Joan Pons, el anticatalanista que quiere imponer el gonellismo en el Consell de Menorca
El exdirigente de Sa Fundació marca la línea del PP en cuestiones de lengua desde la institución insular
PalmaUn año antes de las elecciones autonómicas de 2023, Joan Pons (Ciutadella, 1993) era una voz crítica con el PP de Marga Prohens. "Es catalanista, todo su Twitter está en catalán estándar", denunció en abril del 2022 al suyo canal de Youtube: "Esta es la que defenderá los intereses de la cultura balear ante el pancatalanismo". Pons dirigía entonces Sa Fundació, una organización de tendencia gonella, aunque la negación de la unidad de la lengua catalana en Menorca se conoce como saladismo, como va explicar un experto en el ARA Baleares. Un año después, el PP le fichó para evitar que su perfil joven y popular le tomara votos ante Vox. "No esperaban gobernar en Menorca", explica un adversario político. Poco después, Pons se convirtió en consejero de cultura y, desde este cargo, ha liderado la ofensa contra el catalán normativo en la institución a través de un cambio del Reglamento de Usos Lingüísticos que, de aprobarse, incorporará el castellano a la institución y dará prioridad a las "formas lingüísticas del menorquín".
"Es un tío cojonudo", opina una fuente cercana a Vox en Menorca. De hecho, distintas voces consultadas explican que la rumorología en la isla apuntaba a que acabaría fichando por la formación de extrema derecha. Expresaba a menudo sus opiniones anticatalanistas en el diario de Menorca, donde se posicionó a favor del topónimo Mahón en vez de Maó, y aseguró que "el castellano no es el enemigo", sino el catalán. "El catalán en Catalunya tendrá su unidad", aseguró en su canal de Youtube: "Nos niegan la unidad lingüística del balear y el valenciano, que son muy antiguos y están documentados". También se va alinear con Vox en otras cuestiones en el mismo diario. Rechazó las leyes en favor del feminismo y los derechos LGTBI+ y arremetió contra la memoria histórica. Además, elogió a la primera ministra italiana, la ultraconservadora Giorgia Meloni. Sin embargo, desde que entró en las filas de los populares ha matizado sus declaraciones. "No somos nada, sino defensor del menorquín", justificó en el mismo rotativo en abril del 2023, poco antes de las elecciones, en una entrevista en la que se desdijo de sus posiciones contrarias a la unidad de la lengua catalana. Sea como fuere, desde que desembarcó en el Consell de Menorca, del brazo de la exconsejera de Vox (ahora no adscrita), ha hecho un vuelco contra el catalán normativo.
Pese a las simpatías que despierta entre los afines a Vox, el exlíder provincial del partido y actual diputado en el Congreso, Jorge Campos, le definió en alguna ocasión como un perfil "peligroso", explica una fuente conocedora. El motivo es que, pese a que escribe en artículo salado y fomenta el diferencialismo respecto al catalán estándar, Pons mantiene el catalán en la mayoría de sus intervenciones, también en el Consell Insular, a diferencia de los dirigentes del partido de extrema derecha que, mientras niegan la unidad de la lengua catalana, priorizan el castellano. "Él defiende al menorquín de verdad, y escribe correctamente", apunta esta fuente, que le define como una persona "acogedora, refinada culturalmente, deportista" y "bien considerada" en los círculos sociales menorquines: "Tiene amistades muy extensas".
Coincide un adversario político, que asegura tener "una imagen amable y moderada" en los plenos. Sin embargo, la misma voz lo define como un exponente del "trumpismo a la menorquina". "Hace una falsa defensa de las modalidades menorquinas y se pasa de sal, porque emplea el artículo salado donde no importaría", apunta esta fuente, que considera que este sector más inflamado ha agujereado en los últimos años al PP menorquín. Prueba de ello, expone, es el reciente fichaje por parte del Consejo del ultraliberal y ex diputado de Ciudadanos Marcos de Quinto como conferenciante de la Diada de Menorca.
"El PP menorquín es muy españolista", asegura el diputado de Més por Menorca Josep Castells. "El alma regionalista del PP mallorquín, en Menorca no existe", asegura, y critica que el Consell Insular esté "secuestrado por la ideología ultra de este hombre": "Tiene ideas claras y destaca, marca la línea". ¿Qué piensa el equipo de Prohens? Por ahora, el PP balear no se siente incómodo con esa situación. La formación, de hecho, ha aceptado debatir varias iniciativas cercanas al gonellismo del presidente del Parlament, Gabriel Le Senne (Vox) en la Mesa, como pedir un informe a la Universidad de las Islas Baleares (UIB) sobre la posibilidad de mantener elartículo salado de los oradores en las transcripciones en el Diario de Sesiones. "No tenemos ningún tipo de fricción con el PP menorquín", apuntan fuentes del Govern. "Su posición es compatible con el partido siempre que se mantenga en Ley de normalización lingüística y el Decreto de mínimos", expone: "Prohens también es partidaria de defender y fomentar el uso de las modalidades lingüísticas de las Islas".