Mallorca, aún sin desembolsar
A año y medio del final del mandato, el Consell insular no ha dado luz verde a la limitación de los coches de alquiler mientras crecen las presiones políticas y del sector empresarial
PalmaLos atascos en la vía de cintura de Palma, en el túnel de Génova y las colas en las principales carreteras de Mallorca se han convertido en una imagen habitual, especialmente durante la temporada alta. "Desembolsar Mallorca" fue una de las grandes promesas electorales del presidente del Consejo de Mallorca, Llorenç Galmés. En el ecuador del mandato, Galmés proclamó que su gobierno había cumplido "más de un 80% de su hoja de ruta". Pero la gran promesa electoral no se ha cumplido todavía, y la cuenta atrás para las próximas elecciones ha comenzado.
Una medida clave para reducir la presión vial era limitar la entrada de vehículos en Mallorca. En el debate de política general de 2025, Galmés aseguró que la normativa para regular los coches ya tenía "el apoyo de los transportistas y de la mayoría de asociaciones de coches de alquiler, entre otros". También dijo que se presentaría su borrador el 13 de junio y mostró su voluntad de aprobarla en cuestión de meses.
Pero la futura ley sigue atascada un año después. El PP todavía negocia con los sectores implicados y, después de haber realizado un estudio de carga en 2024 –según los cuales 400.000 coches entraron en Mallorca en 2023–, el Consell ha anunciado ahora que se pondrá a contar vehículos con cámaras para "hacer un estudio de carga mucho más detallado, con datos". De esta forma, la institución insular quiere tranquilizar al sector de los vehículos de alquiler, que "lo ha pedido".
La pregunta sigue abierta: ¿la futura ley se aprobará y aplicará este mandato o Galmés llegará a elecciones sin cumplir su promesa?
Dentro de un cajón
La oposición del Consell de Mallorca asegura que la propuesta de Galmés "quedará dentro del cajón". Hay muchos factores en su contra. El portavoz de El Pi, Antoni Salas, remarca que el estudio de carga que los populares pretenden actualizar "se hizo con datos relativamente magros y se financió a través de un contrato menor", lo que hacía dudar de la "serie" del documento. De hecho, el presidente de la patronal de alquiler de coches Baleval, Cristóbal Herrera, aseguró –tras reunirse con el consejero insular de Movilidad, Fernando Rubio– que el estudio de carga del 2024 "se basaba en estimaciones" que calificó de "falsas".
Por otra parte, aunque Galmés no dispone del apoyo de Vox, su socio de gobierno, Salas recuerda que ya habría podido aprobar la normativa en el Consell con los votos a favor de la oposición. "Después se podría aprovechar el reglamento que se aprobará en el Parlament para acabar de afinar un límite de coches y negociar con el sector".
Los populares habrían podido aprobar la ley en el pleno extraordinario del 24 de febrero. Pero el PP se abstuvo porque se negaba a apoyar la propuesta de limitación de vehículos que había registrado el PSIB en el Parlament ante el atasco de la norma en el Consell. La propuesta de los socialistas era la misma que la de Galmés. Las únicas diferencias eran una referencia al traspaso de las competencias de movilidad al Consejo y la financiación de políticas de movilidad sostenible con la ecotasa.
Aunque los socialistas estaban dispuestos a retirar las modificaciones que incluyeron en la iniciativa para que el PP ya aprobara la limitación de vehículos, la estrategia no funcionó. Una situación que reafirma la tesis de Salas: "No hay intención de que la limitación de coches salga adelante". ¿Por qué los populares quieren ahora más datos y continúan con las negociaciones pese a tener el apoyo de la izquierda y las elecciones cerca?
"Alguien pulsa"
La oposición asegura que "alguien pisa" para que la limitación no se ponga en marcha. La portavoz del PSOE en el Consejo, Catalina Cladera, destaca las presiones de Vox sobre el presidente. "No creo que hiciera este anuncio si no quisiera cumplirlo. Lo ha detenido Vox y eso forma parte de su pacto de gobierno". La socialista apunta a que las presiones de la extrema derecha y el cambio de discurso del PP se evidenciaron tras la negociación de los presupuestos del 2026. "A los populares les era igual Vox hasta los presupuestos. En las negociaciones se trató el tema de las subvenciones nominativas al catalán y también la limitación de vehículos porque la estabilidad política dependía". Cladera dice que la negociación que mantiene la norma detenida es una "excusa" para cumplir con las exigencias de Vox. "Ya lo dijo Toni Gili [portavoz de Vox en el Consell]: 'Otros proponen y Vox dispone'", añade.
También están las presiones del sector naviero y de los coches de alquiler, que reclama más datos para aplicar una limitación que impactaría en sus ingresos económicos. En Eivissa, Baleària presentó un recurso para suspender el límite de vehículos que se aplica, pero se ha desestimado recientemente.
El consejero insular de Movilidad, Fernando Rubio, insiste en que el Consell de Mallorca "no irá en contra de nadie". "Una ley que no vaya en contra de nadie es imposible. Alguien tendrá que apretarse un poco", advierte Cladera. La izquierda subraya la voluntad ciudadana de limitar los coches a Mallorca lo antes posible y que esto ha quedado por detrás de los intereses políticos y económicos. "Todo son anuncios, pero no se aplica nada", reprocha la portavoz de MÉS por Mallorca al Consell, Catalina Inès Perelló.
El atasco de la norma ha tranquilizado a los sectores implicados, que saben que "la tramitación parlamentaria que tendría la proposición de ley no da tiempo para que haya restricciones este verano", según dijo con satisfacción el presidente de Baleval.
¿Qué hacer para desembolsar?
La catedrática de Geografía de la UIB Joana Maria Seguí considera que fijar un número máximo de coches en Mallorca "será un elemento muy importante", pero advierte que se trata de "un factor más". Siguió subraya que, en términos de movilidad, "si se toca una variable todas las demás se resienten". En paralelo a la limitación de coches, deben tenerse en cuenta otras medidas como el incremento del peso del transporte público, la restricción de la circulación en zonas urbanas saturadas y la ampliación de las zonas de bajas emisiones. "Hay que gestionar mejor las infraestructuras y no construir más de forma constante y gradual. El paradigma de la construcción en un territorio tan presionado como el nuestro hará que lleguemos a hacer cinturones sobre el Puig Major", lamenta.
Hasta ahora, la estrategia de Galmés se ha centrado en la construcción de nuevos carriles, ya que el Consell no tiene las competencias de gestión del transporte público. En estos momentos los atascos persisten y la promesa electoral de que debía marcar un cambio de rumbo en la movilidad de la isla sigue sin una traducción real y efectiva.
En el primer año de la limitación de vehículos en Ibiza, el Consell de la isla fijó el límite en casi 20.000 coches. "Se aplicó esta cifra para que nadie se enfadara", dice el presidente del GEN-GOB, Juan Carlos Palermo, en referencia a las empresas a las que ha afectado la medida. Esto ha hecho que los residentes tengan la misma sensación de saturación en las carreteras. "No se ha notado. Estaba todo pensado para que no hubiera demasiada contestación", añade Palermo, quien espera que la institución insular rebaje la cuota máxima de vehículos en los próximos años para reducir la congestión de cada vez más. Ahora bien, por el momento se ha planteado recortar 1.250 vehículos menos respecto al límite del pasado año.
Aunque el número de vehículos se haya limitado Palermo advierte que también deben incrementarse las frecuencias y mejorar las conexiones del transporte público.
Por lo que se refiere a Formentera, el presidente del GEN-GOB celebra que la isla tenga las herramientas para aplicar correctamente la limitación de vehículos. Cámaras en el puerto que leen las matrículas, y formularios online que dejan claro a los turistas que deben rellenarlos si no quieren que los multen. De esta forma, la limitación de vehículos "se consolidará y el número de coches irá bajando poco a poco", remarca Palermo. u