24/07/2026 - 19:55 h.
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Lluís Servera Sitjar no es solo una de las mejores personas con las que puedas tener la suerte de cruzarte, es también un hombre activo que ha defendido proyectos especiales como la revista de traducciones Superna, un poeta que sin duda debe tenerse en cuenta por la calidad de sus versos llenos de sabiduría, un traductor de absoluta referencia que nos ha proporcionado excepcionales obras, un auténtico embajador cultural entre los Países Catalanes e Italia. Su última bella tarea ha sido trasladar a nuestra lengua La barca, primerísimo libro del magnífico poeta Mario Luzi, para la emblemática colección Jardines de Samarcanda de Cafè Central. No es la primera vez que disfrutamos de Luzi en catalán –ya que el mismo Servera Sitjar tradujo La Passió. Via Crucis al Colosseu para La Fosca de Lleonard Muntaner, Editor– pero la aparición de La barca es una excelente excusa para volver a ello: las mejores lecturas son relecturas. Tal como el mismo título indica, La barca es un libro esencialmente marítimo, pero que nadie espere que lo que propone este volumen delicioso sea explícito, típico, tópico: se considera que con esta obra se desataron las primeras corrientes del movimiento literario conocido como ‘hermetismo italiano’, es decir, una escritura con tendencia a la cripticidad, a lenguajes reconcentrados, a expresividades altamente metafóricas, a una admirable musicalidad y a un uso consustancial de cada palabra. Tal voluntad de escribir de manera diferente era bien voluntaria: se trataba de una reacción intelectual, estilística y política contra el triunfalismo grandilocuente de las retóricas fascistas de la época, pero también era una invitación a una participación activa durante el proceso de lectura, y gracias a tal gesto el poema se convertía en un espacio abierto a múltiples y ricas interpretaciones. Por lo tanto, lo que consigue poderosamente Mario Luzi con estas páginas acuáticas es regalarnos una serie de imágenes deliciosas, de estampas empapadas de serenatas y de cantos nocturnos en que amantes fatales se mecen entre temblores de toda clase. La barca es el milagro fundacional de una nueva poesía que cambió la manera de hacer del siglo XX con una brutal capacidad de influencia, y el magnífico trabajo de Lluís Servera Sitjar transporta todo esto a nuestro código lingüístico y a nuestro sistema literario con una fecundidad que constata, de nuevo, los lazos que nos atan en un mismo marco: el Mediterráneo. La barca, de Mario Luzi –con traducción de Lluís Servera Sitjar en Jardines de Samarcanda de Café Central– es un libro precioso, refrescante, emocionante, un clásico perfecto para este verano pero también para cualquier estación, y es que la mejor poesía y las mejores traducciones no tienen fecha de caducidad. Que disfrutéis de estos días, a pesar del calor, y nos volvemos a leer en septiembre. ¡Buenos augurios!

'La barca. Traducción de Lluís Servera Sitjar. Cafè Central. 84 páginas. 16 euros.
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