Partidos

La tormenta del PSOE se interpone en el cambio de estrategia de Negueruela

El caso Zapatero y el registro de la Guardia Civil en la sede estatal del partido impactan en la moral de los cuadros de las Islas

Los portavoces del PSIB en el Parlament, Iago Negueruela y Marc Pons, en una imagen de archivo.
30/05/2026
4 min

Palma“Estamos en shock, alucinante”. “Es muy frustrante”. “Hagamos lo que hagamos en las Islas, la realidad del PSOE nos pasa por encima”. “Es un tsunami”. Son algunas de las reacciones entre cargos del partido socialista de las Islas después de dos semanas de titulares a escala nacional sobre la presunta corrupción en el PSOE. La tormenta en Ferraz ha impactado en la moral del PSIB en un momento delicado: con el liderazgo de Francina Armengol en duda y en pleno cambio de estrategia de Iago Negueruela en el Parlament.

El registro de la Guardia Civil en la sede nacional del partido para pedir información sobre una nueva causa de la Audiencia Nacional sobre exdirigentes del PSOE se ha añadido al caso Zapatero. Una sucesión de escándalos que el PP y Vox no han desaprovechado y destacaron en el pleno del martes pasado. En paralelo, la presidenta Marga Prohens exigió el miércoles pasado un adelanto electoral. “La legislatura se ha acabado”, proclamó la popular. Todo ello dejó en segundo plano el debate sobre la Ley ómnibus y las enmiendas que el PSIB introdujo sobre el sector del taxi y la Agencia Tributaria de las Islas. Estos acuerdos puntuales consolidan el giro que el partido ha dado en el último año para marcar un perfil institucional y pactista, frente a una primera mitad de la legislatura en que el choque frontal entre el PP y el PSIB fue la tónica general. No nos salió bien tener un tono tan agresivo”, admite una fuente de la ejecutiva: “Es mejor mantener un tono institucional y reivindicarnos como partido de gobierno”.

El PSIB comprendió en el último debate de política general que debía hacer un cambio de táctica. Cuando el portavoz del grupo parlamentario, Iago Negueruela, se ofreció al PP para subir el Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) y tasar los coches de alquiler arrinconó al PP. Prohens se negó, tildando la oferta de “oportunismo”, pero los socialistas se llevaron una sensación de victoria. Desde entonces, el PSIB ha combinado la riña con el PP durante los plenos con momentos de mano tendida para acordar el decreto anticrisis, facilitar la tramitación de la Ley òmnibus –la última gran norma de la legislatura– y acordar diversas enmiendas consensuadas con actores sociales. “No hay una situación social de crítica permanente al Govern”, argumenta esta fuente de la ejecutiva. “MÉS per Mallorca no nos acompañó al inicio de la legislatura en la estrategia de confrontación, y estando solos no era tan efectiva”, lamenta. En el PP, el cambio de dinámica no ha pasado desapercibido, y fuentes del Ejecutivo expresan sorpresa por la disposición de los socialistas para acordar determinadas medidas.

Giro a un perfil más institucional

Mientras no llega la decisión definitiva sobre Armengol –y si será finalmente sustituida como candidata por Rosario Sánchez–, el PSIB busca reposicionarse así de cara a las elecciones de 2027. La doctora en Ciencias Políticas en la Universitat de València Anna López considera que el partido va bien encaminado: “El PSOE autonómico necesita diferenciarse con gestión, acuerdos y perfil institucional”. Según la experta, “cuando hay mucho ruido estatal, los gobiernos territoriales que mejor resisten son los que proyectan estabilidad, proximidad y capacidad de pacto.”

Con todo, este ruido estatal podría ser demasiado elevado. “Es difícil llegar a la gente, porque todo el mundo habla de José Luis Rodríguez Zapatero y los casos judiciales”, lamenta un cargo del partido, que todavía se muestra “incrédulo” por las acusaciones de presunto tráfico de influencias que pesan sobre el expresidente español. Aunque fuentes de la dirección señalan que se está trabajando en una estrategia para “proteger al partido”, este cargo expresa frustración. “¿Qué podemos hacer? ¿Reunirnos para hablar de qué? ¿Quién se habría imaginado esto? El problema es que nos arrastra”, lamenta.

“Tenemos que mantener la frialdad, a pesar de que todas las federaciones autonómicas nos vemos afectadas por la dinámica estatal”, expresa a su vez una fuente de la ejecutiva. Admite una “mezcla” de sentimientos, entre la preocupación por la gravedad de los hechos que se imputan a destacados dirigentes del partido y la “rabia” ante los ataques del PP y Vox.

López resume así la situación: “El problema, para el PSOE, no es solo judicial, sino emocional y atmosférico”. “Cuando tienes filtraciones, sumarios y ruido constante durante meses, el gobierno entra en una posición defensiva permanente, lo que desgasta aunque la legislatura siga funcionando”, argumenta: “La política deja de hablar de gestión y economía y pasa a girar en torno a sospechas y emociones negativas”. “El partido a escala autonómica acaba asumiendo el desgaste estatal aunque no tenga nada que ver”, observa.

Según la experta, la federación territorial se prepara para absorber un voto de castigo que después, en las generales, puede acabar retornando al PSOE. Aun así, el analista político Toni Fornés no lo da por hecho. “El electorado cada vez sabe diferenciar más las diferentes competiciones electorales, y el PSOE es fuerte en el ámbito territorial”, opina: “La principal amenaza es que la erosión del partido en Madrid desmovilice al votante de aquí”. Así, considera que el PSIB, que hasta ahora ha estado “más centrado en garantizar el control orgánico”, debe empezar a planificar cómo “motivar el voto de cara a las próximas elecciones”.

stats