Más de 2.200 alegaciones contra el nuevo parque solar de Aena que amenaza el entorno de Son Bonet
La plataforma Son Bonet Pulmón Verde intensifica la movilización contra Aena, que insiste en tirar adelante el parque fotovoltaico a pesar del rechazo vecinal e institucional
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PalmaLa plataforma Son Bonet Pulmón Verde, con el apoyo del GOB, Xaloc y Mares del Pla, ha recogido más de 2.200 alegaciones contra el parque fotovoltaico que Aena quiere construir en el aeródromo de Son Bonet, en Marratxí. La movilización llega cuando todavía falta una semana para que acabe el plazo para presentarlas y confirma que la importante oposición vecinal hacia el proyecto continúa muy viva. La compañía que gestiona los aeropuertos del Estado ha vuelto a impulsar una versión reducida de la instalación, a pesar de que acumula cinco años de protestas y los pronunciamientos contrarios de las instituciones.
Las alegaciones registradas este mediodía en la Dirección General de Industria del Gobierno reclaman que se deniegue la autorización y la declaración de utilidad pública. También piden que Aena retire definitivamente el proyecto y busque alternativas en superficies ya construidas, sin ocupar uno de los pocos grandes espacios abiertos de la zona.
La cifra supera las 1.300 alegaciones, que se recogieron en marzo de 2021 contra la primera propuesta. Aena, sin embargo, no ha abandonado los planes. Después de que el Gobierno denegara la autorización del proyecto en 2023, la compañía recurrió las decisiones administrativas y ha continuado defendiendo la instalación en los terrenos del aeródromo. Ahora vuelve a tramitarla y solicita la autorización correspondiente y el reconocimiento de utilidad pública.
Las alegaciones cuestionan la iniciativa por motivos urbanísticos, ambientales, jurídicos y sociales. Las entidades insisten en que no se oponen a la producción de energía limpia, sino al emplazamiento escogido. Lo resumen con una frase: "Renovables sí, pero así no", en palabras de Manel Gomáriz, portavoz de la plataforma Pulmó Verd. "Se nos ocurren mil ubicaciones para placas solares, sobre todo en edificios existentes, de los cuales, por cierto, Aena tiene muchos. Solo en Son Sant Joan hay miles de metros cuadrados para solarizar. Machacar un espacio público, verde, es una irresponsabilidad y va contra los residentes, una vez más", ha criticado.
Para los residentes del Pont d'Inca, el Pla de na Tesa, Cas Capità y Sant Llatzet, Son Bonet es mucho más que un conjunto de terrenos aeroportuarios. Desde hace décadas, los espacios abiertos que rodean el aeródromo se utilizan para pasear, hacer deporte y salir a tomar el aire. También acuden vecinos de Palma. La plataforma defiende que este uso ciudadano se debe preservar y rechaza que una parte de los terrenos se transforme en una instalación industrial.
Una negativa del Gobierno que no detuvo a Aena
La controversia se remonta a 2021, cuando Aena presentó una primera propuesta que preveía instalar unos 32.000 paneles fotovoltaicos sobre cerca de veinte hectáreas de terreno. La dimensión del proyecto desencadenó una fuerte contestación ciudadana y el rechazo del Ayuntamiento de Marratxí. En noviembre de aquel año, el Consejo de la Industria decidió que el parque no reunía las condiciones para ser declarado proyecto industrial estratégico. El vicepresidente del Gobierno de entonces, Juan Pedro Yllanes, puso el acento en la falta de consenso social y recordó que Aena disponía de otras superficies susceptibles de acoger placas, como las cubiertas y los aparcamientos de los aeropuertos.
En julio de 2023, el proyecto recibió otra negativa. El Gobierno denegó la autorización administrativa en medio de problemas en la tramitación, entre los cuales, la vigencia de los permisos de acceso y conexión a la red eléctrica. Pero aquella decisión no cerró el conflicto. Aena impugnó decisiones administrativas y acudió a los tribunales para defender la continuidad del expediente. En enero de 2024, el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares estimó parcialmente una petición de medidas cautelares de la compañía, hecho que permitía continuar la tramitación ambiental.
La negativa del Gobierno, por tanto, no hizo desistir a Aena. La compañía gestiona los terrenos aeroportuarios y ha mantenido la voluntad de aprovecharlos para producir energía. Esta capacidad de promover proyectos dentro del recinto, sin embargo, no le exime de obtener las autorizaciones energéticas y ambientales que establece la normativa.
Ahora vuelve con el proyecto Aeropuerto de Son Bonet - Fase 1, una versión modificada de la iniciativa inicial. La tramitación se ha reactivado, pero esto no significa que la instalación ya disponga de todos los permisos necesarios para construirse.
¿Por qué Son Bonet y no Son Sant Joan?
Una de las grandes preguntas que deja abiertas este conflicto es por qué Aena continúa apostando por Son Bonet cuando dispone de superficies ya construidas en el aeropuerto de Son Sant Joan, donde se concentra buena parte de la actividad en Mallorca y, por tanto, también de las necesidades energéticas. La misma compañía ha reconocido el potencial de las cubiertas y los aparcamientos aeroportuarios para generar electricidad. En 2022 anunció una inversión para ampliar y adaptar el aparcamiento general de Son Sant Joan, con una nueva planta exterior preparada para acoger placas fotovoltaicas. Las obras se materializaron en noviembre de 2024, cuando entró en servicio la séptima planta del aparcamiento, con unas 750 plazas y marquesinas habilitadas para instalar paneles solares.
La información pública y las respuestas aportadas por Aena al impulso de energías renovables en el aeropuerto de Palma no son especialmente generosas. Por este motivo, de momento no se ha respondido a la pregunta de los vecinos de Son Bonet: "¿Qué necesidad energética pretende cubrir Aena con el parque de Son Bonet y qué alternativas ha estudiado antes de elegir unos terrenos que llevan cinco años provocando este impacto?", se pregunta Manel Gomáriz.
Aena dispone de un plan fotovoltaico para reducir las emisiones de la red aeroportuaria. La documentación corporativa de 2025 también identifica oportunidades de conexión a la red eléctrica en Son Bonet, una circunstancia que puede influir en la viabilidad técnica de la instalación. Pero esto, por sí mismo, no explica por qué la compañía mantiene esta ubicación ni permite descartar otros emplazamientos. Los vecinos insisten en que la transición energética no debería implicar la pérdida de espacios abiertos que ya tienen un uso social consolidado. Por eso piden que, antes de ocupar Son Bonet, Aena aproveche las superficies que ya están artificializadas.
El Parlament también ha reclamado su retirada
La oposición al proyecto ha ido mucho más allá de las asociaciones vecinales. El pasado 16 de junio, el Parlamento de las Islas Baleares aprobó por unanimidad una iniciativa que instaba al Gobierno a reclamar a Aena la retirada del parque fotovoltaico. El Ayuntamiento de Marratxí también se ha manifestado en contra en diversas ocasiones.
A pesar de estos pronunciamientos, Aena ha mantenido la tramitación. Este mes de septiembre se abrió el periodo de información pública de la nueva propuesta, un trámite que permite a los ciudadanos y a las entidades presentar alegaciones antes de que la Administración resuelva sobre las autorizaciones solicitadas.
La movilización no se limita a las alegaciones. Durante estos cinco años, los vecinos han impulsado concentraciones, campañas de firmas e iniciativas para reivindicar Son Bonet como espacio verde. El pasado marzo ya habían recogido más de 2.300 firmas de apoyo, una campaña diferente a las alegaciones que ahora se tramitan. "La participación ciudadana es enorme, se ha implicado el Ayuntamiento de Marratxí, la mayoría de partidos, y por tanto, es evidente que Aena vuelve a ignorar a la ciudadanía, como ha pasado recientemente en Ibiza, donde toda la isla pide que no se amplíe un aeropuerto y se ríen de ellos", ha sentenciado Gomáriz.