¿Comprarías unos talayots? En Montuiri venden, los de S’Hort de Sabor
La finca S’Hort de Sabor, de cerca de 64.000 metros cuadrados, incluye cinco talayots y un sexto situado al otro lado de la carretera, dentro de un yacimiento declarado bien de interés cultural
Montuïri¿Compraríais unos talayots? El mercado inmobiliario del Pla de Mallorca no deja de sorprender: se ha puesto a la venta la finca denominada S’Hort de Sabor, una parcela de casi 64.000 metros cuadrados, 9 quarteradas, que forma parte de la finca homónima de Sabor. Está dentro del término municipal de Montuïri y muy próxima al conocido yacimiento arqueológico de Son Forners.
Pero más allá de tratarse de una porción de tierra rústica, la operación esconde un valor patrimonial e histórico incalculable: entre su vegetación, dentro del garrigó o Pleta de Sabor se esconde –poca gente lo sabía, hasta ahora–, una parte del conjunto arqueológico del poblado talayótico de Sabor. Unas estructuras ya catalogadas como Bien de Interés Cultural (BIC).
Este yacimiento está ubicado a escasos 600 metros en línea recta del conocido y visitable yacimiento de Son Forners y a 200 metros de la columna central de otro talayot conocido como el Campanar dels Moros. Esta proximidad le da un valor aún más elevado, ya que podríamos pensar en un conjunto arqueológico muy grande. Sin embargo, a diferencia de su vecino –ampliamente excavado y divulgado–, el de Sabor mantiene prácticamente intactos todos sus secretos, ya que nunca se han llevado a cabo campañas de excavación arqueológica.
Según la información y estudios del portal especializado Baleares Antigua (ver su publicación), las hipótesis apuntan que el poblado de Sabor podría haber abarcado en su momento una gran superficie, incluso más grande que la del mismo yacimiento de Son Forners. El historiador Josep Mascaró Pasarius ya recogió estos restos en su inventario, pero no fue hasta los trabajos de planimetría hechos entre los años 2007 y 2008 por Antonio Encinas y José Francisco Argente –imagen superior– que permitieron constatar la relevancia de la colina donde se asentaba este núcleo principal. En las paredes más modernas de los alrededores de la finca todavía se pueden observar piedras y materiales reutilizados que procedían del antiguo poblado.
Según explican Encinas y Argente en la Pleta de Sabor hay cinco talayots más un sexto que está próximo al otro lado de la carretera en el acceso a las casas de la posesión de Sabor. Con la salida al mercado de esta finca se vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la gestión y protección del patrimonio arqueológico que se encuentra en manos privadas en el Pla de Mallorca. A pesar de que el acceso a la colina para visitas requiere actualmente el permiso de la propiedad, su venta abre la puerta a futuros escenarios sobre la preservación o posible protección pública de un yacimiento con una "proyección infinita", tal como destacan los expertos.
Recordemos que en el caso del yacimiento y las casas de posesión de Son Forners fueron adquiridas a coste cero por parte del Ayuntamiento. Así, el Ayuntamiento de Montuïri se hizo propietario a cambio de permutas urbanísticas en la segregación de la finca en tres partes. Dos de particulares donde se dejó hacer nuevas edificaciones y la pública, la del yacimiento y las viejas casas de Son Forners.