Una docente del IES Guillem Sagrera boicotea los trabajos en catalán: "La gente le tiene miedo"
Familias y docentes del centro denuncian la situación, pero el equipo directivo declina realizar declaraciones
PalmaUna profesora del IES Guillem Sagrera de Palma ha generado controversia después de poner impedimentos para que los alumnos entreguen los trabajos en catalán e instarles a que lo hagan en castellano. El proyecto lingüístico del centro establece de forma explícita: "El catalán, tal y como recoge la normativa legal vigente, es la lengua vehicular y de aprendizaje del centro y se utilizará en cualquiera de las actividades que se organizan. En consecuencia, éste será el instrumento de enseñanza-aprendizaje y de relación regular en todos los ámbitos internos y externos del centro, y en especial en las actividades con el alumnado". Sin embargo, el documento no especifica en qué idioma se debe hacer ninguna asignatura y se limita a decir que a principio de curso se pedirá a cada profesora el idioma de impartición y que después todo se gestionará para que se cumpla la normativa vigente.
Según varias familias que han hablado con el ARA Baleares, esta situación genera un conflicto directo con las normas del centro y con la política educativa de promoción de la lengua catalana que, al menos sobre el papel, impera. Fuentes docentes del centro señalan que algunos alumnos se han sentido presionados por cumplir con la demanda de la profesora y han cedido. También aseguran que es una persona "ciertamente problemática ya la que la gente tiene miedo". "Hace muy mala pinta", añaden. "Una profesora oyó conversaciones de alumnos en las que se quejaban porque no les dejaba entregar un trabajo en catalán, porque dice que no lo entiende", denuncian. Por su parte, el equipo directivo de Guillem Sagrera ha declinado hacer declaraciones y remite cualquier consulta al gabinete de prensa de la Conselleria de Educación. La Conselleria está pendiente de un informe de inspección para esclarecer los hechos.
Alumnos que renuncian
"Las muñecas normalizan la renuncia lingüística, porque la profesora es la autoridad. Hacen crítica con sus padres, pero no va más allá", dice un padre del centro, que lamenta el veto a la lengua propia. El ARA Baleares también ha recibido otras quejas por parte de compañeros del claustro: la profesora en cuestión dijo "Alí Babà" a un alumno árabe y se refirió a uno de otra clase como "deficiente". Las familias afectadas esperan que se tomen medidas para que los alumnos puedan trabajar en la lengua establecida en el proyecto de centro sin sufrir consecuencias académicas.
Este conflicto llega en un momento en el que la comunidad educativa de Baleares pone un gran énfasis en la promoción y protección del catalán en escuelas e institutos, siguiendo las directrices de la legislación autonómica vigente y los proyectos lingüísticos de los centros. Mientras, el Gobierno ha incorporado el Plan de segregación lingüística, ha introducido el castellano como lengua vehicular en la enseñanza y permitirá la exención de catalán a los docentes que se presenten a oposiciones por plazas de muy difícil cobertura.
Si hay una idea que se siente en la comunidad educativa es el hecho de que hay muchos centros educativos que no cumplen el Decreto de mínimos. El español es mayoritario. Ahora bien, sobre los papeles todo el mundo acata la norma. El problema es que, una vez se cierra la puerta de la clase, sólo profesores y alumnos saben lo que pasa. Hay docentes que de forma totalmente consciente incumplen el proyecto lingüístico y los objetivos de normalización de la propia lengua que fija.