Pollença hará volver a las víctimas del franquismo a las calles del pueblo

El municipio, uno de los más castigados por la represión franquista en Mallorca, colocará 27 'Stolpersteine' los días 7, 8 y 9 de julio y dejará siete para una fase posterior

Pleno del Ayuntamiento de Pollença.
Bruno Rodríguez
20/06/2026
3 min

PollençaPollença volverá a hacer visible en las calles una parte de su memoria más dolorosa. El municipio prevé colocar 34 nuevas adoquines del proyecto Stolpersteine en recuerdo de víctimas pollencinas asesinadas o desaparecidas durante el golpe de Estado de 1936 y la Guerra Civil. La iniciativa se enmarca en el trabajo de recuperación de la memoria democrática que el pueblo mantiene abierto desde hace años y que tiene un peso especial en un municipio con una historia singular dentro de la represión franquista en Mallorca.

Pollença no vivió el golpe del 36 como un escenario secundario. Fue uno de los pueblos donde la resistencia republicana y antifascista tuvo más fuerza en los primeros días del levantamiento militar, y también uno de los que después pagó un precio más alto. Esta huella explica que la memoria democrática no sea solo una cuestión institucional, sino también familiar y popular: muchos nombres aún forman parte de una historia transmitida en las casas, en las calles y entre generaciones.

De Pere Josep Cànaves a una nueva fase del proyecto

La primera losa Stolpersteine del municipio se colocó en diciembre de 2018 a la entrada del Ayuntamiento, en recuerdo de Pere Josep Cànaves Salas, que era alcalde de Pollença durante la República y fue asesinado durante la Guerra Civil. Ahora, el proyecto da un paso más con una nueva fase que quiere extender este recuerdo a diferentes puntos del pueblo y del Puerto de Pollença.

La colocación de las primeras 27 losas se hará en tres jornadas consecutivas: martes 7, miércoles 8 y jueves 9 de julio entre las 10.00 y las 12.00 horas. Las rutas y los horarios definitivos se acabarán de concretar en una reunión previa de la Comisión de Memoria Histórica de Pollença, con la participación de las familias de las víctimas.

Losas consensuadas con las familias

Las ubicaciones han sido consensuadas con los familiares y se repartirán entre Pollença y el Puerto de Pollença. Entre los espacios previstos se encuentran la calle Pere Josep Cànaves, la calle Càrritx, la calle del Temple, la calle Mayor, la plaza Vella, la calle Monti-sion, la calle del Calvari, la calle Joan XXIII, el paseo de Anglada Camarasa y la plaza de Miquel Capllonch, entre otras.

El concejal de Cultura, Patrimonio y Memoria Democrática, Miquel Àngel Sureda, destaca que la Comisión de Memoria Democrática de Pollença ha hecho “un gran esfuerzo” para sacar adelante este proceso y remarca que la reparación llega tarde, pero sigue siendo necesaria. “El estado español llega tarde, pero más vale tarde que nunca”, señala Sureda, que defiende que este reconocimiento se hace “en honor a las víctimas”.

Un recuerdo que llega a los nietos de las víctimas

Según el concejal, muchas de las personas que verán ahora este homenaje ya no serán los hijos de las víctimas, sino los nietos. Por eso considera importante que las losas queden incorporadas al espacio público y puedan perdurar en el tiempo. La voluntad, explica, es que la gente pueda tropezar simbólicamente, leer los nombres y recordar que detrás de cada pieza hay una vida truncada por la represión.

Esta nueva fase incluye 27 losas que se colocarán este julio y siete más que quedarán pendientes para una fase posterior, cuando estén grabadas y a disposición del Gobierno de las Illes Balears, que las cederá al Ayuntamiento. Las siete que se colocarán más adelante corresponden a Antoni Cantallops Cifre, Bernat Crespí Colomar, Martí Vicens Vilanova, Miquel Company Crespí, Miquel Campins Cerdà, Joan Cerdà Rebassa y Guillem Company Crespí.

Cuando los restos no se han podido recuperar

Sureda subraya que hay víctimas cuyos restos no se han podido recuperar, y que precisamente por eso estos gestos de memoria tienen un valor añadido. Cuando no hay una tumba o un lugar físico a donde ir, una losa delante de una casa, en una calle o en un espacio vinculado a la vida de la víctima puede convertirse en una forma de presencia y reparación.

Las 27 losas que se colocarán durante las tres jornadas recordarán: Antonio Fenoy Blanes, Josep Vilanova Lliteres, Joan Luís Vives, Cosme Llobera Pallicer, Antoni Capó Seguí, Joan Vidal Sitjar, Joan Genestar Torrandell, Joan Torrandell March, Dionís Alcal Rebassa, Josep Pont Cladera, Josep Seguí Rotger, Antoni Castanyer Cifre, Josep Solivelles Amorós, Antoni Oliver Jordà, Miquel Segura Bonnín, Miquel Cerdà Provençal, Bartomeu Cabanellas Botia, Joan Matheu Capllonch, Miquel Marquet Perelló, Manuel Pérez Salas, Ramon Crespo Biosca, Joan Domingo Covas, Joan Losa Campomar, Bartolomé Espasa Albi, Rafael Arrabal Ruiz, Jordi Munar Cantallops y Francesc Vives Torrandell.

Las tres jornadas estarán abiertas a la ciudadanía y quieren convertir la colocación de cada losa en un acto de recuerdo compartido. En Pollença, la memoria de la Guerra Civil no queda solo en los archivos: ahora volverá a aparecer a pie de calle, allí donde los nombres pueden ser leídos y las víctimas, aunque sea tarde, reconocidas.

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