Algaida compra la casa inacabada de Toni Puente por 200.000 €
El Ayuntamiento de Algaida compra el edificio construido por Toni Puente en el centro del pueblo para alojar a la Policía Local y los servicios sociales, lo que refuerza la actividad en el casco antiguo
AlgaidaEl Ayuntamiento de Algaida ha hecho oficial hoy la compra del edificio en obras del centro del pueblo que dejó Toni Puente al morir repentinamente en 2021.
Como avanzó Todo Planen octubre de 2024, el Ayuntamiento de Algaida tiene la intención de instalar las dependencias de la Policía Local. También unificará en este edificio los servicios sociales. La distribución impulsada por Puente se adapta perfectamente a las necesidades municipales. Tiene una amplia zona de aparcamiento con espacio para tres vehículos y distintas zonas para separar los servicios.
Finalmente, la compra del inmueble ubicado en la calle Sitjar, 4 se ha acordado por 200.000 € y se formalizó día 20 de enero con la firma de la alcaldesa de Algaida, Margalida Fullana, y del propietario del inmueble, Santiago Puente Pérez-Villamil.
El Ayuntamiento de Algaida destaca que la ubicación del inmueble en el centro del pueblo "contribuye también a reforzar su actividad en el casco antiguo ya una gestión más eficiente de los recursos municipales".
El sueño de Puente
El edificio estaba llamado a ser un referente cultural en el centro de Algaida. De hecho, Toni Puente impulsó su construcción para abrir un espacio en su pueblo natal, donde depositar su importante biblioteca para que todo el mundo pudiera visitarla y consultarla.
Puente fue cronista de Palma entre 1970 y 2002. Misero con despacho en la plaza de Santa Eulalia de Palma, Antonio Juan Puente Munar de Can Joia era soltero y dejó, entre otros, un casal en la plaza del Sitjar de Algaida que hace la esquina que hace cabeza de esquina con la cabeza de esquina con la esquina de la esquina de cultura. Dicen quienes le conocieron que uno de sus principales temores era no ver su sueño cumplido. Desgraciadamente, los peores augurios se cumplieron en 2021 cuando tenía 88 años.
El hombre, natural de Algaida, vivió en Palma, heredó una importante biblioteca de su repadrino Benet Pons i Fàbregues, quien también fue cronista oficial de Ciudad. A raíz de su cargo y su talante discreto y apacible se relacionó con la burguesía palmesana. Aparte de su biblioteca también tenía destacadas colecciones de arte.