y responsabilidad".