La oposición al traslado de residuos se une a la manifestación del 26 de julio: "Superamos líneas rojas"
El GEN-GOB carga contra el Consell: "No estaríamos así si se hubiera hecho el plan director"
PalmaEl plan piloto del traslado de residuos de Ibiza ha comenzado con la izquierda, el GOB y los residentes de la zona cero en contra. Hace más de diez años que las administraciones conocían que el vertedero de Ca na Putxa estaba al límite de su vida útil, pero no se han hecho infraestructuras alternativas y finalmente se ha apostado porque Mallorca asuma estos residuos. Los vecinos de Son Sardina y La Garriga han protestado, porque consideran que sufrirán las consecuencias directas. Por ello, se unen a la manifestación antimasificación del próximo 26 de septiembre. "Mallorca está al límite, estamos superando las líneas rojas" asegura Joan Mateos, representante de la asociación de vecinos de La Garriga.
Los vecinos de esta zona hicieron ayer una protesta simbólica en un punto cercano a la incineradora de Son Reus, que desde esta madrugada ya ha comenzado a recibir los residuos de Eivissa. Con todo, han hecho un llamamiento a unirse a la protesta contra la masificación convocada por la plataforma Menos Turismo, Más Vida. "Participaremos con la camiseta contra el traslado de residuos, es un día en el que debe ir todo el mundo que pueda", ha defendido. A pesar de que hace semanas que reclaman recibir información de cómo se efectuará el traslado, aseguran que nadie del Consell de Mallorca les ha contactado, aunque sí que han cerrado una reunión con el Govern.
Desconfían de las cantidades dadas
Aunque el estudio técnico adjuntado al expediente —al que ha accedido el ARA Balears— preveía picos de hasta 22 viajes diarios de camiones con basura (y un mínimo de 9), la información del Consell de Eivissa más reciente asegura que el flujo será de siete camiones al día, cinco días a la semana, lo que representa unas 3.000 toneladas mensuales. Este desfase entre el inicio del plan piloto del traslado de residuos y los documentos del expediente genera desconfianza entre los vecinos. "Han hecho un acto simbólico de empezar, y una prueba de fuerza para decir que lo harán", asegura Mateos, que cree que a la larga los barcos pueden ir más cargados de basura.
De la misma manera, pone en duda que Eivissa se haya comprometido a no enviar residuos a granel. El hecho de que el convenio aún permita que una parte de la basura se importe a granel, como explicó el ARA Balears, abre la puerta a que a la larga sí que se introduzcan estos tipos de residuos, lo que tiene riesgos de fugas y malos olores.
El GOB de Eivissa: "No estaríamos así si se hubiera hecho el plan director"
El GOB ha anunciado que llevará el traslado a los tribunales. Por su parte, el presidente del Grupo de Estudios de la Naturaleza de Ibiza (GEN-GOB), Joan Carles Palerm, ha lamentado las circunstancias del traslado. "Hemos trabajado muchos años para intentar que hubiera un plan director que nos dijera qué hacer si el vertedero de Ca na Putxa llegaba al límite: no estaríamos así si se hubiera hecho", ha lamentado. Tal como explica, el Consell de Ibiza debía decir en este plan cuál debía ser la ubicación para hacer un vertedero o una incineradora. "Ahora no hay solución posible", ha criticado: "No hay más remedio que enviarlo a Mallorca, y trabajar para que la solución sea temporal". "No estamos en contra del traslado, estamos en contra del proceso a medias y de que no tengamos una solución", ha insistido. Con todo, considera que "el proceso actual hará ver que esto es excesivamente caro, y que la planta se debe hacer en Ibiza y nos comemos nuestra mierda".
MÁS por Mallorca exige que se detenga la operación
La operación también ha sido criticada por la izquierda. La portavoz de MÉS per Mallorca en el Consell, Catalina Inés Perelló, ha exigido al PP que detenga la operación. "Es muy grave que el primer día el traslado comience con problemas de seguridad", ha lamentado en una rueda de prensa.
Perelló ha hecho esta crítica en referencia al hecho de que la Capitanía Marítima inmovilizara el barco varias horas antes de que comenzara el traslado por problemas de seguridad. Según la consellera insular, el presidente del Consell, Llorenç Galmés, ha de "explicar qué ha pasado y publicar todos los informes técnicos". "La solidaridad entre islas no consiste en trasladar un problema de un lugar a otro, en llevar la basura hacia Mallorca y que los mallorquines nos comamos la basura de otras islas", ha lamentado. Perelló también ha remarcado que la rebaja de un 10% de la tasa de residuos para los residentes de Mallorca que anunció como compensación por el traslado aún no se ha aprobado. "Aún no hemos visto el convenio firmado", ha lamentado.
"No queremos ser el estercolero de Ibiza"
Los portavoces del PSIB en Mallorca y Palma, Catalina Cladera y Xisco Dalmau, han reclamado la paralización cautelar del plan piloto hasta que no se garanticen las medidas adecuadas de seguridad. "No queremos ser el estercolero de Ibiza", ha dicho Cladera. En una atención a los medios de comunicación a pocos metros de la planta incineradora de Son Reus, ha denunciado la "falta de transparencia en el proceso" y la falta de garantías ambientales de la operación. "Han faltado controles e informes en relación con este tema", ha insistido.
Dalmau ha lamentado la afectación del traslado sobre los vecinos de Palma que verán pasar "por delante de su casa los camiones con los residuos". Así, ha pedido que una comisión de seguimiento con los vecinos y las entidades cívicas y sociales les informe del proceso.