Soberanismo

EH Bildu, el aliado a la sombra de MÉS en el Congreso

Más allá del pacto estratégico del partido con Sumar, su diputado, Vicenç Vidal, mantiene relación directa con el soberanismo de todo el Estado

El diputado Vicenç Vidal en una imagen de archivo.
08/06/2026
4 min

PalmaLa primera persona que llamó a la puerta del despacho de Vicenç Vidal en el Congreso fue una diputada de EH Bildu, para ofrecerle ayuda técnica o jurídica si la necesitaba. Era la primera vez en la historia que MÉS per Mallorca tenía representación en la Cámara baja. Aquel verano de 2023, el diputado empezó a ver los frutos de los esfuerzos que el partido ha hecho durante años para dejar de ser un desconocido en el mundo soberanista del Estado. De manera informal, la izquierda abertzale se ha convertido en uno de los apoyos más importantes de los ecosoberanistas, más allá de los pactos con ERC en las Islas y la alianza estratégica con Sumar.

Vidal navega entre dos mundos en Madrid. Como parte de Sumar, se inscribe en el bloque de la izquierda española. Como representante soberanista de los Países Catalanes, es un aliado natural de ERC y cercano al resto de partidos de ámbito territorial, como el BNG. “Teníamos relaciones históricas, pero la llegada a Madrid nos abre la relación diaria”, explica el diputado, que ha adoptado el rol de “carril de comunicación”. “Por ejemplo, he convencido a gente de fuera del mundo soberanista para que defienda la amnistía, y he facilitado un diálogo indirecto entre diputados de EHBildu y el PP”, explica.

Algunas alianzas son más fluidas que otras. Mientras la relación con la izquierda estatal en Sumar es fruto de una decisión táctica para maximizar resultados, EHBildu ha sido el partido más acogedor con el mallorquín. Lo explican fuentes del partido de Arnaldo Otegi, que consideran que MÉS se encuentra “muy solo” en Sumar. Esta legislatura MÉS ha llevado a cabo dos asambleas para decidir si mantener o no la alianza ante las dificultades de Vidal para sostener un perfil independiente en el grupo, aunque por ahora ha ganado el sí.

El líder de MÉS, Lluís Apesteguia, destaca los esfuerzos de los independentistas vascos para que “haya una coordinación entre los partidos soberanistas”, una apuesta estratégica de EHBildu para ganar peso en el Congreso. En cambio, fuentes de los ecosoberanistas lanzan un dardo a los republicanos: “EH Bildu cuenta con nosotros, y ERC, menos”. A pesar de los acuerdos suscritos en las Illes –ERC está integrado en MÉS–, esta relación estrecha es asimétrica en Madrid. Vidal tiene un vínculo personal con la parlamentaria Teresa Jordà: fueron consejeros de Agricultura al mismo tiempo y, cuando Cataluña se negaba a asistir a las reuniones con el Estado, él representaba a los dos territorios. También tiene buena sintonía con el diputado Francesc-Marc Álvaro. Pero, en cambio, la relación es “muy fría” con el portavoz de los republicanos, Gabriel Rufián. A pesar de las llamadas del diputado a crear una lista unitaria, a MÉS “nunca le ha interesado”, lamentan diversas fuentes.

Dos culturas políticas en MÉS

“La política institucional se ve, pero las relaciones políticas a menudo no”, explica la responsable de relaciones del partido, Carme Gomila, que también lidera Esquerra en las Islas. “Muchas de las cosas que después pasan son posibles gracias a un trabajo previo de complicidades construido a lo largo del tiempo”, señala. En la práctica, se ha traducido en votos: los partidos soberanistas han hecho piña en cuestiones como la defensa de las lenguas cooficiales y en determinados puntos sobre vivienda además de los presupuestos generales.

Hay dos culturas diferenciadas en MÉS. Por un lado, los perfiles que trabajan la red municipalista y, por otro, los activistas vinculados a movimientos sociales e internacionalistas, que han jugado un papel clave en la proyección del partido en el Estado. “De la izquierda abertzale hemos reproducido una manera de organizarnos”, explica David Pujol, actual cabeza de lista de MÉS per Palma: “Se organizan con el contacto con la calle, con un sector juvenil, estudiantil, las herriko tabernes”. La relación con EHBildu se ha construido tras dos décadas “compartiendo espacios”, asegura Pujol. Lo ilustra con una anécdota juvenil: “En 2004 hice de chófer de Martxelo Otamendi, director del diario Berria, hacia Manacor. Se preocupaba por los seguimientos, dimos más de una vuelta a una rotonda dos veces”. El historiador y asesor de MÉS en el Congreso, Antoni Trobat, incluye a la CUP en este marco. “Para MÉS, la CUP ha sido una escuela de formación: una familia política o incluso una subcultura juvenil que nos ha dado una formación intelectual y política increíble”, asegura.

En cuanto al Bloc Nacionalista Gallec (BNG), los vínculos se forjan en la etapa de las juventudes del PSM (fundador de MÉS) y Galiza Nova, la organización juvenil del BNG. Participaron entre otros el exalcalde de Palma Toni Noguera, el exconcejal Joan Ferrà, Apesteguia y Trobat. Esto ha facilitado la relación con los dirigentes del BNG Ana Pontón, Rubén Cela y la eurodiputada Ana Miranda, a partir del contacto con el histórico del partido Xosé Manuel Beiras. Al día siguiente de las últimas elecciones gallegas, Cela viajó a Madrid. Tras encontrarse con el diputado del BNG Néstor Rego, celebraron los resultados electorales del partido con el equipo de MÉS.

En el mismo sentido, la actual secretaria general de Més-Compromís, Amparo Piquer, coincidió en la etapa del Bloc Jove (las juventudes del Bloc Nacionalista Valencià) con Toni Noguera y el mismo Antoni Trobat. Mientras tanto, el vínculo con Endavant Andalusia se canaliza a través de dirigentes del Sindicato Andaluz de Trabajadores. Fuentes de MÉS explican que representantes de esta formación podrían desembarcar en Palma para dar apoyo a la candidatura de David Pujol durante la campaña.

Más allá del momento actual, el presidente del Fòrum Sobiranista, Miquel Rosselló, destaca que las relaciones actuales responden a intentos como el de la misma entidad, que este año cumple una década, para conectar los partidos soberanistas del Estado. “Estaban demasiado cerrados en sí mismos, y eso te debilita”, explica. Rosselló recuerda una conversación con el líder histórico del PSM, Pere Sampol, cuando fue senador, entre 2007 y 2011: “Me decía, ‘somos nacionalistas, somos muchos y nunca votamos juntos’”. “La gente casi ni conocía el PSM”, rememora: “Esto ya no es así”, concluye.

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