Literatura

Llucia Serra Ferre: “En poesía da miedo incluir humor; puede parecer que banalizas lo que escribes”

Poetisa

La poetisa Llucia Serra Ferre.
Literatura
07/07/2026
4 min

IbizaLlucia Serra Ferre (Ibiza, 1992) acaba de ganar el premio Ciutat de Manacor de poesía con Et dibuix un portal in media something (i tu t’hi ajoques). Afincada en Mallorca desde la adolescencia, es filóloga, profesora de instituto en Son Servera y tiene una editorial de juegos de mesa en catalán, Dino Ludens. Para que el lector se haga una idea de su escritura, en Et dibuix un portal..., cita y parafrasea un poema de Antonina Canyelles que dice: “Tú puedes decir mi barca, pero las velas siempre son del viento”. La versión de Llucia Serra queda así: “Tú puedes decir mi casa / pero las tierras / siempre son del banco”. El poema se titula ‘Idealista’.

¿Tengo permiso para poner el último verso del libro?

— De acuerdo.

“Alguien construirá un hotel aquí”.

— Sí, me parece bien ponerlo; es una buena síntesis de una de las ideas centrales del libro, que habla de cómo habitar un espacio, de cómo la construcción hotelera ocupa cualquier vacío que queda en el territorio.

Te dibujo un portal in media something (y tú te te acomodas) es un título desconcertante. ¿Ya os han llamado de la editorial para deciros si lo podéis cambiar?

— Ja ja ja! No, todavía no se sabe qué editorial será, y espero que no me pidan de cambiarlo. Creo que es un título provocador y encuentro que puede llegar a hacer gracia. Todo completo tiene un sentido. El título es muy largo, pero los poemas son muy sintéticos, cortos; está bien este contraste; además quería un título un poco posmoderno, que saliera un yo y un tú un poco misterioso.

Encuentro que es un libro muy ibicenco.

— La primera parte tiene bastantes componentes específicamente ibicencos. Habla de Ebusus, del dios Bes...; quería incluir todo esto porque forma parte de mí. En la segunda parte del libro habla del recuerdo de un abuelo mío valenciano que conozco solo a través de las historias de mi madre. Era portero de un cine. Después hay muchos temas que nos afectan igual en Mallorca que en Ibiza; la invasión turística, la masificación... Son fenómenos que quizá han empezado en Ibiza, pero que han ido llegando al resto de las Baleares.

A veces parece que el humor y la poesía son incompatibles. No es vuestro caso.

— Muchas gracias. Me gusta que lo indiquen. En este libro quizás me he dejado ir un poco más; cuando escribimos poesía queremos que nos tomen en serio y solemos adoptar cuestiones profundas; da miedo incluir el humor porque parece que puedes banalizar lo que escribes. Creo que en este libro hay humor sin ser una payasada. Y va bien con el tema que estamos hablando.

Es un libro con importantes contenidos críticos. ¿Los habéis buscado o han ido surgiendo?

— Un poco de las dos cosas. El núcleo central del libro salió de los poemas que no encajaban en otro trabajo, y surgió esta idea: hablar de la memoria como de un espacio. Cuando ya había articulado esta idea central, sí que busqué la crítica; hay un equilibrio entre unos poemas más ambiguos o más oscuros y otros que tienen un mensaje claro.

Dedicasteis la tesis de fin de carrera a estudiar el canon de la literatura catalana en la enseñanza. ¿Os veis ya dentro del canon?

— Ja ja ja! No, no creo, así de entrada, no. Pienso que los cánones deben ser plurales. Desde Secundaria y desde la universidad se está haciendo un esfuerzo para abrir estos cánones e incluir otros tipos de creaciones. Pero sí que es verdad que mi primer libro, Fonaments corcats, lo incluyeron en un artículo sobre libros recomendados para iniciarse en la lectura de la poesía. Me hizo ilusión.

Justamente este libro ganó en 2024 el premio Vila de Santanyí, y ahora habéis obtenido el premio Ciutat de Manacor Miquel Àngel Riera. Parece que habéis encontrado en los premios la vía para publicar.

— Sí, la verdad es que sí. De hecho, no he intentado publicar nada fuera de los premios, veo que el filtro de los premios es un buen camino; de poesía se vende poca y se lee poca, y los premios son una buena herramienta de difusión. Y tampoco me he sentido con la confianza de ir a un editor y decirle: “Mira, a ver si puedes publicar esto”. Los premios están un poco para dar una vía de salida sobre todo a la gente que empieza a escribir. Me ha hecho mucha ilusión que me dieran este premio, porque he leído mucho Miquel Àngel Riera, conozco a la familia del autor, he vivido en Manacor siete años y, de hecho, mi madre todavía vive allí.

¿Se publica demasiado?

— Se lee demasiado poco. Lo que pasa es que somos un país pequeño y leemos poco, pero yo pienso que siempre es positivo que haya oferta. Quizás aquello que, a ti no te dice nada, a otro, sí. Es verdad que es difícil estar pendiente de todo lo que se publica. Y está claro que no te gustará toda la poesía que se publica, igual que uno lee, por ejemplo, novela romántica y no terror. Con la poesía pasa lo mismo.

Soy profesora de Secundaria en Son Servera. ¿Está el catalán tan mal como dicen, entre los más jóvenes?

— Yo doy ámbito sociolingüístico; doy Catalán, Castellano, Historia... Se oye poco el catalán entre los chicos, incluso en pueblos como el mío. Continuamente tenemos gente recién llegada y tenemos que tratar de enseñarles catalán corriente, es complicado. Creo que, en Palma, esto se nota más que en los pueblos, pero, aun así, aquí también nos llega esta bajada del uso social del catalán. Nuestro trabajo, el de los profesores, es no aflojar; continuar trabajando y no tirar la toalla.

A Irás y no volverás, uno de los juegos que habéis creado en vuestra editorial, hay seis héroes sacados de los cuentos, cada uno con un poder especial. ¿Cuál sería vuestro superpoder?

— Ja ja ja! A ver... A mí me gusta mucho Espardenyeta, la encuentro encantadora, porque es una chica ingeniosa, picarona, traviesa...; me encantaría ser como ella. Pero debo reconocer que me siento más identificada con Bernadet hijo de rey, porque es más sensato. La verdad es que los juegos que editamos se venden, no nos podemos quejar.

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