Damm ofreció la fábrica y la marca Agama a los ganaderos
La propuesta incluía los activos industriales y el uso de la marca durante 10 años, pero el proyecto cooperativo fracasó por la retirada de un ganadero y un inversor clave
PalmaLa historia deAgama en Mallorca pudo acabar de otra manera. El grupo Damm estaba abierto a ceder la fábrica y la marca Agama, pero después de meses de negociaciones la propuesta se rechazó. Este ofrecimiento se produjo durante las conversaciones para crear una cooperativa en Mallorca que gestionara la producción lechera en la isla y donde convivirían el Govern balear, los trabajadores de Agama, los ganaderos y algún inversor privado. Lo que debía ser el chaleco salvavidas para el sector lechero de Mallorca no llegó a buen puerto y ha provocado el hundimiento y la muerte deotra parte de la industria de las Islas Baleares.
Cuando parecía que todo iba hacia buen puerto y después de casi medio año de negociaciones, el proyecto eres truncó. Uno de los ganaderos se echó atrás y el proyecto cayó, ya que no disponían de la leche necesaria para salir adelante. Según han informado fuentes de las negociaciones en este diario, el ganadero que se retiró recibió otra oferta y "dejó el resto de partes de la cooperativa tiradas". Poco después, el financiero principal también anunció que abandonaba el proyecto y éste ya fue el golpe definitivo que precipitó el anuncio del cierre de la fábrica de Agama en Palma después de casi 70 años de historia.
Fuentes del grupo Damm aseguran que su oferta era ceder el 100% de los activos industriales de por vida y la marca Agama durante los próximos 10 años (con opción a renovar la cesión o posibles negociaciones por una compra). Aunque no se han hecho públicas las condiciones de la cesión, tanto el Gobierno de Baleares como los trabajadores de la fábrica de Agama en Palma aseguraron que era "una gran oferta". La empresa cervecera ha explicado también que estaba dispuesta a poner las "facilidades necesarias" para mantener la fábrica y la marca Agama en activo.
La decisión del ganadero y del financierofueron, así, las que truncaron tanto las negociaciones con Damm para mantener activa la fábrica de Agama con el nombre de la histórica marca, como el proyecto cooperativo y la posible cesión de la maquinaria industrial necesaria. El adiós de este proyecto va más allá del valor patrimonial de Agama en Mallorca, supone también la muerte (al menos actualmente) del sector lechero en la isla. "Si no tienes leche, no hay posibilidad alguna de crear un nuevo proyecto, esta es la triste realidad", explica Jesús Ávila, portavoz de los trabajadores de Agama.
De hecho, la semana pasada, y antes que se hiciera oficial el ERE de los trabajadores de la fábrica, los trabajadores se reunieron con el consejero de Agricultura, Joan Simonet. Después de muchos de meses de espera para esta reunión y protestas, la reunión no supuso ningún cambio, ya que, según Ávila, "ya no había nada que hacer, nos avisaron tarde y el conseller lo reconoció". De hecho, según el portavoz de los trabajadores, en la reunión, ellos plantearon la opción de reanudar el proyecto de la cooperativa o buscar cómo revivir el sector lechero, pero Simonet les dijo que "hoy por hoy no se hará nada".
Este mismo martes, el conseller ha reconocido durante el pleno del Parlament balear que definitivamente el sector lechero de las vaquerías de Mallorca por ahora ha fallecido. En este sentido, tras atacar duramente a Damm por el cierre de Agama y señalar a los ganaderos por la desaparición del sector, se ha defendido y ha asegurado que "el Gobierno no puede poner vacas y ordeñarlas".
En cuanto a Damm, Simonet se mostró muy crítico y aseguró que "la llegada de Damm es el desencadenante del cierre de Agama, se perdió el control local y la cervecera es una multinacional con otras prioridades, no le importa lo que ocurra con una empresa local". "Damm no ha jugado limpio", sentenció. Sin embargo, sí reconoció que el Ejecutivo y su compañía "tienen una cierta responsabilidad", pero reafirmó que "no podían hacer más de lo que han hecho".
De las tres grandes vaqueríasque quedaban activas en la isla y que vendían la leche en Agama (Son Carbó, Ses Veles y Son Bernat), una de ellas ya ha vendido todas las vacas y ha cerrado, y las otras dos parece que han apostado por exportar la leche fuera de Mallorca. Con todo, la leche producida en Mallorca y proveniente de las vacas mallorquinas desaparecerá de la comercialización y los residentes en la isla se verán abocados a beber a toda costa leche importada de otros territorios.