En prisión el expolicía de Son Servera condenado por intentar matar a su mujer tras ser localizado en Madrid
El hombre fue interceptado en Madrid, después de haber vuelto de Tailandia, donde huyó después de salir la sentencia condenatoria
PalmaEl expolicía local de Son Servera condenado en 2024 a siete años y medio de prisión por intentar matar a su mujer se ha entregado a las autoridades después de ser interceptado en el aeropuerto de Madrid, adonde había llegado procedente de Tailandia, país en el que se había mantenido oculto desde que huyó tras la sentencia.
Según han avanzado diversos medios y ha confirmado Europa Press, agentes del aeropuerto madrileño identificaron al hombre hace unos días tras su regreso a España. Posteriormente, fue puesto a disposición judicial y ya ha ingresado en prisión para cumplir la condena impuesta. Los hechos por los que fue condenado se remontan a marzo de 2018. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial consideró probado que el agresor intentó acabar con la vida de su pareja durante una discusión iniciada en el domicilio familiar tras una comida. El conflicto estalló cuando la mujer manifestó su intención de salir con unas amigas y el hombre se opuso.
La sentencia relata que el expolicía adoptó una actitud agresiva, sujetó a la víctima por los hombros, la insultó y le propinó varios golpes. Acto seguido, la arrastró hasta el baño y después hacia el dormitorio, estirándola por un fulard con el que llegó a presionarle el cuello con fuerza, intentando asfixiarla con la intención de causarle la muerte. La mujer consiguió finalmente liberarse gracias a las patadas que propinó a su agresor. Después huyó del domicilio y se refugió primero en el baño y posteriormente en casa de una amiga.
El tribunal calificó los hechos como un delito de homicidio en grado de tentativa, al entender que, si la víctima no hubiera conseguido escapar, el acusado habría podido acabar con su vida. La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) confirmó posteriormente la condena. Tras conocer la sentencia, el hombre se quitó la pulsera de control telemático y huyó, permaneciendo en paradero desconocido hasta su reciente regreso desde Tailandia. Con su ingreso en prisión se pone fin a una huida que se ha prolongado durante meses.