Los agricultores denuncian que el nuevo registro de residuos implica más trabas burocráticas
Los agricultores y ganaderos que producen estiércol deben darse de alta en el Registro de Producción y Gestión de Residuos de las Islas
PalmaLos agricultores y ganaderos que producen residuos deben estar dados de alta en el Registro de Producción y Gestión de Residuos de las Islas para poder tratarlos. El alta en el registro otorga un Número de Identificación Ambiental (NIMA) y tiene un coste de 51 euros. Sin este número, la empresa adjudicataria del contrato de recogida de plásticos no puede recoger el estiércol y tampoco se pueden entregar a TIRME. Esta obligación, que impone la ley de residuos estatal aprobada en el 2022, supone "más burocracia para los campesinos, con una trampa gigante", lamenta el coordinador de Unió de Pagesos, Joan Gaià.
Sin embargo, considera que la iniciativa es buena si todo el plástico que se recoge se recicla, porque "si se hace toda esta parafernalia para acabar pegando fuego al plástico son ganas de tocar las narices". En este sentido, recuerda que actualmente el plástico todavía se emplea como combustible, por lo que "las empresas no tienen ningún aliciente para su reciclaje". Además, hace referencia a la dificultad que tienen algunos campesinos para inscribirse en el registro. "Habrá que tendrán que contratar a personas que se lo hagan", dice. El coste de la inscripción en el registro debe asumirlo todo el mundo, aunque los productores que generen menos de 1.000 toneladas de residuos no peligrosos al año no tendrán que pagar la tasa que marca la normativa estatal de residuos.
El director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha asegurado al ARA Baleares que "nadie tendrá que pagar la tasa" porque "no hay ningún productor que genere más de 1.000 toneladas al año". La obligación de inscribirse en el registro está en vigor desde que se aprobó la normativa estatal en 2022. Pero en las Islas no se aplicó ese mismo año porque la Consejería de Agricultura tenía un contrato en vigor que terminó en 2023. Al expirar el documento, se hizo uno nuevo, no fue sostenible mantenerlo tal y como fue sostenible mantenerlo tal como se ha mantenido de tal manera.
De las 7.976 toneladas deplásticoque la actividad agraria necesita para su funcionamiento, 1.333 se convierten en residuos cada año. El sector agrario de Mallorca genera un 40% de los residuos plásticos que serían previsibles según los fabricantes, gracias a su reutilización ya una gestión más eficiente por parte de las explotaciones, según los datos del estudio Análisis del uso y la gestión de los plásticos en el sector agrario de Mallorca, elaborado por la Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca (Apaema) con el apoyo de la Fundación Mallorca Preservation.