Llamamiento contra el racismo en Palma: "No es un problema individual, es estructural"
La Asamblea Antiracista denuncia discriminaciones en ámbitos como el trabajo, la vivienda y las políticas públicas y reclama cambios profundos
PalmaPalma fue escenario este fin de semana de una nueva denuncia pública contra el racismo. Coincidiendo con el Día internacional para la eliminación de la discriminación racial, la Asamblea Antiracista de Mallorca puso el foco en una idea clara: el problema no es sólo de actitudes individuales, sino de un sistema que, según el colectivo, sigue generando desigualdades de forma sostenida.
Durante el acto, se encadenaron intervenciones y testigos que apuntaban en la misma dirección: dificultades de acceso al trabajo, barreras administrativas y situaciones de vulnerabilidad que afectan especialmente a personas migradas. La crítica se extendió también a decisiones institucionales recientes, como la prohibición del velo integral en edificios públicos del Consell de Mallorca, que los participantes consideran una medida que excluye en lugar de integrar.
Otro de los puntos centrales fue el trato a las personas que llegan por mar a las Islas. La asamblea cuestionó determinadas prácticas de identificación y las condiciones de acogida, que, en su opinión, evidencian carencias en la garantía de derechos básicos. También se puso sobre la mesa la situación de vivienda, especialmente después del desalojo de la antigua prisión de Palma, que ha dejado a decenas de personas, muchas de ellas migrantes, en una situación precaria. Para el colectivo, este caso ejemplifica cómo la desigualdad se perpetúa más allá de casos puntuales.
El acto acabó con un llamamiento a la organización colectiva ya pasar de la denuncia a la acción, con demandas concretas como la regularización de personas migrantes o la revisión de políticas que, según apuntan, contribuyen a mantener estas desigualdades.