La Asamblea de Docentes anuncia un curso de movilizaciones contra el deterioro de la educación pública
El colectivo denuncia la masificación de las aulas, la falta de personal, la precarización del profesorado y las políticas del Gobierno contra el catalán
PalmaLa Asamblea de Docentes afronta el nuevo curso escolar con la intención de intensificar las movilizaciones en defensa de la educación pública. El colectivo ha denunciado este miércoles en Palma el deterioro de los centros educativos y ha reclamado un cambio de rumbo al Gobierno con más inversión, mejores condiciones laborales y una reversión de las políticas que, a su parecer, favorecen la privatización y la segregación del sistema educativo.
La Asamblea considera que el malestar que existe en los centros es consecuencia de años "de infrafinanciación, recortes y políticas" que han ido debilitando el sistema público. Entre los problemas que señala están las aulas masificadas, la falta de personal, la sobrecarga burocrática, las sustituciones tardías, la inestabilidad de las plantillas, la pérdida de poder adquisitivo y las deficiencias en las infraestructuras.
El colectivo también ha puesto el foco en las políticas educativas del Gobierno que, según denuncia, favorecen la segregación y la mercantilización de la enseñanza. En este sentido, señala especialmente la zona única, el plan piloto de elección de lengua y las medidas que refuerzan la red privada y concertada en detrimento de la pública.
Más recursos y menos burocracia
Ante esta situación, la Asamblea reclama una reducción de las ratios y de las horas lectivas, menos burocracia y la sustitución inmediata de las bajas. También pide estabilizar las plantillas y mejorar las condiciones laborales y salariales del profesorado.
Otra de las reivindicaciones es el incremento de los recursos humanos para garantizar una educación inclusiva, con más profesionales de orientación, pedagogía terapéutica, audición y lenguaje, educación social y personal administrativo. El colectivo reclama, igualmente, centros públicos "dignos y sin barracones", medidas para compensar la pérdida de poder adquisitivo y el incremento del coste de la vida, así como políticas que tengan en cuenta la crisis de la vivienda.
Precisamente, la Asamblea considera que la dificultad para acceder a una vivienda asequible y el encarecimiento de la vida tienen un impacto directo sobre el profesorado y dificultan la cobertura de plazas y la estabilidad de las plantillas. El colectivo vincula esta situación al modelo económico de las Islas, que considera excesivamente dependiente del turismo y generador de precarización laboral y residencial.
Defensa del catalán
La lengua catalana ocupa también un lugar central en las reivindicaciones de los docentes. La Asamblea acusa al Gobierno de mantener unas políticas "negacionistas y obsesivas" contra el catalán y de cuestionar su papel como lengua propia y de cohesión social de las Baleares.
En este sentido, defiende el cumplimiento del decreto de mínimos y de los proyectos lingüísticos de centro y rechaza el plan piloto de elección de lengua, que considera una medida "ideológica" que no responde a ninguna necesidad pedagógica y que puede contribuir a fragmentar la comunidad educativa. "El catalán es nuestra herramienta de cohesión social", defiende la Asamblea, que reclama que la educación pública sea una prioridad de las políticas públicas.
Llamamiento a vestir los centros de amarillo
El colectivo ha avanzado que durante este curso habrá movilizaciones para convertir el malestar de los centros en «organización y acción colectiva» e implicar al profesorado, personal educativo, familias y al conjunto de la ciudadanía. La primera acción anunciada es un llamamiento a vestir de amarillo los centros educativos el 10 de septiembre en apoyo a las reivindicaciones de los docentes de la etapa 0-3.
La Asamblea asegura que informará próximamente de las nuevas acciones y movilizaciones que se acuerden durante el curso. "Las reivindicaciones de la comunidad educativa no son privilegios, sino las condiciones mínimas necesarias para garantizar el derecho a una educación pública de calidad y en catalán", defiende el colectivo. Durante la asamblea, además, los docentes han agradecido públicamente el apoyo de la plataforma Madò Farta, que ha asistido.