"Solo queremos quedarnos en Porreres": el grito de ayuda de una madre y una hija ante la crisis del alquiler
La falta de vivienda asequible en el Pla de Mallorca obliga a muchas familias a replantearse quedarse en sus municipios de origen
Porreras“No es un grito de desesperación, tenemos margen de tiempo, pero no encontramos piso para alquilar en Porreres y no nos queremos tener que ir a vivir a otro pueblo”. La crisis de la vivienda en Mallorca llega al Pla poco a poco y tiene cara y ojos, y en Porreres hay un ejemplo. Una familia monoparental porrerenca, formada por madre e hija, ha convertido lo que debía ser un convencional anuncio de búsqueda de piso para alquilar en una original publicación reivindicativa. Con el anuncio han querido visibilizar la realidad de muchas familias y también jóvenes que se encuentran con un mercado inmobiliario cada vez más inaccesible en toda Mallorca, una situación en la que el Pla no es una excepción.
Joana Maria Barceló, autora de la publicación junto con su hija Sofía, explica a l'ARA Balears que la publicación “no es solo una búsqueda de vivienda, sino que ya lo publiqué con un doble sentido, porque es una manera de visibilizar una realidad que afecta hoy a muchas familias, sobre todo como la que formamos mi hija Sofía y yo como familia monoparental”.
La familia vive de alquiler en el piso de una familiar que debe disponer de la vivienda para su hija. “Todo bien normal y lógico”, dice Joana Maria, quien no es nueva en la búsqueda de piso y ya acumula unas cuantas mudanzas. Hasta ahora, sin embargo, nunca había encontrado tantos problemas para conseguir vivienda. El boca a boca, la red familiar de conocidos y amistades siempre había funcionado, pero ahora ya no es así, al menos para encontrar una vivienda digna a un precio asequible: “De dos habitaciones para nosotras dos, tampoco pedimos más, pero solo tenemos mi sueldo. Este es uno de los impedimentos de las familias monoparentales, para las cuales todo son problemas”, apunta.
Otra vía, los sitios web inmobiliarios, en los que “tampoco hay nada, porque los precios son muy elevados, no podemos pagarlo”, apunta esta psicóloga especializada en orientación laboral que trabaja en la Fundació Deixalles.
“Ante esta situación puse un pequeño anuncio en Facebook en el que decía que buscaba piso, pero vi que no funcionaba y fue entonces cuando se me ocurrió hacer el anuncio con un cartel más visual y con nuestras fotografías. La idea era ver si tocaba la fibra, los sentimientos, las emociones de la gente y apostar por la conciencia colectiva, la solidaridad y la empatía de la gente, y lo hemos conseguido”, explica.
La publicación por ahora ha surtido efecto y, de hecho, ha recibido el apoyo de mucha gente que le empieza a proponer viviendas. Pero por ahora son demasiado caras y grandes. Pone el ejemplo de uno de cuatro habitaciones por el que piden 1.500 € mensuales.
Lo que pide es sencillo, pero todavía parece difícil: “Queremos seguir viviendo en nuestro municipio con nuestra gente, saludando a la gente en la calle y en nuestro entorno, y nos encontramos con un mercado de alquiler cada vez más inaccesible. He querido convertir una búsqueda de piso normal en esta otra manera de visibilizarlo. Somos de Porreres, tenemos la familia, las amistades y la vida aquí y querríamos seguir aquí, porque, si no queda otro remedio, tendremos que partir”.
Arraigo
Así, en la publicación, a la cual ha dado forma de noticia de periódico bien estructurada, apunta con el destacado “A Porreres, cada calle nos dice el nombre”, “aquí hemos crecido, aquí hemos amado, y aquí está la luz que reconocemos hasta con los ojos cerrados”. “Somos madre e hija, dos vidas que caminan juntas, arraigadas a esta tierra que nos ha visto crecer” para pedir “un pequeño refugio dentro del pueblo, un espacio donde continuar escribiendo nuestra historia entre vecinos, campanas y recuerdos que no queremos dejar atrás”.
En la misma línea, apela al arraigo como necesidad vital. Así, en otro apartado pone “Madre e hija porrerenses”, que “Aquí hemos crecido [en Porreres], aquí tenemos la familia, las amistades y todas las raíces que nos ligan a nuestro pueblo. Por eso queremos continuar viviendo aquí, en nuestra casa”.
Finalmente, se centra en las características mínimas que requiere su familia: “Buscamos un piso de alquiler, preferentemente de 2 habitaciones, tranquilo y con contrato estable. Somos personas responsables, respetuosas y con solvencia. Si sabéis de algún piso disponible o próximamente libre, os agradeceremos mucho cualquier información”.