Miles de personas dicen no a la turistificación en Sóller: "Prohens, escucha, estamos en lucha"
La manifestación ha culminado en la plaza de la Constitución, donde unas 2.500 personas han clamado contra un modelo económico que "expulsa a la ciudadanía" de su tierra
PalmaUnas 2.500 personas (dato de los organizadores, 1.000 personas según la delegación del gobierno español) se han manifestado este sábado en Sóller a lo largo de un recorrido que ha comenzado en la plaza dels Estiradors, ha pasado por la calle de la Lluna y ha culminado en la plaza de la Constitució. Después de la manifestación del 26 de julio en Palma, Sóller, un símbolo de la masificación turística, ha sido la siguiente etapa de la movilización ciudadana.
Con lemas como ‘Tierra o muerte’, personas de todas las edades y condiciones han vuelto a poner sobre la mesa los efectos perversos que la masificación y la especulación que comportan este modelo económico tienen sobre la ciudadanía: "Ya no podemos vivir en nuestras ciudades y pueblos", ha explicado Margalida, una joven sollerica. También ha habido un mensaje claro hacia la presidenta del Govern, Marga Prohens: "Prohens, escucha, estamos en lucha", se ha oído en diferentes momentos de la protesta. La jefa del Ejecutivo no se ha reunido con ninguna de las entidades que reclaman medidas urgentes. Es la primera vez que hay una movilización antisaturación de estas dimensiones fuera de Palma, un hecho que deja patente el nivel de agotamiento de la población. La protesta ha sido convocada por Moviment Jove de Sóller, junto con Menys Turisme, Més Vida.
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Desde primera hora de la mañana se podía ver una estampa poco habitual en Sóller. En la plaza de la Constitución no había ningún bar abierto ni se había montado ninguna terraza. Pero sí que había guardias civiles y policías locales en cada rincón. Algunos restauradores y comerciantes ya habían manifestado su preocupación por la protesta. Pero las reticencias han sido infundadas, porque la manifestación se ha desarrollado de manera cívica y pacífica. "Los guardias civiles nos han dicho que estemos atentos, por si tenemos que bajar la barrera deprisa", explicaba una dependienta de un horno con cara de estupor mientras algunas clientas reían".
También desde primera hora los turistas han contemplado atónitos la estampa que ofrecía el centro de Sóller que, a medida que se acercaban las 10 h, el momento de dar el pistoletazo de salida a la protesta, se llenaba de personas y pancartas. A Sóller se han desplazado dos autobuses con manifestantes, uno desde Manacor y otro desde Palma, y a las 9.40 h ya había cientos de personas esperando en la plaza de los Estiradors. Además de los convocantes, se han sumado unas ochenta entidades.
"Estamos aquí porque lo que vivimos es imposible. No puedes ni caminar por tu pueblo y todo es mucho más caro. Tenemos que ir a Palma a comprar lo que necesitamos y traerlo para aquí. No estamos en contra de los turistas, pero queremos una vida normal", ha comentado Aina, dispuesta a hacer el recorrido de la protesta a pesar de sus dificultades de movilidad.
"Sóller y la isla están al límite, no pueden más. Hace años que lo decimos y no se nos escucha", ha dicho Sofía Zamrik, una de las portavoces del Moviment Jove de Sóller. "Se deberían hacer manifestaciones en todos los pueblos, ciudades y barrios de Mallorca", ha añadido. Por su parte, Dani Comas, portavoz de Menys Turisme, Més Vida, ha insistido en que Sóller es uno de los pueblos más afectados por la turistificación y ha criticado que la mayor parte del alquiler turístico del municipio "es ilegal". "Nos dirigimos a las instituciones, porque todas tienen capacidad de hacer cambios", ha remarcado.
"Estamos cansados, de estar masificados"; "menos destrucción, más limitación"; "quien ama Mallorca, no la destruye"; "la gentrificación es destrucción", son algunos de los lemas que se han oído a lo largo del recorrido. En las pancartas se podían leer mensajes como "Somos un pueblo, no una inversión"; "estamos cansados, de estar masificados"; "quiero un variado, no un brunch"; "la lucha de clases, no es turismofobia"; "fuera rentistas de nuestros pueblos"; "hemos pasado de ser pueblo a ser postal"; "capacidad de carga superada. SOS Mallorca"; "vuestra riqueza, nuestra rabia"; "quien ama Mallorca, no la puede pagar"; "no quiero que muera alguien querido por vivir en Sóller"; "donde jugábamos de pequeños ahora hay un hotel"; y "esta tierra es nuestra, que lo sepan los señores".
Espectadores en casas y comercios
Durante el recorrido, mucha gente mayor ha contemplado el desfile desde la ventana de su casa. La banda sonora de la manifestación han sido los tambores, los flabioles y la batucada que encabezaban los participantes. "Estoy completamente a favor de la manifestación. Hay demasiada gente y las masas hacen daño", ha dicho Fina, que sonreía en la puerta de casa. Otra vecina ha deseado que no haya problemas, "como pasó en Palma". A su lado, unos turistas han explicado que habían visto anuncios de la convocatoria. "No sabemos cuáles son los problemas de la gente de aquí", han comentado.
Trabajadores y propietarios se han congregado a las puertas de las tiendas de la calle de la Luna. Algunos aplaudían y otros se limitaban a contemplar el paso de los manifestantes, que han tenido que doblar una de las pancartas principales cuando la calle se ha hecho estrecha, en silencio. Entre ellos, Andrew, un joyero británico que vino a vivir a Sóller "para huir del Brexit". "He visto muchos cambios desde que vivo aquí y entiendo que la gente esté enfadada", ha apuntado. "Hay gente que no quiere tener opinión sobre lo que pasa. Pero en un lugar como Sóller es importante tenerla", ha añadido.
"Esta protesta es un problema, porque los turistas traemos el dinero para que la gente de aquí pueda vivir", ha criticado un visitante francés, parado en un rincón con su mujer y su hijo.
Adolfo vino desde Galicia en el año 2003, y ahora vive con la angustia de tener que renovar el contrato de alquiler dentro de dos años. "Cada vez es más difícil vivir aquí. Tengo dos hijos, ¿cómo no voy a estar en contra del alquiler turístico?", ha destacado, mientras pasaba por delante de la mercería Sa Lluna, donde Margalida, su propietaria, aplaudía con ganas ante los carteles de liquidación por cierre. Otro comercio de toda la vida que desaparece.
"Esto solo es el principio, no aflojes", decía una de las pancartas que llevaba Madó Farta, que ha animado el recorrido. Al llegar a la plaza de la Constitución, un joven turista ha preguntado los motivos de la protesta y ha ido a contar lo que había averiguado a sus amigas. Otros hacían fotografías, como si la manifestación fuera una atracción más. Las dos realidades de Mallorca se han encontrado de frente en el centro de Sóller.