Migración

Los usuarios del centro de menores de Eivissa se multiplican por seis en siete años

Consell de Ibiza: "Pondremos todo el personal que sea necesario, el problema es que no hay a quien contratar"

Una muñeca llegada con una patera a Ibiza
17/03/2026
4 min

PalmaLa saturación del centro de menores de Ibiza salió a la luz el pasado 2 de marzo, tras una pelea multitudinaria entre 28 menores, con migrantes implicados y en la que resultó herida leve una monitora que quiso separarles. El Consell d'Eivissa informó con celeridad y transparencia, pero eso no evitó que, en redes, y algún partido, se aprovechara para atizar el odio contra los inmigrantes. En el centro de menores de Ibiza se encuentran, con fecha del pasado jueves, 139 menores de más de 12 años; esto representa más de seis veces más que hace siete años, en el 2019, cuando entró en el Consell el actual equipo de gobierno, del PP. Una parte importante de quienes se encuentran en el servicio de primera acogida son menores que han llegado en patera desde las costas argelinas. Es un número variable, volátil, que se puede situar en torno a 70; se desconocen sus circunstancias particulares, salvo que han atravesado en patera 160 millas marítimas para encontrar una vida mejor. Obviamente, los menores que son de las Islas también se enfrentan a circunstancias personales muy complicadas. Una auténtica bomba de relojería si no se dispone de los medios adecuados.

"Nos ha desbordado el crecimiento exponencial de los migrantes", admite la consejera de Bienestar Social de Eivissa, Carolina Escandell. "Es un fenómeno imprevisible. Desde que las Pitiusas se han convertido en el punto de llegada de pateras, un día pueden entrar dos menores como pueden entrar quince". En 2009, cuando se hizo el cambio de las instalaciones de Can Pep Xicu en las actuales de Sa Coma, el centro de menores acogía a una docena de niños; en 2019 todavía eran 22. Desde 2024, con la explosión de la ruta migratoria entre Argelia y Baleares, la cifra siempre supera con creces el centenar. "Con el tema de menores no podemos decir que no hay espacio, debemos acogerlos sí o sí, tal y como marca la ley", aclara la consellera. "Somos la administración competente, aunque es un fenómeno que no controlamos en absoluto, ni en origen ni en cuestión de política migratoria, que depende del Estado".

El delegado del sindicato UGT, Mario Riera, cree, en cambio, que no se hace suficiente. "La saturación hace que haya muchos problemas de convivencia y la inestabilidad de la plantilla no ayuda", explica. "Esta saturación seguramente empeorará. Si ya vienen pateras ahora durante el invierno, imagínate durante el verano cuando haga buen tiempo". Además de representante sindical, Mario Riera es psicólogo y fue el director del centro de menores de Can Pep Xicu. El escenario era entonces completamente distinto. "Pero ahora el Consell debe ponerse las pilas; debe valorar el servicio adecuadamente, porque un monitor del centro de menores cobra 1.500 euros al mes en catorce pagas. En Ibiza, en verano, no falta trabajo, y el sueldo queda por debajo de lo que se paga en los hoteles o en los restaurantes".

La consejera niega que sea un problema de sueldos. "Estamos dispuestos a poner todos los medios y al personal que haga falta", asegura Carolina Escandell. "El problema es que no hay; hagamos frente a un déficit estructural de personal en toda la isla, especialmente en el sector asistencial. En Ibiza nos robamos los trabajadores unos a otros". Según la consellera, el departamento de contratación del Consell tiene marcado como prioritario el servicio de menores. Niega también que la inmigración sea un fenómeno de verano o de invierno: "Eso ya no para, cuando hay una encalmada ya sabemos que llegarán las pateras. Las mafias incluso prefieren el invierno, porque no hay tanto tráfico marítimo".

Prevenir la xenofobia

Carolina Escandell asegura que su departamento exige "transparencia total" a la hora de informar sobre la gestión del centro de menores y se muestra "indignada y dolida" por el tratamiento que se ha dado en algunos medios de comunicación y redes en la pelea masiva del pasado 2 de marzo, "como si fuera Sarajevo". La consellera define los hechos como la "típica pelea entre adolescentes". Aunque, en esta ocasión, la pelea se convirtió en multitudinaria. El Consejo busca la forma de desplazar a una parte de los menores a pisos tutelados, de forma que se formen grupos más pequeños y fáciles de gestionar.

La pelea del centro de menores de Ibiza no ha sido el único hecho violento en los últimos meses. El 13 de febrero se produjo un rifirrafe en el casal de jóvenes de Sant Francesc, en Formentera, con menores migrantes implicados. Formentera es, de hecho, el auténtico puerto de llegada en la ruta migratoria entre Argelia y Baleares, ya que es la primera isla que se topará si hace proa al norte. En ese caso, se registró un enfrentamiento entre dos grupos de menores, que ya venía de un incidente anterior y que requirió la intervención de las fuerzas de seguridad. Se propagó el rumor de que en la pelea, incluso, había aparecido alguna navaja, extremo que el Consell de Formentera desmintió. Posteriormente, se registró un acto vandálico contra el centro de menores, en el que se lanzaron piedras contra la instalación. El presidente del Consejo de Formentera, Òscar Portas, llamó a "la responsabilidad, la prudencia y el respeto" ya evitar discursos que puedan generar "estigmatización o confrontación entre colectivos". Por el momento, parece que el discurso fue escuchado.

stats