300 ciudades más baratas que las Islas limitan el precio del alquiler
El Gobierno justifica la decisión de no declarar ningún municipio de Baleares zona tensionada con el argumento de que se reduce su oferta
PalmaLa declaración de zona tensionada, una medida prevista en la Ley estatal de vivienda y que permite aplicar limitaciones al precio del alquiler, comenzó a dar sus frutos a municipios como Barcelona, donde según datos oficiales cayó un 6,4% el precio medio de los nuevos contratos. Según datos del Instituto Catalán del Suelo (Incasol) los precios medios del alquiler en municipios catalanes han descendido cerca de un 5%. Teniendo en cuenta que la situación de la vivienda en Baleares es peor que en la mayor parte del Estado, ¿hay algún motivo objetivo para no aplicar esta medida, con una situación extremadamente grave?
La respuesta a esta pregunta no es sencilla. Abarca desde el "objetivamente no observamos todavía ningún resultado que nos haga cambiar de opinión", del director general de Vivienda del Gobierno, José Francisco Reynés, al "no tiene lógica que no se haga en el territorio más castigado del Estado" del economista y experto en vivienda Eduard Robsy. El Govern insiste en que no se declara zona tensionada a ningún municipio de las Islas no sólo por una posición puramente política de dinamitar las iniciativas estatales. Hay expertos que, pese a reconocer que la situación es muy complicada, aseguran que toda medida será poca para detener una escalada insostenible para los ciudadanos.
Los precios del alquiler han subido en Baleares en torno a un 10% en un año, y ahora mismo superan con mucho la inmensa mayoría de los 300 municipios que, según datos del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, ya han recibido la declaración de zona tensionada. Con la excepción de Barcelona y San Sebastián, los costes de arrendar una vivienda en Palma, Calvià y Santa Eulària están muy por encima de aquellos que pueden beneficiarse de límites de los precios gracias a la declaración de zona tensionada. Por lo general, la realidad en las Islas justificaría esta medida desde un punto de vista objetivo, según los datos. En opinión de Eduard Robsy, "se impone la política de blogs y prejuicios ideológicos, y [el Gobierno] aplica una decisión que se ha tomado fuera de nuestro territorio", señala, en referencia al posicionamiento del Partido Popular estatal.
Límites obligatorios sólo para los grandes
La declaración de zona tensionada permite aplicar límites legales al precio del alquiler y limitar sus subidas según el índice de referencia establecido anualmente por el Ministerio. Estos topes son obligatorios para grandes tenedores –propietarios con más de diez viviendas– y de carácter voluntario, pero incentivados fiscalmente para pequeños propietarios. La medida es temporal –normalmente de tres años– y sirve para proteger a los inquilinos existentes y los nuevos contratos que entran en el mercado, lo que evita subidas desproporcionadas, al tiempo que da margen a la Administración para poner en marcha otras políticas de vivienda, como la construcción de pisos sociales y la regulación de la oferta.
Según Robsy, "hay que tener en cuenta la angustia de las familias que viven de alquiler en las Islas y que ven cómo se acerca el momento de la renovación, y saben que les querrán subir un 30 o un 40% el precio". En este sentido, el experto y empresario inmobiliario Pedro Garcia insiste en que "sí ha habido una rebaja de los precios en los municipios declarados tensionados, por ejemplo en torno a un 5% en Catalunya, según fuentes oficiales". Pero Garcia advierte que las medidas de limitación del precio del alquiler también han tenido efectos secundarios que considera preocupantes, puesto que "ha habido propietarios que han retirado los pisos del mercado del alquiler", advierte. Este argumento, el de la bajada de propiedades en el mercado de alquiler, es uno de los principales del Govern por no hacer ningún tipo de declaración de zona tensionada en las Islas. Según Reynés, también hay datos de la Administración en Catalunya que contradicen el optimismo por haber limitado los alquileres: "Los pisos en mejores condiciones se han retirado del mercado y eso ha provocado que queden los más pequeños por alquilar. Automáticamente, el precio medio del metro cuadrado ha subido, y se sitúa en los 16,14 euros." director general.
La declaración de zona tensionada no puede alcanzarse de forma automática, sino que es necesario acreditar una evolución de los precios del alquiler al alza, comparándolos con el índice de referencia establecido por la Administración; la proporción de personas con dificultades para acceder al alquiler o la relación entre renta media y coste del alquiler; y la oferta limitada de pisos disponibles en relación con la demanda. "Observando lo que ocurre en las zonas donde se ha declarado, creo que objetivamente no mejoraría la situación en las Islas. Y no lo digo cautivo de una posición política, por mucho que algunas voces lo afirmen así. Además, en Barcelona hemos visto cómo se ha desplomado la promoción de pisos que hacen los promotores exclusivamente para alquilar (built to rent). Esto demuestra que, si limitas el alquiler, automáticamente se desactiva parte de la oferta", explica Reynés.
En cambio, Robsy analiza la situación desde un punto de vista opuesto. "Lo primero es decir que el precio ha bajado cerca del 2% en los municipios que han aplicado la medida, y que ha llegado a un 5%. En las Islas hemos subido un 9,7%, con un caso extremo como Ibiza, que llega al 22%", detalla. "Creo que la diferencia es evidente y demuestra que sí ha funcionado", concluye el experto. vigencia. Es importante continuar en la línea de promover más viviendas orientadas a las personas con menos recursos y, de momento, no apostar por medidas que podrían desincentivar a los propietarios a continuar en el mercado del alquiler", añade Reynés.
Por su parte, García considera que hay que dar un paso más allá y "salir del debate limitado sobre si una zona. situación, que lo que necesitamos es facilitar que se haga más vivienda de una vez. No puede ser que los promotores lo quieran, los constructores, también, la sociedad lo reclame insistentemente, y seguimos a la cola absoluta en promoción de vivienda pública y de suelo para hacer pisos", asegura.
García recuerda que "demográficamente, hemos experimentado un crecimiento desorbitado". "No se hace vivienda y seguimos discutiendo. Creo que es hora de que digamos las cosas por su nombre, y entendamos que el déficit aumenta año tras año. Debemos recordar que están a punto de caducar 24.000 contratos de alquiler en las Islas y el problema es que el mercado no puede ofrecer ahora mismo vivienda para la demanda existente. Los poderes públicos deben estar a la altura", reclama.