1 de Mayo: La transformación del modelo económico no debe dar la espalda a la clase obrera
Comienza la temporada turística y con ella llega el Primero de Mayo, un día de reivindicación y lucha de la clase trabajadora. Un momento en el que nuestras islas comienzan a estar llenas de turistas; hay mucho trabajo, pero, aun así, tenemos que alzar la voz para decir que tenemos un modelo económico que nos asfixia y nos expulsa. Son muchos los problemas que tenemos las personas trabajadoras, entre ellos, la precariedad laboral, la temporalidad, las cargas de trabajo que nos enferman, la falta de recursos económicos y, nuestro mal mayor, un mercado de la vivienda inasumible para aquellos y aquellas que vivimos de las rentas del trabajo. Todo esto, en un entorno en el cual año tras año batimos récord de turistas, tenemos más gasto por visitante y los márgenes empresariales suben. Lo sabemos todos y todas, este modelo está acabado, se tiene que transformar para que pueda ser sostenible. La pregunta es: ¿cómo? Mientras nuestros gobernantes enredan modificando su discurso según sopla el viento para no cambiar nada, en el sindicato hemos diseñado una hoja de ruta a seguir para caminar hacia unas Islas Baleares sostenibles. Se trata de una propuesta de acción para un cambio de modelo económico que nos conduzca hacia unas Baleares sostenibles económica, social y ambientalmente. Esta transición debe ser ordenada y justa, y por este motivo, es importante anticiparse.Ante esta complejidad, es necesario que la propuesta se defina por pocas actuaciones sencillas de gran impacto que fomenten el inicio del cambio de manera rápida. En paralelo se debe trabajar el área laboral, poniendo un énfasis especial en la formación y cualificación como eje vertebrador del nuevo modelo económico. Así pues, si queremos transitar hacia un modelo de más valor añadido, centrado en el valor y no en el volumen, debemos empezar por reducir el número de visitantes. Por ello, proponemos un aumento y revisión de la tasa turística. Esta debería ser disuasoria, flexible y temporal. También es importante incidir en las plazas turísticas y aplazar la concesión de nuevas bajo cualquier forma para ir eliminando la oferta obsoleta, a la espera de un análisis objetivo de la capacidad de carga de las Islas, que tenga en cuenta la población flotante. En cuanto a la gestión ambiental, es necesario hacer un seguimiento de los planes de circularidad de los establecimientos turísticos, aumentar el porcentaje de compromiso de consumo de producto local y una extensión de esta obligación a otros productos que no son alimentarios. Todo esto debe ir acompañado del fomento del transporte público, con el aumento de frecuencias y su gratuidad, y de una planificación de renovación de la flota con cero emisiones.Pero todos estos cambios son imposibles sin un acompañamiento de las personas trabajadoras, con la mejora de la calidad de la ocupación y el fomento y reconocimiento de formación adecuada a los nuevos retos del mundo de los trabajos. Los cambios se producirán y no podemos permitir que se hagan al margen de las personas trabajadoras. Tenemos que exigir participación, reconocimiento y decisiones compartidas. El capital no puede tomar las decisiones al margen de la clase obrera. Por eso y porque juntos y juntas nos hacemos fuertes, tenemos que salir a la calle este Primero de Mayo.