La acampada por el derecho a la vivienda de Palma crece y se prepara para una nueva jornada de movilización
Más personas se han sumado durante la noche a la protesta de la plaza de España, que este miércoles acogerá un taller de pancartas, un espectáculo de circo y una nueva asamblea
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PalmaLa acampada por el derecho a la vivienda de la plaza de España de Palma ha despertado este miércoles con más tiendas y más personas que la noche anterior. La protesta, que comenzó la madrugada de lunes a martes tras la multitudinaria concentración en apoyo a Maricarmen en la plaza de Cort, continúa así ganando participantes y se prepara para una nueva jornada de actividades.
Los acampados tienen previsto mantener la protesta durante los próximos días, a la espera de la evolución de las movilizaciones que se desarrollan en Madrid a raíz del desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que vivía desde hacía más de siete décadas en la misma vivienda. La intención de los participantes en Palma es dar continuidad a la acampada e ir decidiendo los próximos pasos a través de asambleas abiertas.
La jornada de este miércoles incluirá diferentes actividades en la plaza de España. A las 16 h hay previsto un taller de pancartas, mientras que a las 17.30 h se hará un espectáculo de circo. A las 18.30 h está convocada una nueva asamblea abierta, en la que los participantes abordarán la continuidad de la acampada y las posibles acciones de los próximos días. La protesta también quiere continuar haciendo un llamamiento a la participación de la sociedad civil. El aumento del número de tiendas durante la noche se produce después de que durante las últimas horas diversas personas se hayan acercado a la plaza para dar apoyo a los acampados, aportar alimentos u otros materiales y explicarles sus propias dificultades para acceder a una vivienda.
La asamblea del martes decide mantener la acampada
La decisión de continuar con la protesta se tomó este martes por la tarde durante una asamblea abierta en la que participaron una cincuentena de personas. Los asistentes expresaron sus recelos ante las medidas en materia de vivienda aprobadas por el Gobierno español y, especialmente, ante el hecho de que las iniciativas se hayan dividido en dos decretos. Durante la asamblea se cuestionó que esta división pueda facilitar que una parte de las medidas no supere la votación en el Congreso. Los participantes también consideraron que, aunque los contratos indefinidos pueden suponer un “avance”, son “insuficientes” ante la dimensión de la crisis de la vivienda.
Algunos de los asistentes criticaron igualmente que el debate sobre los llamados “fondos buitre” no ponga suficiente el foco, según su opinión, en los grandes tenedores. La situación de las Islas también ocupó una parte del debate. Algunos participantes cuestionaron que el Gobierno balear, del PP, rechace declarar las Islas como zona tensionada porque considera que esta medida no sería efectiva para reducir los precios del alquiler.
“Si no juntamos fuerzas aquí y cambiamos el Gobierno (balear), no servirá de nada”, manifestó una joven durante el encuentro. La asamblea también planteó la posibilidad de estudiar los mecanismos necesarios para una eventual huelga general por el derecho a la vivienda, además de nuevas movilizaciones durante el fin de semana en Palma.
Una protesta que mira hacia Madrid
La acampada de Palma se inspira en las movilizaciones que se han puesto en marcha estos días en otros puntos del Estado, especialmente en Madrid, donde la protesta posterior al desahucio de Maricarmen ha convertido la Puerta del Sol en uno de los principales focos de la movilización por el derecho a la vivienda.
En Palma, la protesta comenzó la madrugada de lunes a martes, cuando un grupo de personas que había participado en la concentración de la plaza de Cort se desplazó hasta la plaza de España y decidió instalar allí las primeras tiendas para dar continuidad a la movilización. Una treintena de personas pasaron allí la primera noche y los participantes se organizaron en turnos para garantizar la continuidad de la acción.
Ahora, dos noches después, el número de tiendas ha aumentado y más personas se han incorporado a la acampada, que mantiene la actividad de manera autónoma y a la espera de cómo evolucione la movilización en Madrid. Los participantes de Palma mantienen el contacto con otros movimientos por el derecho a la vivienda, pero la acampada funciona de manera independiente de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el Sindicato de Vivienda de Palma y el Sindicato de Inquilinas de Mallorca.