El PP y el PSOE pactan a contrarreloj para que Menorca limite la entrada de vehículos en 2027
Mallorquines y ibicencos no quedarán exentos de la restricción para entrar a Menorca, si bien se promueve que haya reciprocidad y libertad de movimientos entre todas las islas
CiutadellaMenorca limitará la entrada de coches a partir del 1 de junio de 2027. Este es el objetivo común del PP y el PSOE, que han pactado a contrarreloj un acuerdo para modificar la Ley de reserva de la biosfera y así hacerlo posible. Por diferentes motivos, Més per Menorca y la consejera tránsfuga de Vox han votado en contra.
El inédito pacto entre populares y socialistas ha permitido salvar la anunciada restricción a la entrada de vehículos que ya tramitan las otras islas y que en Menorca peligraba por la situación de minoría del gobierno insular. Un impedimento que el PP ha podido vencer después de aplazar la sesión plenaria 48 horas y negociar a marchas forzadas las 19 enmiendas que había presentado el grupo socialista.
Entre estas destaca que los ciudadanos del resto de las Baleares no quedarán exentos de la limitación en Menorca, a pesar de que la propuesta inicial del PP en el gobierno así lo establecía. El PSOE ha impuesto este cambio desde la oposición para ajustarlo a lo que dicta la restricción ya vigente en Formentera y a las que proponen Ibiza y Mallorca.
“Queremos que todos los ciudadanos de las Baleares tengan acceso libre para entrar en cada isla, pero debe haber reciprocidad en este punto”, ha razonado el consejero socialista Edu Robsy, que ha comprometido a los populares a instar a los grupos parlamentarios a modificar en el mismo sentido las leyes que se tramitan para Ibiza y Mallorca. También se reclama la tramitación urgente de la modificación de la ley y se aprueba la creación de una comisión de seguimiento que se reunirá cada dos meses y que dará cabida también a Més per Menorca y la consejera no adscrita, a pesar de su voto contrario.
“Un buen acuerdo es incómodo para todos”, ha remarcado Robsy, que ha lamentado que haya tenido que ser el PSOE quien liderara la negociación cuando, en teoría, es el PP desde el gobierno que debería haber buscado el acuerdo con el fin de garantizar la aprobación de la propuesta. Pero –ha insistido el conseller– “construir consensos es bueno para los menorquines” y se ha amparado en “el ejercicio de responsabilidad y el sentido institucional” de su grupo para justificar que se haya tendido la mano al acuerdo.
Los reproches de Més y de Vox
El apoyo del PSOE ha motivado la enérgica crítica de la portavoz de Més per Menorca, Noemi Garcia, que ha echado en cara a los socialistas su “oportunismo político” y que hayan “caído en la trampa del PP”. Garcia ha reiterado que “ha faltado voluntad política”, que “es innecesario” modificar la ley y que, con esta tramitación, “corremos el riesgo de perder capacidad de decisión desde Menorca”.
En el lado opuesto le ha replicado el presidente Adolfo Vilafranca, que ha destacado que su gobierno ha preferido iniciar la modificación de la ley desde Menorca en lugar de hacerlo directamente en el Parlament. Aún más, el popular ha reprochado a Més per Menorca que, “de manera voluntaria, haya quedado al margen del acuerdo. La limitación a la entrada de vehículos se aplicará a pesar de su voto. Gestionar es construir consensos y quien queda fuera, destruye”.
Vilafranca ha dicho que “la intervención política en la modificación de la ley ha sido residual”, que esta se ha basado en criterios técnicos y que el único propósito que los mueve es que “la limitación sea efectiva en 2027, y con todas las garantías jurídicas”.
A pesar de que ha insistido en el hecho de que “el principal objetivo del PP es mejorar las carreteras”, se ha mostrado partidario de “hacer compatible la actividad turística con la capacidad real de Menorca”. Con esta intención se ha impulsado la modificación, que exime de la limitación solo a los coches de los empadronados en Menorca, de los que tienen una vivienda allí, de los que se deben desplazar por motivos laborales o profesionales, de las personas con movilidad reducida, de los taxis, el transporte público y las mercancías.
Todos los vehículos no exentos necesitarán una autorización previa, al igual que una cuota aún no determinada de la flota de las empresas de coches de alquiler, que será el sector que más sufra la restricción de entrada. El mismo Consell insular aprobará cada año o con periodicidad bianual el techo de vehículos que tienen cabida en la isla, un control que se llevará a cabo con la colaboración de las navieras que operan en los puertos de Maó y Ciutadella.
El cambio de posición del PP, que en 2023 se desmarcó de la Ley de reserva de la biosfera y no comprometió la limitación en su programa electoral, ha sido muy criticada por los dos grupos de izquierda, pero también por la consejera expulsada de Vox Maite de Medrano.
“Una vez más, el PP ha comprado el relato de la ultraizquierda y de sus correas, el GOB and company, haciendo ver, con la ayuda también de los medios de comunicación, que restringir la entrada de vehículos es un clamor de los menorquines”, ha criticado De Medrano. “La derecha cede nuevamente al relato de la izquierda cuando los culpables no son los vehículos –ha destacado–, sino que no se aumenten los servicios y las infraestructuras al mismo ritmo que la población. El problema es no querer desdoblar la carretera y no querer hacer nada más que adoptar medidas que incrementan la burocracia y los costes a los ciudadanos”.
La consejera tránsfuga cree que no dejar entrar todos los coches “es malo para los menorquines, para el progreso y para el medio ambiente. Es rendirse a la ultraizquierda, que lo basa todo en prohibir, controlar y sancionar”. De Medrano ha remarcado que “mi mano continúa tendida al PP, pero no para continuar haciendo lo que tristemente nos tiene acostumbrados: que dice una cosa cuando está en la oposición y hace la contraria cuando gobierna”.