Los médicos consideraron que la vida de la bebé lanzada en el contenedor de Portocristo era inviable
Un agente de la Policía Nacional también explicó que la criatura tenía "espasmos y movía una camita" cuando la encontraron
La criatura lanzada a un contenedor de Portocristo en noviembre del 2023 tenía pulso a su llegada al Hospital de Levante, aunque éstas podían ser debido a las maniobras de reanimación que le practicaban.
En la sesión del martes del juicio con jurado en la Audiencia Provincial contra la madre del niño, su cuñado y su hermana, un enfermero que atendió al recién nacido en el hospital ha recordado que el corazón del bebé se movía, aunque ha insistido en que podía ser debido a las maniobras todos los participantes al constatar la inviabilidad del recién nacido.
La primera en declarar ha sido una médica que, en términos similares, ha señalado que el bebé presentaba circulación de oxígeno en sangre, aunque ya estaba separado de la placenta, lo que puede considerarse un signo de vitalidad. "Es posible que tuviera vida, otra cosa es que fuera viable, y menos con los medios del Hospital de Llevant", apuntó.
Al inicio de la vista, la presidenta del Tribunal ha comunicado al jurado que la madre del bebé está ingresada en un hospital y ha comunicado su voluntad de renunciar a estar presente en el juicio. En el banquillo vuelven a sentarse la madre y el tío del bebé, para quien la Fiscalía solicita la prisión permanente revisable como supuestos autores de delitos de asesinato.
También está acusada la cuñada de la madre, que se enfrenta a una multa de 5.400 euros como supuesta autora de un delito de omisión del deber de socorro. Los hechos, según expone la fiscal en su escrito de acusación, ocurrieron el 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parte en el interior de un vehículo en el que viajaban junto a los otros dos procesamientos. Después de dar a la luz, y pese a encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre del bebé entregó el cuerpo del recién nacido al hombre porque lo arrojó a un contenedor cercano y huyeron del lugar.
El Policía Nacional que encontró al niño señaló que se movía
Un agente de la Policía Nacional que acudió al aviso explicó este lunes al juicio que la criatura todavía se movía cuando la encontraron. "Tenía algún espasmo y movimiento. Se movía un poco. Una camita se le movía", dijo durante su declaración ante el jurado en la Audiencia Provincial de Baleares.
El testigo dijo que cuando él y su compañero llegaron al lugar de los hechos, el niño ya había sido localizado por agentes de la Policía Local, que habían acudido primero al aviso. Según relató, la criatura se encontraba dentro de una caja en el interior del vehículo policial municipal. Su compañero, que también declaró durante la sesión, corroboró esta versión y aseguró que la bebé presentaba algunos movimientos en ese momento. Tras el hallazgo, los agentes de la Policía Local trasladaron a la criatura al hospital, mientras que los policías nacionales quedaron asegurando la zona.
Durante la sesión también declaró un subinspector de la Policía Nacional que participó en la investigación y en las intervenciones telefónicas practicadas a la madre de la criatura. Según aseguró, en una conversación con otra persona, la mujer afirmó que ella "la habría enterrada para que no se enterara nadie". En el transcurso del interrogatorio, se reprodujo también la grabación de la llamada que una vecina hizo al 112 el día de los hechos. La mujer explicó a la operadora que había oído a una mujer llorar en un coche y que había visto a un hombre que lanzaba algo a un contenedor. "No sé si es un bebé o un animal muerto. Me parece haber visto a un bebé", dijo en ese momento a la operadora de Emergencias.