Hito a hito

Los miradores 'secretos' de Son Ferrà, altaneros y discretos

Excursión por los alrededores de Esporles y la ermita de Maristel·la por viejos caminos de herradura, chozas de carbonero y espacios con historia

Uno de los dos miradores 'secretos' de Son Ferrà, desde donde se obtiene muy buena vista de Son Poquet y de la Casa Nova.
Hito a hito
17/07/2026
5 min

PalmaSi nos atenemos a la definición que nos otorga el diccionario, un mirador es un lugar elevado desde donde se puede mirar y ver una gran extensión de terreno. Este es el caso del principal objetivo de nuestra ruta: un itinerario por los alrededores de Esporles y de la ermita de Maristel·la a través de viejos caminos de herradura, chozas de carbonero y una larga y extensa infraestructura viaria e hidráulica al servicio de la explotación de los bosques de montaña, que nos ha de conducir hasta los miradores ‘secretos’ de Son Ferrà. Popularmente atribuidos a la vecina posesión de Son Poquet, estos dos espacios con historia se encuentran a pocos metros de la pared que señala la división entre ambas propiedades. La confusión viene porque es desde estos puntos desde donde mejor se divisan las mencionadas casas de posesión. La caminata nos llevará también por la ermita de Maristel·la y el mirador del Cor de Jesús, patrimonio de una historia reciente y bien documentada de la vida ‘contemplativa’ de Esporles. Si queremos usar el transporte público para la aproximación al inicio de nuestra caminata, la L-202 (Estellencs-Palma) es la mejor opción. En la página web tib.org, encontraréis toda la información necesaria sobre horarios y disponibilidad de la línea.

La ruta

[00 min] Empezamos a caminar por el camino del Rafal desde la calle de Joan Riutort (vía principal de Esporles que discurre paralela al torrente), donde encontramos la señalización del GR 221.4 en dirección a Establiments. Los primeros pasos de nuestra ruta transcurren por el inicio de esta variante de la Ruta de Pedra en Sec que une Esporles y Palma por Establiments y la UIB.

Pronto dejamos el asfalto atrás y avanzamos por un camino acotado por pared seca que pasa entre las casas de posesión del Rafal dels Capellans [10 min], a la izquierda, documentada en el siglo XVI, y una pequeña aldea, a la derecha, un viejo establecimiento de tres casitas, compuesto antiguamente por un cuartel de la Guardia Civil y una taberna. Acto seguido, dejamos a la derecha el aljibe del Rafal, de 1787, esencial para el establecimiento del barrio de la Vilanova, el segundo ensanchamiento del pueblo de Esporles sobre tierras del Rafal a finales del siglo XVIII.

La ruta.

Poco a poco, la señalización del GR nos lleva cuesta arriba por diferentes tramos del camino Viejo que cruza la carretera del Verger y Sobremunt hasta el collado de la Heura [30 min]. Aquí abandonamos la ruta principal y, situados a los pies de las casas de Son Ferrà, pasamos el portillo metálico de acceso al camino de Maristel·la. Rodeamos las casas, que dejamos a la izquierda, y seguimos un tramo breve del camino hasta situarnos justo detrás de ellas. En la primera curva a la derecha [40 min], salimos por la izquierda siguiendo un caminito llano, orientados hacia poniente. Bordeando la parte exterior del sendero, por la orilla del bancal, podemos ver la antigua acequia que alimentaba la cisterna de Son Ferrà, probablemente con las aguas de la fuente Nueva. Aunque muy afectado por las tormentas pasadas más recientes, Juliette en el 2023, el camino se sigue fácilmente. [45 min] Un puñado de tocones de pino cortados con sierra mecánica y una espesa maleza esparcida en el lado izquierdo del camino ocultan un rocalla conocido como ‘la silla de la reina’, topónimo de carácter popular aportado por el legendario excursionista de Esporles Bernadí Morey.

Poco después el camino se bifurca. Tomamos el de la izquierda, que nos conduce directamente al portillo de los Ladrones [50 min], linde entre las posesiones de Son Ferrà y Son Poquet. Sobre el curioso topónimo, el mismo Bernadí Morey nos explica, sin precisar el momento histórico de los hechos, que se debe a los sucesivos robos de ovejas que se hacían entre una posesión y la otra, y que pasaban por este punto. A partir de aquí, el camino cruza bancales y sembrados de Son Poquet antes de adentrarse, montaña arriba, por el espeso encinar que viste un estrecho barranco, surcado por un arroyuelo tributario del que baja por tierras de Son Malferit. El sendero, muy dañado por los continuos desprendimientos, supera con fuerza un fuerte desnivel a partir de unas curvas muy bien trabadas hasta topar con una pared seca y un portillo [1 h 15 min]. Es el paso de Son Poquet, también conocido como paso de los Asnos.

Tramo final del camino de Maristel·la, cerca de Son Ferrà y el coll de l’Heura, con la mola de Sarrià y el puig del Voltor al fondo.

Justo después de haber superado este punto, debemos ver un hito a la izquierda que nos indica el punto de acceso al camino que lleva a los miradores de Son Ferrà. Orientados hacia levante y con los barrancos del roquedal como principal referencia a nuestra derecha, atravesamos en diagonal el bosque de encinas hasta topar con una barraca de carbonero y un silo [1 h 20 min] y, a continuación, una pared seca, perpendicular al acantilado. Es la partición entre Son Poquet y Son Ferrà, tras la cual y unos pocos metros más arriba encontramos el primer mirador [1 h 30 min]. El segundo mirador, visible desde nuestra posición actual, se encuentra a pocos metros de distancia. Tan solo debemos seguir un sendero que sin perder altura nos lleva de manera directa [1 h 35 min].

Aljibe de Son Poquet

Volvemos atrás, por eso debemos retroceder pasos hasta recuperar el camino del paso de Son Poquet [1 h 55 min], que ahora seguimos cuesta arriba. Unos metros más arriba, sobre una loma que se abre a nuestra derecha, encontramos el aljibe de Son Poquet [2 h 00 min]. La desviación es poco clara, pero con un poco de maña se intuye fácilmente. Volvemos a recuperar la ruta principal, continuamos ascendiendo. Pronto topamos con una pared seca con un portillo [2 h 05 min]. La dejamos a la izquierda y seguimos un sendero plano que conecta con el camino de carro que sube de Maristel·la a la Fita del Ram, al cual nos incorporaremos por la derecha [2 h 10 min].

A partir de aquí todo es bajada. Dejamos a la derecha la sima Podrit antes de aterrizar sobre el llano de la ermita Vella [2 h 20 min]. Inmediatamente después, y a cierta distancia, la ermita de Maristel·la [2 h 25 min]. Ambos lugares se encuentran íntimamente ligados por la presencia de terciarios carmelitas, rama seglar de la orden del Carmel, en esta montaña entre 1890 y 1926. Continuamos camino abajo. Podemos seguir el camino ancho o otro que nace a la derecha de este y que después de pasar por la cueva del Camí se bifurca. Cualquiera de las dos opciones nos devuelve al camino principal.

Unos recodos más abajo, a la izquierda, encontramos la desviación para visitar el monumento del Cor de Jesús [2 h 40 min], inaugurado en verano de 1940. Terminada la visita al mirador, desde donde podemos captar la curiosa y enigmática silueta del pueblo en forma de delfín, recuperamos el camino principal y descendemos hasta las casas de Son Ferrà y el collado de l'Heura [2 h 55 min]. Una vez hemos cerrado el circuito, nos enganchamos de nuevo al GR 221.4 en dirección a Esporles [3 h 20 min].

Los datos

Dificultad 3 sobre 5Distancia 9 kmDesnivel 497 mDuración 3 h 20 minAltitud máxima 643 mRuta circular

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