¿Se podrá limitar la entrada de vehículos en Mallorca antes de que acabe la legislatura?
El equipo de gobierno del Consell asegura que se hará la temporada del 2027, pero la norma tiene que pasar por el Parlament y la oposición duda que llegue a tiempo
PalmaMallorca está un paso más cerca de poder limitar la entrada de vehículos en la isla, después de que el pleno del Consell aprobara el viernes la ley de regulación de la afluencia de vehículos. La norma debe pasar por el Parlament para entrar en vigor y no se podrá poner en marcha este verano. La cuestión aquí es si el presidente de la institución insular, Llorenç Galmés, tendrá la ley a punto para la próxima temporada, porque la legislatura podría acabar sin que el popular cumpla uno de sus compromisos más importantes. Sea como sea, Mallorca continúa atascada, como reconoce el Consell en la exposición de motivos de la ley, donde señala que “el número de turistas que recibe Mallorca cada año no ha dejado de crecer” y que la isla “sufre una presión notable y creciente sobre sus estructuras viarias”.
“Los vehículos de los no residentes suponen un incremento significativo del parque móvil que circula por nuestras carreteras”, dice el texto de la norma, que también subraya que “la congestión se intensifica en puntos de la red que ya presentan saturación en temporada baja”. Además, se saturan otros lugares que en temporada baja no tienen problemas. “Esto pone de manifiesto que el incremento de tráfico no solo excede la evolución poblacional de la isla, sino que está directamente vinculado a la actividad turística”, añade.
Todos los partidos se han mostrado conformes con el diagnóstico, incluso Vox. Ahora bien, la solución de la extrema derecha no implica la regulación sino adaptar las infraestructuras a la afluencia de vehículos. En palabras sencillas, hacer más carreteras. Por su parte, la oposición lamenta que la ley haya llegado cuando el tiempo de descuento para el último año de legislatura ya está en marcha. Aun así, el equipo de gobierno insular espera que la norma se apruebe en el Parlament antes de que acabe junio y que esté en marcha antes de acabar el 2026.
Ahora bien, el presidente de la Mesa de la Cámara, Gabriel Le Senne, es de Vox, y tampoco se puede descartar que la extrema derecha presente una enmienda a la totalidad de la norma, una situación que retrasaría su aprobación. Además, julio y agosto son meses inhábiles –en todo caso, se podría convocar un pleno extraordinario en julio. En enero tampoco hay plenos y el Parlament deberá disolverse 54 días naturales antes de las elecciones autonómicas de mayo, de manera que los tiempos para sacar adelante la norma están de lo más ajustados.
Una muestra de las urgencias del Consell es que la ley será efectiva desde que entre en vigor (al día siguiente de la publicación en el BOIB), sin tener que esperar el desarrollo del reglamento. “Cuando entre en vigor, la ordenanza fiscal estará preparada. Nos hemos preparado para crear una estructura administrativa y aplicar la ley desde el minuto uno”, aseguró el viernes el conseller insular de Territori, Mobilitat i Infraestructures, Fernando Rubio.
¿Qué dice la ley?
Una de las principales medidas de la ley de regulación de la afluencia de vehículos a Mallorca es que el Consell podrá fijar un techo de vehículos, que determinará cuántos pueden entrar y permanecer en la isla durante los periodos de mayor afluencia. La institución insular aún no ha aportado cifras, a la espera de volver a hacer un estudio de carga. Las restricciones de entrada no se aplicarán en el caso de los trabajadores temporales. En cuanto a los no residentes que tienen casa en Mallorca, solo podrán entrar un coche.
Además, la institución insular controlará las flotas de coches de alquiler, con un máximo de vehículos en circulación y cuotas para las empresas.
Habrá tasas para la entrada de vehículos y permanencia en Mallorca, y las navieras serán las encargadas de cobrarlas –se sumarán al precio de los billetes– y transferirlas al Consell insular. El importe de estas tasas no se conoce todavía.
Las navieras también deberán informar a los pasajeros de las restricciones temporales de entrada de coches a Mallorca y deberán verificar que los vehículos que transportan tienen la acreditación de entrada y permanencia en la isla –los vehículos autorizados deberán identificarse.
La ley incluye la creación de la Comisión de Coordinación de Políticas de Movilidad, donde estarán presentes el Consell, el Govern, los ayuntamientos y una representación del Estado. La institución insular es la única de las Baleares que no tiene las competencias de movilidad en manos del Govern –no hay ninguna previsión de que el Ejecutivo transfiera estas competencias. Aquí es donde algunas medidas de la ley son más una declaración de intenciones, porque el Consell no tiene el poder de decidir respecto a este tema, como pasa con el fomento del transporte público y el aumento de medios en momentos de mucha demanda, por ejemplo, y la elaboración de planes municipales de movilidad sostenible (PMUS) por parte de los ayuntamientos.
En cuanto a las sanciones, serán de entre 300 y 30.000 euros, en función de si las infracciones son leves, graves o muy graves. Que los no residentes circulen con vehículos no acreditados se considera una infracción grave.