Los políticos buscan culpables y los ciudadanos, casa
Entre anuncios y promesas, los partidos dan vueltas en torno a la vivienda, la saturación y la movilidad
PalmaSe puede enumerar en el orden que se quiera, pero la cuestión es que la vivienda, la saturación y la movilidad son los grandes problemas estructurales que la ciudadanía de las Baleares arrastra desde el comienzo de la legislatura pasada, la del Pacto. Han pasado gobiernos, titulares, anuncios y ruedas de prensa, pero las dificultades han demostrado su capacidad de resistencia y las políticas públicas no han sido capaces ni tan siquiera de mermarlas.
Muchos ciudadanos cada vez lo pasan peor para pagar su casa, si es que tienen. Desplazarse en coche es una prueba diaria de estrés y queda poco para que la saturación turística se alargue todo el año, mientras el Govern se felicita por haber desestacionalizado. Después de dos legislaturas parece que todo está por hacer, tal vez, porque los problemas de fondo no se arreglan con medidas a medio gas. El guion institucional se basa en decir que todo está en marcha o en fase de planificación, se anuncian planes y las medidas se están trabajando. Pero sin soluciones inmediatas, es inevitable que alguien se quede por el camino. Alguien de aquí, como tanto le gusta decir al Govern. O alguien de allí, pero que había venido a las Islas en busca de un futuro que se ha convertido en un presente cruel.
Veinte veces. Esta es la cantidad de veces que el conseller de Vivienda, Movilidad y Territorio, José Luis Mateo, mencionó el verbo 'trabajar' en el último pleno del Parlament: "El Govern tiene la respuesta: trabajo y más trabajo para los ciudadanos de las Illes Balears"; "continuamos trabajando con medidas reales"; "continuamos trabajando para dar respuesta"; "trabajamos en la necesidad de mejora"; "trabajamos en medidas fiables"; "trabajamos, estamos trabajando para aumentar la plantilla de SFM"; "es ahora que estamos trabajando"; "seguiremos en esta línea de trabajo". Y así cada semana. Da igual que la lista de espera del Ibavi ya supere las 9.000 solicitudes y que los pasajeros vayan directos al bus de Campos a Palma, o al de Palma a Sóller.
Mateo trabaja a destajo y se ofende mucho si alguien pone en duda la eficacia de su trabajo. "Sois especialistas en encontrar nubes los días más soleados. Quien siempre encuentra fallos, no encuentra la paz", le espetó al diputado de MÉS per Mallorca Ferran Rosa, cuando le reprochó que los usuarios no perciben ni de lejos la mejora del 50% de la oferta que el conseller esgrime de manera recurrente sin aportar datos concretos que la justifiquen (todas las intervenciones de Mateo están traducidas al catalán, porque el conseller no usa la lengua propia de las Baleares en ninguna intervención. Pasa lo mismo con la consellera de Salud, Manuela García, y con el conseller de Empresa, Alejandro Sáenz de San Pedro). "Vuestras palabras no informan, intoxican. No aportan, envenenan", le reprochó a la diputada socialista Mercedes Garrido cuando le preguntó por los fondos buitre y la vivienda a precio tasado.
De hecho, el Govern aún no ha explicado por qué ha decidido permitir que empresas y fondos buitre puedan comprar vivienda de precio tasado en las Baleares, gracias a una enmienda del PP a la Ley de aceleración de proyectos estratégicos. "Los ciudadanos de nuestras Illes han podido acceder a viviendas con algún tipo de protección, con precios por debajo del mercado", respondió Mateo a Rosa, en referencia a la ochentena de pisos del programa Lloguer Segur –el Govern había asegurado que captaría entre 2.000 y 3.000 solo en una primera fase de esta iniciativa. "¿Os oís?", le preguntó el ecosoberanista atónito, porque la pregunta era si encontraba positivo que fondos buitre y grandes empresas compitan con las familias por las viviendas a precio tasado.
Una legislatura de costumbres
Por otra parte, hay costumbres que se han establecido esta legislatura y que no parece que deban cambiar. La consejera de Salud, Manuela García, considera que todos los males de este mundo y de los universos paralelos son a causa de la huelga de los médicos para protestar contra el estatuto marco del gobierno español. ¿Se ha fundido una bombilla en un centro de salud? Huelga. ¿Hay quejas sobre la nueva aplicación para pedir cita con el médico? Huelga. ¿Se ha pinchado la rueda de una ambulancia? Huelga. ¿Hay profesionales que no pueden trabajar en las Islas por el coste de la vida? Huelga, huelga y huelga.
tuvo su minuto de gloria cuando habló de "La Balanguera en las escuelas, condicionados por la promesa de mejorar la nota de catalán. Esta semana tampoco han faltado los okupas, otra muleta de la derecha y de la extrema derecha para no analizar cuán profunda es la crisis estructural de la vivienda. La diputada de extrema derecha Patricia de las Heras tuvo su minuto de gloria cuando habló de "la derechita cobarde", una expresión que a los de Vox les encanta decir. "Aunque intenten humanizar las ocupaciones, hay drogas, mafias, robos, peleas, insalubridad, vecinos atemorizados, incendios... No son vulnerables, son mafias", dijo. Es extraño, porque solo ella, Sergio Rodríguez, María José Verdú, Manuela Cañadas y Gabriel Le Senne perciben este caos monumental en las ciudades y los pueblos de las Baleares. Pero, claro, ellos piensan que el problema es la percepción de todos los demás.
El conseller de Turismo, Jaume Bauzà, continúa hablando de la magnífica contención que aplica el Govern, tan efectiva que los primeros meses del año ya se han batido récords de turistas. Parece que las reservas también apuntan a un verano histórico (otro año) a causa de la guerra en Oriente Medio y gracias al eclipse de agosto, que no dejará rincón de las Islas sin guiris mirando el cielo con gafas. Ahora bien, el PSIB tiene una buena baza a la hora de hablar de masificación mientras el gobierno español del PSOE está enfrascado con las ampliaciones de los aeropuertos de Palma y de Ibiza. Los ingleses dicen eso de "No news, good news". Nosotros tendremos que conformarnos a decir "No news... Again".