Los catalanohablantes hacemos muchas cosas, pero también damos

En catalán trabajamos, hacemos abrazos y visitas. También damos unas cuantas cosas: apoyamos, damos respuestas o damos vistazos. Estas combinaciones tan habituales forman parte de un mecanismo muy extendido en la lengua: el de los verbos de soporte o verbos ligeros

Los catalanohablantes hacemos muchas cosas, pero también damos
21/03/2026
4 min

PalmaEntre los verbos más frecuentes de la lengua catalana se encuentra, sin duda, 'hacer' y 'dar'. Ambos tienen usos llenos y bien claros, como 'hacer un trabajo' (en el que el verbo 'hacer' significa "realizar") o 'dar un libro' (en el que el verbo 'dar' tiene el significado lleno de "transferir a otro"), pero también participan en muchas expresiones en las que el significado principal recae en el sustantivo que les acompaña. Cuando decimos, por ejemplo, que queremos 'hacer una pregunta a alguien', el núcleo de la acción es 'pregunta'. Lo mismo ocurre en 'realizar una visita', 'hacer trabajo' o 'hacer un análisis'. El verbo 'hacer' aporta la estructura verbal de la frase (marca el tiempo, la persona y la concordancia), pero el contenido semántico principal (es decir, el significado) lo pone el nombre.

Con 'dar' ocurre algo parecido. Expresiones como 'apoyar', 'echar un vistazo' o 'dar consejo' también se construyen con un verbo muy general y un sustantivo que expresa la acción propiamente dicha. De alguna forma, podríamos decir que el verbo aporta la información gramatical a la frase, mientras que el nombre actúa como núcleo del evento.

Verbo ligero

La lingüística llama a estas estructuras "construcciones con verbo de apoyo o construcciones con verbo ligero", y no son exclusivas del catalán. Se encuentran en muchas lenguas, aunque los verbos utilizados en cada caso pueden variar. El castellano, por ejemplo, coincide a menudo con el catalán: hacer una pregunta, dar una respuesta, dar apoyo. Pero en otros casos opta por verbos distintos. Donde el catalán echa un vistazo, el castellano echa un vistazo. Y mientras nosotros 'besamos', el castellano les da (dar besos). El inglés, por otra parte, dice take a look ('coger una mirada') para 'echar un vistazo', y para 'hacer una visita' utiliza a menudo la expresión pay a visitado ('pagar una visita'). El francés coincide con el catalán con faire une visite, al igual que el noruego gjøre et besøk (literalmente, 'hacer una visita' en ambos casos). El mecanismo es siempre el mismo: un verbo muy general se combina con un sustantivo que expresa la acción.

Muchas de estas combinaciones conviven con verbos simples equivalentes. Por ejemplo, 'hacer una pregunta' equivale a 'preguntar'; 'hacer una visita', a 'visitar'; 'dar una respuesta', a 'responder'. De entrada, pues, utilizar estas construcciones podría parecer una redundancia. Si el catalán dispone ya de un verbo específico, ¿por qué mantiene también la construcción con un verbo ligero?

Varios lingüistas han intentado responder a esta pregunta. Por ejemplo, Georgina Alvarez-Morera, que dedicó su tesis doctoral a la comparación de las construcciones con verbos de apoyo en catalán, castellano, alemán e inglés, ha trabajado esta cuestión. Una de las explicaciones tiene que ver con la flexibilidad sintáctica. Las estructuras con sustantivo permiten expandir la frase con mucha facilidad. Es natural que alguien nos 'haga una pregunta incómoda', que en un fin de semana largo queramos 'hacer una visita breve' a alguien o que, ante una cuestión complicada, debamos 'dar una respuesta muy detallada'. El sustantivo puede modificarse con adjetivos o complementos sin que la frase deba reorganizarse.

Con el verbo simple, en cambio, a menudo es necesario reformular la oración. En los casos anteriores, hablaríamos de 'preguntar de forma incómoda', 'visitar brevemente' o 'responder con mucho detalle'. No es imposible, ni tampoco extraño, aunque quizás sí que es menos directo, y seguramente esto contribuye a que estas construcciones sigan siendo tan productivas: ofrecen más margen para modular el discurso y para introducir matices.

De los dos verbos que nos ocupan hoy, 'hacer' es probablemente el más versátil y el que utilizamos más en catalán. Puede aparecer con una gran variedad de sustantivos que designan acciones o eventos. Así, 'hacemos preguntas', 'viajes', 'comentarios', 'análisis', 'fotografías' o 'referencia a algo'. Este uso tan amplio se explica porque 'hacer' es un verbo muy poco específico desde el punto de vista del significado y, por tanto, se presta fácilmente a funcionar como soporte de otras palabras.

En cambio, 'dar' tiene unos matices algo diferentes. Muchas de las combinaciones implican la idea de transferencia hacia alguien. Es el caso de 'apoyar una iniciativa', 'dar consejo a un amigo' o 'dar una respuesta a alguien'. En todas estas expresiones existe un destinatario explícito o implícito. De alguna forma, el verbo mantiene todavía una parte de su significado original: lo que se hace llegar o se dirige hacia alguien.

Combinar verbos

Naturalmente, existen excepciones. En catalán utilizamos 'hacer' con 'un beso', 'un abrazo' o 'un masaje', aunque haya un destinatario claro. Y también decimos que en el cine o en la televisión 'hacen' películas interesantes y no las 'dan', como en castellano. De hecho, hay otros casos en los que el castellano utiliza 'dar' y el catalán, 'hacer'. Así, en catalán hablamos de cosas que 'dan miedo', 'rabia' o 'pena', mientras que en castellano estas mismas cosas 'dan miedo', 'rabia' o 'pena'. Estas diferencias muestran, una vez más, que cada lengua tiene su propia forma de combinar verbos generales con sustantivos.

En definitiva, es cierto que los catalanohablantes, en este sentido, 'hacemos' muchas cosas: hacemos preguntas, hacemos comentarios, hacemos visitas. Pero también 'damos': apoyamos, damos consejos, damos respuestas. Todo esto nos recuerda, una vez más, que cada lengua construye sus frases con patrones propios y que resuelve las necesidades comunicativas a su manera.

stats