PP y PSOE se enfrentan por las cuentas de Pollença con dos lecturas opuestas de la liquidación
Los populares denuncian un incumplimiento de 1,5 millones y falta de transparencia, mientras el equipo de gobierno defiende que la cifra final es de 884.617 euros y rechaza cualquier situación de crisis financiera
La liquidación presupuestaria de 2025 ha abierto un nuevo enfrentamiento político en Pollença entre el PP y el equipo de gobierno. Ambas partes coinciden en un hecho: el Ayuntamiento ha incumplido la regla de gasto y deberá elaborar un Plan Económico Financiero. El desacuerdo, sin embargo, aparece a la hora de interpretar las cifras y la gravedad real de la situación.
El PP de Pollença denuncia un "descontrol en el gasto municipal" y cuestiona la transparencia del equipo de gobierno. Los populares ponen el acento en un incumplimiento inicial de la regla de gasto de aproximadamente 1,5 millones de euros y vinculan la situación con la gestión presupuestaria de los últimos ejercicios.
El portavoz del PP, David Alonso, también critica que la información se haya conocido con retraso y reclama explicaciones y responsabilidades políticas. Para los populares, la necesidad de elaborar un Plan Económico Financiero es una muestra de que la situación requiere medidas correctoras.
La discrepancia sobre los 1,5 millones
El equipo de gobierno socialista admite el incumplimiento, pero rechaza la interpretación que hace el PP. Según el PSOE, los 1,5 millones de euros corresponden a una cifra inicial y no al resultado definitivo del cálculo.
El consistorio asegura que, después de aplicar las deducciones previstas por la normativa vigente en determinados gastos financiados con remanente de tesorería, el incumplimiento neto de la regla de gasto queda en 884.617,08 euros.
Esta cuestión fue explicada también por la concejala de Hacienda, Catalina Carbonell, durante una entrevista en Ràdio Pollença. Según expuso, para entender correctamente la situación se ha de tener en cuenta el cálculo completo de la regla de gasto y no únicamente la primera cifra que resulta antes de aplicar las deducciones previstas.
Por tanto, el incumplimiento existe y no es discutido por ninguna de las dos partes. La diferencia se encuentra en la cifra que cada formación considera más representativa y, sobre todo, en la lectura política que hacen.
Un incumplimiento dentro de unas cuentas con indicadores positivos
El PSOE defiende que la regla de gasto no se puede analizar de manera aislada. Según los datos de la liquidación de 2025 aportados por el equipo de gobierno, el Ayuntamiento cerró el ejercicio con un resultado presupuestario positivo de 7.946.704 euros y un remanente de tesorería para gastos generales de más de 50,5 millones de euros.
También destaca un resultado económico-patrimonial positivo de 9,7 millones de euros. Además, según los datos municipales, se cumple la estabilidad presupuestaria, el periodo medio de pago a proveedores, situado en 25,83 días, y el límite de deuda. Tanto el Ayuntamiento como EMSER 2002 no tienen deuda con entidades de crédito.
Estos datos hacen difícil equiparar el incumplimiento de la regla de gasto con una situación de crisis financiera o de falta de solvencia. Ahora bien, esto no elimina el incumplimiento, que deberá ser corregido mediante el correspondiente Plan Económico Financiero.
Aquí hay otra de las diferencias entre los dos relatos. El PP presenta la obligación de elaborar este plan como una consecuencia de la situación creada por la gestión municipal. El PSOE insiste en que un Plan Económico Financiero no es lo mismo que un plan de ajuste ni implica necesariamente que el Ayuntamiento tenga problemas económicos.
El otro frente abierto es el de la transparencia. El PP sostiene que la información se ha conocido tarde y acusa al equipo de gobierno de haber actuado con falta de transparencia. El PSOE lo rechaza y defiende que el debate se debe hacer con el conjunto de los datos sobre la mesa.
En definitiva, las dos versiones coinciden en la existencia de un incumplimiento de la regla de gasto que el Ayuntamiento deberá corregir. La discrepancia aparece cuando toca valorar su alcance. El PP ve en esta situación un ejemplo de una mala gestión y reclama responsabilidades, mientras que el equipo de gobierno defiende que se trata de un incumplimiento concreto dentro de una situación financiera que, según el resto de indicadores de la liquidación, continúa siendo positiva.